
Kazemat Koningsweg significa literalmente Búnker del Camino del Rey, es el proyecto personal —y profundamente íntimo— del arquitecto neerlandés Jeroen Helder, fundador de JCR Architecten, junto a su mujer, Saskia de Kinkelder.
Concebido como un escondite contemporáneo para desacelerar, la pequeña vivienda se sitúa en pleno parque de la Veluwe, uno de los paisajes naturales más ricos de los Países Bajos. Allí, donde ciervos, zorros e innumerables aves deambulan sin barreras, Helder ha creado un refugio semienterrado de 43 m² que dialoga con la herencia militar del lugar y con la absoluta tranquilidad del entorno. Ubicado dentro de un antiguo complejo militar transformado en zona residencial, laboral y turística.

Un poco de historia del lugar
Kazemat Koningsweg forma parte de un proyecto de regeneración que comenzó tras la clausura, en los años noventa, de las escuelas técnicas que el ejército había instalado después de la Segunda Guerra Mundial. Gracias a las iniciativas del artista Hans Jungerius y el paisajista Harro de Jong, el lugar se reconfiguró en un área heterogénea donde conviven viviendas, pequeños espacios de trabajo y once casas de vacaciones. Entre los nuevos volúmenes diseñados por los arquitectos Mvrdv y los antiguos cuarteles adaptados, el refugio de Jeroen Helder se distingue por asumir la estética angulosa, silenciosa y robusta de los búnkeres, mientras se integra con absoluta discreción en el paisaje de la Veluwe.


Un autoencargo realizado por su propio estudio JCR Architecten
La vivienda —un autoencargo del propio Helder y su mujer— se adentra en la tierra hasta quedar semienterrada, accesible a través de una puerta metálica con amortiguadores de gas que invita a descender hasta la altura de la cintura. Desde ese punto, el interior se abre en un espacio continuo: 43 m² donde conviven una cocina-comedor, un aseo con ducha y un ambiente de descanso que combina cama doble y litera. La cubierta inclinada funciona como un visor natural, dirigiendo la mirada hacia las copas de los árboles por encima del nivel del suelo. Pese a la escala reducida, la sensación dominante es de transparencia y apertura.


Kazemat mantiene una rotunda honestidad constructiva
El hormigón in situ, encofrado con tablones de madera, confiere la textura rugosa y la presencia masiva propias del imaginario militar. Los marcos de ventana, la chimenea y la puerta —todos en aluminio— aportan durabilidad sin alterar la sobriedad del conjunto. La cubierta, realizada en madera con aislamiento biobasado, alberga además un detalle inesperado: una columna diagonal que parece sostenerla, pero cuya misión real es servir de refugio para aves y murciélagos. Por encima del tejado emergen también la chimenea, el respiradero del inodoro y el conducto del sistema de ventilación mecánica.

La climatización, como explica el propio Helder, responde a la misma filosofía de sencillez: “La hicimos tan sencilla como nos fue posible. La ventilación es natural desde el exterior; las conducciones pasan por el subsuelo para que el aire entre menos frío, y en el interior hay un sistema de ventilación mecánica para la extracción. La calefacción se realiza con una estufa de leña, pequeña y de alta eficiencia”.

Este búnker-contemporáneo-camuflado-en-el-bosque es un habitáculo funcional y preciso. Una arquitectura que se retrae para ceder protagonismo al entorno y que, sin embargo, exhibe una elaborada complejidad técnica. Su construcción se materializó con un presupuesto de 310.000 €, una cifra que refleja tanto su calidad constructiva como la singularidad del proyecto.

Arquitectura: JCR Architecten
Equipo: Jeroen Helder, René Jansen, Veronika Stehlíková, Denzel Leito
Cliente: Jeroen Helder, Saskia de Kinkelder, Jimi Helder
Asesor de construcción: Willemsen Bouwadvies
Contratista: Bouwbedrijf Van Middendorp
Instalaciones técnicas: Grootheest
Mobiliario de cocina y cama: Bazuin Timmerwerken
Chimenea, columna metálica: Vulkaan schoorsteentechniek
Remate de cubierta, puerta principal: Metaalbewerking Bouw
Fotógrafo: Sebastian van Damme
Año finalización: 2024
Superficie: 43 m²
Coste total: 310.000€