
Ahora que las cocinas vistas se han popularizado en la restauración, Pensi Pascual decide desandar la tendencia con Jazminos Barcelona, proponiendo una desjerarquización del espacio.
Manteniendo fuera de la vista los fuegos, Pensi Pascual convirtió la sala de Jazminos Barcelona en un lugar dedicado exclusivamente a comer, beber y compartir. Una decisión que llevó al estudio a prescindir de elementos centralizadores (como puede ser una barra tradicional) y a resolver el proyecto mediante un perímetro equipado continuo con vitrinas, bancos, cocina de apoyo, montacargas, barra secundaria, nevera y mesas auxiliares.

Ello obedece a las directrices de Paula Sandoval, amiga de los arquitectos desde la infancia, así como promotora del proyecto gastronómico original Jazminos en Bilbao. Tras su regreso a Barcelona, les confió la apertura del segundo local. “Empezamos a trabajar de forma muy colaborativa, siempre teniendo en cuenta el proyecto original del Jazminos en Bilbao, pero comprendiendo que el público y el estilo tenían que adaptarse”, explican desde Pensi Pascual.
Reformar para volver a empezar
El establecimiento, que anteriormente funcionaba como restaurante de sushi y se encontraba en “malas condiciones”, exigía una reforma interior a fondo, además de una puesta al día de la fachada. La sala principal, de unos 30 m², concentra la experiencia del cliente; la planta inferior (aproximadamente 35 m²), por su parte, acoge la cocina, los baños y la escalera que conecta ambos niveles.



Aprovechar la forma del espacio
La trapezoidal geometría de Jazminos Barcelona fue un aspecto que Pensi Pascual quiso exprimir al máximo. Jugó con ángulos, concavidades y convexidades, visibles tanto en la fachada como en el interior. Los arquitectos señalan alturas concretas (45, 72, 94 y 120 centímetros), pensadas para que casi cualquier plano funcione tanto como asiento como superficie de apoyo para platos o copas.
La fachada como elemento narrativo
Por otro lado, Pensi Pascual revistió la fachada de madera de pino quemada, que remite a la brasa que gobierna al concepto coquinario de Jazminos Barcelona. Así, el fuego salta simbólicamente del interior al exterior, cosiendo ambos ámbitos y haciendo de él un elemento narrativo. Desde la calle, el edificio ya empieza a contar, y a sugerir, lo que le espera al comensal. De acuerdo con lo expuesto por el despacho, querían devolverle al restaurante “su verdadero significado”.




Materialidad interior
Ya dentro, el microcemento blanco roto define el suelo y las paredes combinan enlucido y pintura. La madera de pino tintada toma protagonismo en bancos, barras y zonas de trabajo, y el acero inoxidable resuelve las piezas de servicio y el montacargas. Los espejos entran en juego para tensar visuales y ampliar perspectivas. El mobiliario, producido por David Sandoval, hermano pequeño de Paula Sandoval, y fabricado en fresno tintado, se diseñó ex profeso para Jazminos Barcelona. La iluminación, en cambio, está compuesta por focos de la marca XAL y apliques de Flos.
Un proyecto ejecutado al milímetro
Precisamente, Pensi Pascual nos cuenta que una de las partes más difíciles de este encargo fue ajustar todos esos elementos al milímetro. “Todo se hizo a medida para que hubiese una relación total entre los elementos que componían el espacio”, apunta el despacho.
Sobre Pensi Pascual
Pensi Pascual se funda en mayo de 2023 en Barcelona y tiene su sede en el barrio de Sant Martí. El estudio está dirigido por Pol Pensi (Barcelona, 1993) y Arnau Pascual (Barcelona, 1992), ambos arquitectos formados en la ETSAB-UPC. Antes de iniciar su práctica en conjunto, trabajaron en distintos estudios de Barcelona y Zúrich, y se conocieron profesionalmente en el estudio de Josep Lluís Mateo en Barcelona.

El despacho cuenta en la actualidad con un equipo de cuatro personas. Su actividad se ha centrado principalmente en proyectos de reforma interior, restaurantes y viviendas, aunque los creadores insisten en no querer limitarse a un único tipo de proyecto. “No queremos hacer lo mismo siempre. Entendemos nuestro trabajo como una estrategia que no entiende de escalas en el sentido clásico y comprendemos una visión conceptual y plástica, muchas veces nos aproximamos a través de nociones más artísticas a nivel de composición formal, material o narrativa. En última instancia, nuestro lenguaje es materia, luz y espacio, de modo que jugamos con este vocabulario en un contexto contemporáneo”, comentan.
Trabajan principalmente en la Ciudad Condal y en distintos puntos de Cataluña, aunque también llevan a cabo encargos en otras zonas de España, como Asturias.

¿Qué se come en Jazminos Barcelona?
Recuperar la brasa árabe de Oriente Medio y combinarla con vino natural. Ese es el propósito de Paula Sandoval con Jazminos Barcelona. Sus viajes por Marruecos, Turquía y Palestina le confirmaron que la gastronomía más sencilla puede esconder una gran complejidad y exquisitez. El baba ganoush, el falafel, los pinchos a la brasa y el cuscús son algunos de los platos presentes en la carta.
Ficha técnica
Proyecto: Jazminos Barcelona.
Arquitectura e interiorismo: Pensi Pascual.
Arquitectos: Pol Pensi y Arnau Pascual.
Promotora: Paula Sandoval.
Ubicación: Barcelona, distrito de Sarrià–Sant Gervasi.
Tipo de intervención: reforma interior con afectación a fachada.
Estado previo: antiguo restaurante de sushi en malas condiciones.
Superficie planta sala: 30 m².
Superficie planta inferior: aproximadamente 35 m² (cocina y baños, incluida escalera).
Duración del proceso: aproximadamente 6 meses.
Presupuesto estimado: 1.500–2.000 €/m².
Autoría carpinterías principales: diseñadas y producidas por David Sandoval, carpintero y hermano pequeño de la clienta.
Elementos de servicio: muebles, estanterías y revestimientos en acero inoxidable.
Mobiliario: producción artesanal a través de David Sandoval Studio.
Iluminación: focos XAL y apliques Flos.
Climatización: sistema de aire acondicionado existente revisado.
Fotografía: Simone Emarcolin.