
Always Venus, Never Mars: abstracción de Carrie Moyer que utiliza materiales sintéticos para imaginar futuros no apocalípticos.
La primera exposición individual de Carrie Moyer en el Reino Unido llega a Londres con un conjunto de nuevas pinturas abstractas que combinan política feminista queer, experimentación material y una apuesta decidida por imaginar futuros no apocalípticos.
Always Venus, Never Mars, 2025
Always Venus, Never Mars marca un hito en la trayectoria de la artista estadounidense Carrie Moyer. Presentada en la galería Pilar Corrias de Londres, la muestra reúne pinturas y obras sobre papel recientes que profundizan en una investigación sostenida sobre la abstracción como lenguaje político, sensorial y cultural. Lejos de la neutralidad formal, Moyer entiende la pintura como un campo expandido donde historia, cuerpo e ideología se entrelazan.
Lavender Lips & Flying Ships, 2025
La abstracción puede ser un espacio de resistencia y posibilidad.
Nacida en un contexto atravesado por los movimientos por los derechos civiles y los debates en torno al legado de la abstracción norteamericana del siglo XX, Moyer se sitúa en diálogo con figuras como Helen Frankenthaler o con la reapropiación crítica de Marcel Duchamp, pero lo hace desde una perspectiva claramente situada en el siglo XXI. En Always Venus, Never Mars, la artista se aleja de imaginarios distópicos para proponer escenarios abiertos, elásticos, cargados de imaginación política.

Uno de los ejes centrales de la exposición es el uso del acrílico como material principal. Para Moyer, esta elección no es solo técnica, sino ideológica. Frente a la jerarquía tradicional que sitúa al óleo como material “noble” y al acrílico como algo menor o desechable, la artista reivindica lo sintético como parte inseparable de la vida contemporánea. El plástico, señala, constituye la arquitectura invisible de nuestro presente: omnipresente, polémica y profundamente humana.
New Standards, No Stoppages, 2025
Lo sintético también construye mundo.
Las obras expuestas incorporan una amplia gama de materiales: purpurina, piedra pómez, mica, óxido de hierro micáceo y, como novedad en esta serie, vidrio molido. Estos elementos quedan suspendidos en la pintura acrílica, atrapando la luz y activando la superficie del lienzo. El resultado es una experiencia visual cambiante, casi caleidoscópica, que se transforma a medida que el espectador se desplaza frente a la obra.
Cave Dwellers Who Paint Abstraction, 2025
Este juego perceptivo se refuerza con un vocabulario visual reconocible en la práctica de Moyer: derrames cósmicos, formas biomórficas y espacios imaginados que oscilan entre lo microscópico y lo monumental. Sin embargo, en estas nuevas piezas la percepción espacial se vuelve deliberadamente inestable. En un primer momento, el cuadro puede leerse como una superficie plana y gráfica; instantes después, aparece la sensación de profundidad, de hueco o incluso de mirar “detrás” de la pintura.

Nada permanece fijo: la imagen se desliza y se disuelve.
Cada obra adopta una estrategia compositiva distinta, desde gestos libres y casi performativos hasta estructuras más contenidas. Esta variedad genera una tensión constante entre profundidad y planitud, entre solidez y disolución. Las huellas de dedos, las estelas pintadas a mano y las erupciones de vidrio molido evocan escalas temporales y espaciales.
Spalling Thunder, 2025
Aunque su imaginario parece suspendido en universos alternativos, la obra de Moyer no abandona este mundo. Al contrario, mediante el color y la materialidad, la artista suspende la gravedad y la normalidad para abrir múltiples posibilidades simultáneas. No hay un relato único ni una lectura cerrada: si las formas parecen definidas, pronto vuelven a transformarse.
Always Venus, Never Mars se inscribe así en una trayectoria sólida, reconocida tanto por exposiciones individuales en museos estadounidenses como por su presencia en citas clave como la Whitney Biennial. Las obras de Moyer forman parte de importantes colecciones públicas y su influencia se extiende también al ámbito académico, donde combina docencia y gestión institucional.
Ever Anther, 2025
Esta exposición invita a pensar la abstracción no como evasión, sino como una herramienta crítica para imaginar otros futuros posibles: más porosos, más complejos y, sobre todo, más abiertos.
Carrie Moyer – Always Venus, Never Mars
Hasta el 7 de Marzo de 2026
Pilar Corrias
51 Conduit Street
London