
Buen vino, buena música. Dos placeres que hacen migas en este listening bar de Milán: Fiorin Fiorello Fiore, con 300 bodegas y un interiorismo firmado por Parasite 2.0 en colaboración con Cultivar Agency.
Para diseñar este paraíso para melómanos y amantes de la bebida de Baco, lo último que quería Parasite 2.0 era que Fiorin Fiorello Fiore recordara, aunque fuera mínimamente, a cualquier imagen salida de Pinterest, Instagram u otra plataforma digital similar. Buscaba elaborar algo mucho más personal. Un rinconcito –ese -ito bien justificado por sus apenas 24 asientos– íntimo y acogedor, con originalidad y distinción, no otro de esos locales que podrían hallarse indistintamente en tantas otras esquinas de Milán.

Un local con pasado y un nuevo comienzo en Milán
Según explican sus autores, Fiorin Fiorello Fiore se encuentra en un edificio que forma parte de un conjunto de viviendas municipales construido probablemente a comienzos del siglo XX. Antes había allí otro bar, con una estética muy noventera que desapareció por completo para empezar el proyecto prácticamente desde cero. Los propietarios deseaban algo completamente distinto, un espacio contemporáneo y clásico al mismo tiempo, y, por encima de cualquier otra consideración, alejarse de esa decoración industrial que domina innumerables recintos de la misma categoría en Milán.
Un espacio compacto con dos zonas principales
Y pese a que el local resulta pequeño, con unos 70 m², por la noche no es nada raro ver a muchos clientes disfrutando del lugar de pie. Toda la zona abierta al público está organizada en un único nivel, aunque dentro de él se distinguen dos zonas. Por un lado la barra, el verdadero centro de gravedad de Fiorin Fiorello Fiore. Por otro, el área dedicada a la escucha musical, donde se sitúan la cabina del DJ y bancos para acomodarse y disfrutar de la selección sonora. Debajo se esconde un sótano destinado a almacén y bodega que queda restringido al personal.




La original iluminación de Fiorin Fiorello Fiore
La iluminación también tiene mucho peso en esta propuesta italiana. “Si se observa con atención, se puede notar que, aparte de dos grandes luminarias en forma de rejilla situadas sobre la barra y la consola del DJ, no hay otras fuentes de luz visibles”, nos comentan los responsables. Además, el despacho se atrevió a añadir un toque de fantasía y, con una buena dosis de ingenio, se le ocurrió colocar un proyector teatral realizado a medida para crear un efecto submarino en la cabina, con el que el visitante acaba sintiéndose casi dentro de un acuario.
Cortinas que ocultan el interior
Por su parte, las cortinas, se emplean tanto en el interior como en la fachada para reducir la visibilidad desde la calle. “La gente no debería poder ver lo que ocurre dentro, salvo a través de pequeñas aperturas donde la cortina se levanta ligeramente”, apunta el estudio.




Materiales contemporáneos con referencias clásicas
Atendiendo al briefing de los dueños de Fiorin Fiorello Fiore y tomando como referencia el American Bar de Adolf Loos en Viena, Parasite 2.0 combinó materiales modernos y acabados tratados –radica de madera, acero cepillado y un suelo de resina gris con leve tono verdoso y pátina envejecida– para conseguir una atmósfera atemporal, a medio camino entre presente y pasado.
Mobiliario diseñado a medida por Parasite 2.0
No carece de importancia el cuidado trabajo de Parasite 2.0, autor de gran parte del mobiliario ideado para este encargo –barra, cabina del DJ, estructuras de iluminación, bancos de la sala de escucha y cortinas–. El resto lo complementó con piezas comerciales como las sillas y taburetes de Zara Home y las patas y superficies de mesa de Pedrali.

¿Quiénes son los propietarios?
Por último, los propietarios del local, Alberto Bloise, Luca Fiore, Giorgio Miccoli, Alessio Cuozzo y Nanni Scardina, proceden de ámbitos como la música, la moda y la comunicación. Dos de ellos dirigen Cultivar Agency, una agencia de consultoría especializada en el sector de alimentación y bebidas que, como se ha mencionado líneas arribas, participó en el desarrollo de Fiorin Fiorello Fiore. Un negocio que, a pesar de servir cócteles, está centrado en el vino.