
Para que la vida en el colegio Bard suceda también fuera de las aulas, el estudio Civilian diseñó interiores apacibles, impregnados de luz y repletos de espacios donde estudiar, conversar o dar alas a nuevas nuevas ideas.
El colegio Bard, ubicado en Nueva York, está compuesto por un edificio principal y cuatro residencias que dan alojo a más de 400 alumnos. Ahora, gracias al interiorismo del estudio Civilian, el volumen central puede definirse como el motor social del campus, con zonas comunes, áreas académicas, salas de descanso y oficinas. El complejo, cuya arquitectura ha desarrollado KPF, se encuentra junto al Fisher Center for the Performing Arts, impotantísimo espacio cultural de la universidad.

Inspiración modernista y calidez doméstica
El estudio Civilian tomó referencias del modernismo universitario de Marcel Breuer y Le Corbusier, siempre evitando caer en una perfección calculada, fría o pulcra. Todo ello debido a que la verdadera prioridad de los responsables era llevar a cabo estancias elegantes y lo suficientemente cálidas como para que los estudiantes se sintieran cómodos en ellas.




De modo que la planta baja ahora cuenta con confortables asientos, mesas y espacios abiertos donde los aprendices de ramas tanto afines como distintas pueden coincidir, compartir conocimientos, descansar, reunirse… Para que el espíritu participativo del colegio Bard no solo se perciba, sino que también se vea en sus paredes, el estudio Civilian seleccionó fotografías históricas relacionadas con el intercambio creativo y la colaboración artística que recuerdan el paso por la institución de personalidades como la actriz Blythe Danner, el humorista Chevy Chase y la cineasta Gia Coppola.
Áreas tranquilas para el estudio individual
En contraste con las áreas más abiertas del nivel mencionado, el piso superior ofrece lugares más tranquilos y recogidos. Allí se instalaron cubículos individuales separados por paneles de madera para promover la concentración, junto a más zonas compartidas para trabajar en grupo. Para conseguir ese ambiente cálido y acogedor, el mobiliario fue diseñado a medida y acompañado de una iluminación tenue e integrada.




Residencias funcionales con una estética juvenil
Para las 92 residencias estudiantiles, el estudio Civilian priorizó la funcionalidad y la durabilidad, junto a una estética desenfadada y juvenil. En su interior, los apartamentos se decoraron con muebles modulares, camas con cajones, escritorios personalizados y armarios fabricados ex profeso que aprovechan cada centímetro disponible. Materiales como la madera maciza y las superficies laminadas garantizan además una mayor resistencia al uso.



Mobiliario exclusivo para las zonas comunes del colegio Bard
Cabe destacar que el despacho unió fuerzas con Foliot Furniture en el diseño de mobiliario exclusivo para las zonas comunes, donde destacan sofás azules, mesas de centro personalizadas y bancos de madera.
Sobre el estudio Civilian
Fundado en 2018 por los diseñadores Nicko Elliott y Ksenia Kagner, el estudio Civilian desarrolla desde Nueva York proyectos de arquitectura e interiorismo. Sus responsables colaboran con empresas y organizaciones comprometidas con misiones transformadoras y conceden a la vida en comunidad y al bienestar humano la misma relevancia que al lenguaje visual.
Ficha técnica
Arquitectura: KPF.
Diseño interior: estudio Civilian.
Gestión de proyecto: DBI Projects.
Fotografía: Chris Mottalini.
Superficie Head House: aproximadamente 1.858 m².
Superficie residencial: aproximadamente 12.483 m².
Ubicación: Annandale-on-Hudson.