
JW Anderson Primavera-Verano 2027: un homenaje al gesto, al oficio de toda la vida, al hogar, y a la comunidad creativa de su entorno más cercano
Para la colección Primavera-Verano 2027 de JW Anderson, Jonathan Anderson vuelve a demostrar que la moda es solo una de las múltiples disciplinas que conforman su universo creativo. Más que una colección estacional, la propuesta se presenta como un retrato expandido de las personas, los objetos y las referencias culturales que orbitan alrededor del diseñador norirlandés.
Jonathan Anderson convierte el costumbrismo británico en el nuevo fetiche de la temporada
Fotografiado por el finlandés Heikki Kaski, el lookbook reúne a amigos, colaboradores y figuras procedentes de distintos ámbitos creativos. Entre ellos se encuentran el coleccionista de arte Ivor Braka, una de las figuras más influyentes del mercado artístico británico; la ceramista japonesa afincada en Londres Akiko Hirai, reconocida por sus piezas que combinan la tradición japonesa del wabi-sabi con la cerámica contemporánea británica; la actriz y modelo Dree Hemingway, nieta del escritor Ernest Hemingway y habitual del universo de la moda independiente; y el historiador, escritor y académico Dr. James Fox, conocido por sus investigaciones sobre arte, cultura visual e historia contemporánea. Todos ellos aparecen por primera vez en una campaña de la firma, reforzando la idea de que JW Anderson es, ante todo, una comunidad creativa.

La estética del lujo desaliñado
La colección gira en torno a una idea recurrente en la obra de Anderson: la belleza de la intervención y de lo inacabado. Los vestidos de noche aparecen drapeados y sujetos como si hubieran sido ajustados en un gesto espontáneo. Los vaqueros de denim japonés parecen haber sido reparados una y otra vez, mientras que las camisolas ligeras y desestructuradas sugieren la naturalidad de una prenda que acaba de deslizarse sobre el hombro. Las chaquetas, de construcción cuadrada y utilitaria, reivindican la funcionalidad cotidiana.

A nivel formal, Anderson revisita algunos de los códigos más reconocibles de JW Anderson. El pantalón de cintura plegada y los icónicos twist jeans regresan reinterpretados en nuevos tejidos y proporciones, mientras que las siluetas amplias dominan buena parte de la colección. El trabajo textil adquiere especial relevancia a través de lanas hiladas en Donegal y convertidas en jerséis verde profundo decorados con flores silvestres y helechos.

Ardillas, nueces y jerséis de la campiña
Como suele ocurrir en el lenguaje visual del diseñador, la frontera entre utilidad y juego se difumina constantemente. Un ejemplo perfecto es el ya característico Squirrel Clutch, acompañado esta temporada por pequeñas nueces de ganchillo que acentúan su carácter lúdico y artesanal.

La paleta cromática mira directamente al paisaje natural. Tonos terrosos, verdes apagados y matices orgánicos conviven con estallidos de color como un vibrante jersey naranja protagonizado por una liebre. También destacan dos prendas de punto cargadas de referencias culturales: el House Knit, inspirado en las tradicionales casas rurales irlandesas, y el Squirrel Knit, cuya gráfica toma como punto de partida los patrones históricos de punto de Sanquhar, en Escocia.

Colaboraciones entrañables
El diálogo con el patrimonio artesanal continúa mediante varias colaboraciones. La histórica firma escocesa Johnsons of Elgin participa en la creación de un espectacular abrigo y una bufanda en rojo y azul intensos, reivindicando la excelencia de la tradición lanera británica.

Los accesorios prolongan el imaginario workwear de la colección. Nuevos bolsos tipo pouch, duffel y hobo incorporan bolsillos envolventes y franjas inspiradas en los colores clásicos de las camisetas de rugby, en combinaciones de rosa pálido, verde y azul.

La expansión del armario de JW Anderson
Sin embargo, uno de los aspectos más interesantes de esta propuesta es la expansión del universo JW Anderson hacia el territorio del hogar y el jardín. Taburetes Mackintosh elaborados artesanalmente, antiguos tejidos teñidos con pigmentos naturales transformados en cojines y una serie de tazas producidas por Wedgwood inspiradas en la cerámica etrusca antigua amplían la oferta de temporada.

Las referencias a Irlanda, origen de Anderson, también aparecen de forma explícita. Paños de cocina confeccionados en lino irlandés incorporan palabras como WOW, FAB y CHIC, combinando humor y tradición popular. En paralelo, la histórica John Taylor Bell Foundry ha producido para la firma una campana de trineo realizada a partir de un molde de archivo. Se trata de la primera vez en más de un siglo que la fundición fabrica una pieza de estas características.

La dimensión artística del proyecto se refuerza además con nuevas colaboraciones. El artesano Eddie Glew firma una serie de cestas y hampers realizadas a mano en sauce británico y cuero. El reconocido artista galés Cerith Wyn Evans, figura fundamental del arte conceptual contemporáneo y conocido por sus instalaciones de luz, sonido y lenguaje, crea una serie de campanas de viento para la colección. A ello se suma la colaboración con Sunbeam Jackie Parasols, que aporta sombrillas confeccionadas a partir de tejidos vintage.

Más que presentar una nueva temporada, JW Anderson Primavera-Verano 2027 funciona como una declaración de principios. Anderson propone una moda construida desde la observación, el oficio y la colaboración interdisciplinar. Un universo donde la ropa, el arte, la artesanía y los objetos domésticos conviven en igualdad de condiciones y donde la creatividad surge precisamente de las conexiones entre todos ellos.

