Alberto Pizzoli crea la casa cuya mejor sala no tiene techo

El arquitecto Alberto Pizzoli se enfrentaba en Oasis Among the Fields a una triple complejidad: construir sobre un suelo italiano aún en producción, obedecer a una inflexible normativa y proteger la intimidad de la joven pareja propietaria, demasiado expuesta a la cercanía familiar.

La parcela, de 1.800 m², pertenecía a la familia de la clienta, abogada en una gran aseguradora, y se extendía entre cultivos de kiwis en Villafranca di Verona, un paisaje idílico salvo por un detalle: los padres de ella, agricultores instalados en la finca contigua. Además, la exigente ley agraria obligaba a justificar la edificación mediante actividades vinculadas al trabajo de la tierra. Un buen embrollo para Alberto Pizzoli, que convirtió aquella maraña de condicionantes en una obra compuesta por vivienda principal, dependencia y almacén. “Las primeras inspecciones resultaron complejas, ya que el terreno estaba completamente cubierto de plantas, que fueron parcialmente retiradas tras la última cosecha, en octubre de 2020”, recuerda.

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La arquitectura del vacío

Alberto Pizzoli halló la solución donde parecía no haberla, en el vacío. Contra todo pronóstico, arrinconó la arquitectura en el perímetro y dejó libre el centro del terreno. Así se creó el patio de 400 m², ideado para una pareja que arrancó el proyecto a las puertas de su boda y que hoy lo habita junto a una hija de dos años. Un interior a cielo abierto que preserva la privacidad que anhelaban, regula su propio clima y tamiza la presencia abrumadora del campo.

El núcleo reclamaba compañía, y esta llegó con una piscina de 45 m², terrazas cubiertas y un jardín. Entre ellos asoma una chimenea semicilíndrica, una nota al margen de modernidad brasileña en mitad de la campiña ítala, inspirada en una entrevista de Oscar Niemeyer que Alberto Pizzoli leyó durante el proceso.

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Imágenes superiores: Alberto Pizzoli.

Una L para vivir hacia dentro

Con una planta en L de 180 m², Alberto Pizzoli decidió que la morada principal envolviese dicho patio y organizase toda la cotidianeidad a su alrededor. La entrada, colocada en la esquina exacta donde se cruzan ambos brazos, divide interior y exterior. A la izquierda se encuentra la zona de día, más pública y social: comedor, cocina y salón, todos conectados y abiertos hacia ese espacio descubierto mediante grandes cristaleras correderas de suelo a techo. Sobre el ámbito culinario, Pizzoli recortó un triángulo acristalado deja entrar luz cenital y da identidad a la fachada. “Los clientes me pidieron un elemento doméstico reconocible. Durante la noche se transforma en una linterna visible desde el exterior, revelando el interior de madera”, comenta.

A la derecha, en cambio, empieza la zona privada. Allí se ubican un pequeño vestíbulo con armario, un baño de cortesía, un despacho, la lavandería, dos dormitorios dobles, otro baño con ducha y, al final del recorrido, la suite principal con baño privado y bañera.

“La mayor dificultad durante la fase de diseño fue equilibrar las aperturas hacia el patio interior y hacia el exterior, así como encontrar la composición adecuada de la fachada principal orientada a la calle”, explica el arquitecto.

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Hormigón fuera, madera dentro

La materialidad de la vivienda descansa en un único protagonista, el hormigón visto. Alberto Pizzoli lo vertió en moldes de paneles OSB para obtener una piel rugosa, con un relieve que recuerda a la piedra erosionada. Antes de decantarse por él, probó dos mezclas distintas al inicio de la construcción y eligió la que mejor se fundía con el entorno rural. La cubierta se revistió de aluminio en tonos blancos y grises, próximos, al color de ese componente y para los pavimentos exteriores se recurrió a la piedra blanca de Verona.

Puertas adentro, Alberto Pizzoli buscó refugio en la madera, que se extiende por suelos y cubierta. Las paredes, vestidas de yeso blanco roto, llenan la propiedad de una claridad más mansa.

Las demás partes de Oasis Among the Fields

El edificio anexo es, hasta cierto punto, el comodín de la mencionada casa. Sus 60 m² cuentan con una segunda área coquinaria, una amplia estancia volcada al vacío central y un baño con ducha, con vistas a las plantaciones de kiwi. Una pieza pensada para todo aquello que la hogar no siempre puede absorber, desde huéspedes hasta celebraciones o pequeños exilios domésticos. Por su parte, el almacén de 95 m² posee tres portones orientados al norte para guardar coches y maquinaria.

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Imágenes superiores: Lorenzo Linthout.

Más datos de interés

En cuanto a sostenibilidad, Oasis Among the Fields cuenta con un sistema híbrido de climatización: una bomba de calor eléctrica y una caldera de gas de condensación alimentan un suelo radiante que sirve tanto para calefacción como para refrigeración. A esa red pertenecen también la ventilación mecánica con recuperación térmica, el control higrométrico y una instalación fotovoltaica de 12 kW incrustada en la cubierta meridional.

El coste rondó los 2.300 euros por m², pero lo que más pesó aquí fue el tiempo. El proyecto empezó a dibujarse en 2018, la obra arrancó en enero de 2021 y terminó dos años después. A título anecdótico, Alberto Pizzoli maduró en su tiempo libre parte del diseño desde Nueva York, con un pie en Manhattan y otro en los campos de Verona.

Sobre el estudio del arquitecto Alberto Pizzoli

Alberto Pizzoli (Villafranca di Verona, 27 de abril de 1988) fundó su estudio en 2016 en la misma ciudad que lo vio nacer, un lugar al que regresó tras años de formación y trabajo en distintas partes del mundo. Sus años viviendo en ciudades como Valencia, Milán o Nueva York le han permitido forjar una visión amplia del oficio le han permitido construir una visión amplia del oficio. “La auténtica pasión que siento por la arquitectura, que para mí no es simplemente una profesión”, afirma el creador. También cuenta que la curiosidad de su hija es una fuente continua de inspiración y que su punto fuerte está en la habilidad para dibujar y formular conceptos sólidos, “enriquecidos posteriormente por la interacción con el cliente y por la respuesta a los imprevistos surgidos durante la obra”.

Aquí puedes ver los planos del proyecto.

Ficha técnica

Nombre del proyecto: Oasis among the fields.
Arquitecto: Alberto Pizzoli.
Ubicación: Villafranca di Verona, Italia.
Año de finalización: 2023.
Inicio del proyecto: 2018.
Inicio de obra: enero de 2021.
Tipología: vivienda unifamiliar con anexo y almacén agrícola.
Uso: residencia principal.
Cliente: pareja joven con una hija.
>Superficie de parcela: 1.800 m².
>Superficie de la vivienda principal: 180 m².
>Superficie del anexo: 60 m².
>Superficie del almacén y garaje: 95 m².
>Superficie del patio interior: 400 m².
Piscina: 45 m².

>Distribución de la vivienda principal: cocina, comedor, salón, despacho, lavandería, dos dormitorios dobles, dormitorio principal con baño en suite, baño de cortesía y baño secundario.
>Distribución del anexo: cocina secundaria, espacio diáfano y baño.
>Distribución del almacén: espacio abierto para vehículos y maquinaria agrícola.
Sistema de organización: planta en L alrededor de un patio central.
Concepto: reinterpretación contemporánea de la casa patio mediterránea.
Materiales principales: hormigón visto, aluminio, piedra blanca de Verona, madera y yeso blanco roto.
Elementos singulares: triángulo acristalado sobre la cocina, piscina, chimenea semicircular y galería cubierta.
Sistema energético: bomba de calor eléctrica, caldera de condensación de gas, suelo radiante, ventilación mecánica controlada y paneles solares integrados.
Potencia solar instalada: 12 kW.
Coste aproximado: 2.300 €/m².
Estudio: Alberto Pizzoli Architetto.