
Con la colección 6/9, We Are Spastor explora la dualidad, la fuga y la autoexpresión a través de uniformes intervenidos, materiales ambiguos y una puesta en escena suspendida entre lo ritual y lo clandestino.
Entre uniformes intervenidos, tejidos que engañan al ojo y una narrativa atravesada por la idea de fuga, We Are Spastor vuelve a construir un universo donde nada es exactamente lo que parece. Su nueva edición de prendas, titulada 6/9, parte de un símbolo aparentemente simple,un seis que, con un punto encima, se convierte en un nueve, para explorar conceptos como la dualidad, la percepción y la transformación. Un juego visual y conceptual que atraviesa toda la colección: desde las siluetas hasta los materiales y la puesta en escena.
Entrevista: Juan Martí / Fotografía: Pablo Paniagua

La propuesta imagina a un grupo de chicos de internado escapando de la rigidez normativa para encontrarse con su comunidad y construir nuevas formas de identidad y expresión. De ahí nacen los códigos que articulan la colección: uniformes oscuros, camisería de rayas pintadas a mano, prendas que parecen de punto sin serlo y maniquíes convertidos en esculturas ambiguas. Todo convive en un espacio suspendido entre lo disciplinario y lo ritual.
Referencias como las performances de Coil, los textos de Marc Almond o el imaginario de Pier Paolo Pasolini terminan de dar forma a una colección que no busca explicar, sino sugerir; una invitación a perderse en el misterio para encontrar nuevas maneras de habitar la diferencia.

La colección parte de una idea muy clara: lo que parece una cosa pero en realidad es otra. ¿Cómo trabajáis ese juego de percepción dentro del proceso creativo?
(We Are Spastor) Implica a todas las partes del proceso: desde la concepción de la prenda, la búsqueda de materiales, el proceso de confección o el estilismo. En nuestro caso, y como ocurre en todas las ediciones de prendas, no existe un orden concreto. Hay piezas que se van construyendo en cualquier parte de ese proceso; pueden empezar en cualquiera de las fases, concepción, materiales, confección o estilismo, y evolucionar después cada una por su propio camino.

El símbolo 6/9 aparece casi como un código interno. ¿Qué representa para vosotros más allá de lo gráfico?
(We Are Spastor) Es la manera más simple de representar esa idea de apariencia engañosa: un seis con el punto encima es, en realidad, un nueve. También porque somos muy numéricos; es casi un TOC. Y porque nos sucede muy a menudo ver horas como las 11:11 o las 10:10. Es una celebración, signos, un llamamiento.

Hay una narrativa muy concreta: chicos de internado que escapan para encontrarse con su comunidad. ¿De dónde nace este imaginario?
(We Are Spastor) Ya existía cuando presentábamos colecciones en el pasado y creemos que siempre ha estado ahí. A veces está más presente y otras aparece de manera más sutil, pero sentimos que siempre hemos trabajado desde ese imaginario de colectivo.

¿Qué os interesa de ese contraste entre lo normativo, el uniforme, la educación rígida, y la necesidad de fuga?
(We Are Spastor) La necesidad de escapar para generar nuevas formas de expresión. El conflicto entre la norma y la diversidad. Avanzar desde aquello que ya terminó.

Los looks recuerdan a uniformes clásicos, pero están intervenidos. ¿Cómo abordáis la deconstrucción de algo tan codificado?
(We Are Spastor) La abordamos no como una destrucción, sino como una reinterpretación, una recontextualización. Entender su morfología clásica y reconstruirla mediante nuevas proporciones, materiales y nuestra propia identidad en la construcción de prendas. La dualidad.

El uso del negro, azul marino y la camisería de rayas refuerza esa idea de disciplina. ¿Por qué era importante mantener esa contención cromática?
(We Are Spastor) Para reforzar ese orden impuesto, los códigos, la rigidez… en contraste con el resultado final.

Sin embargo, esas rayas no son industriales, están pintadas a mano. ¿Qué aporta ese gesto casi artesanal dentro del conjunto?
(We Are Spastor) Lo veíamos como otro gesto de autoexpresión: la huella que se deja cuando decides personalizar una prenda u objeto. Tus manos, tu mente. Esa celebración de la imperfección. Otra herramienta más para equilibrar en las prendas ese contraste que buscábamos.

También los maniquíes aparecen intervenidos, casi como esculturas. ¿Qué papel juega lo escultórico en vuestra forma de entender la moda?
(We Are Spastor) Lo tratamos como una “estructura única”, un soporte físico tridimensional que formase parte de la narrativa. Por eso también las intervenciones pueden llegar a confundir: no sabes si pertenecen a las prendas o si forman parte de la propia estructura.

Hay tejidos que engañan: parecen punto pero no lo son. ¿Os interesa generar ese tipo de “trampas” también a nivel material?
(We Are Spastor) Es algo que nos parece muy interesante porque, además de esa trampa visual, puede contener avances técnicos y mejoras funcionales, nuevos procesos de confección o distintos acabados.

Esas prendas de “falso punto” están cosidas con máquina plana. ¿Qué buscabais al romper la lógica técnica tradicional del tejido?
(We Are Spastor) De nuevo, esa búsqueda de llegar a nuevos resultados. Subvertir la preconcepción.

La puesta en escena, coches abiertos, humo, visibilidad reducida, sugiere un espacio liminal. ¿Cómo concebís el desfile como experiencia narrativa?
(We Are Spastor) En este caso, el resultado de la presentación tenía que ser ese o no sería. Por eso nos aliamos con OMODA en Madrid Es Moda para incluir su modelo OMODA 7 SHS dentro del espacio que encontramos junto a nuestro estudio y del que, en cuanto lo vimos, supimos que tenía que ser ese. Queríamos crear un no-lugar, una escena que no explicase, sino que sugiriese.

Mencionáis como referencia una performance de 1984 vinculada a Coil y con Marc Almond recitando textos que incluían a Pier Paolo Pasolini. ¿Qué os atrae de ese cruce entre música, poesía y performance?
(We Are Spastor) Ese momento nos marcó. Marc casi parecía estar conjurando algo: ese caos sónico, esa mezcla de muerte y deseo, de brutalidad… Nos sentimos alineados con esa energía.

¿Hasta qué punto esa referencia influye en el tono más oscuro o ritual de la colección?
(We Are Spastor) Creemos que interviene casi desde la metodología, como idea más que como estética. En la energía, en lo primitivo, en la tensión, en el poder.

La idea de comunidad aparece de fondo. ¿Cómo se traduce eso en las prendas o en la forma de presentarlas?
(We Are Spastor) No lo tenemos del todo claro. Quizá en esa transición del yo al nosotros; de la prenda como símbolo de pertenencia, pero al mismo tiempo también de singularidad y de expresión.

Si esta colección fuese una escena concreta, un momento dentro de esa fuga, ¿cuál sería?
(We Are Spastor) Cuando te das cuenta y abrazas que las versiones de uno mismo se nos han enseñado abreviadas, truncadas. Que la belleza no es un destino, sino una orientación del camino que queda por explorar. Que las diferencias son la magia. Si no hay misterio, no hay revelación.
