
Inspirado en la sencillez de una bandeja, Víctor Carrasco diseña para la firma Arkoslight Tray, una luminaria minimalista y atemporal ideal para ambientes de muy distinta naturaleza.
En su propuesta para Arkoslight, Víctor Carrasco apuesta por una doble emisión de luz que ilumina la superficie de uso y aprovecha el techo como plano de reflexión para difundir una cálida y uniforme claridad. Fabricada en aluminio, adopta dos formatos –Tray 35 y Tray 55– que se adaptan a diferentes espacios y necesidades de instalación. La colección incluye acabados en blanco texturizado, negro texturizado y una edición limitada en Red Purple, además de tecnología LED con temperaturas de color de 2700 K y 3000 K.

Imágenes superiores: 1) retrato de Víctor Carrasco junto a la lámpara Tray de Arkoslight en el acabado Red Purple. 2) Tray ilumina un espacio de restauración con varias piezas suspendidas.
Tray, en palabras de Víctor Carrasco
¿Cuál es el concepto que hay detrás de la luminaria Tray?
Tray nace como un ejercicio de síntesis amable, una bandeja para acoger la luz y proyectarla de forma directa e indirecta. Y logra hacerlo con la delicadeza que merece un material etéreo y en constante conversación con las personas como es la iluminación.
¿Qué fue lo más complicado de resolver?
Conseguir una luz serena y al tiempo consistente es un reto que todo diseñador debiera afrontar. Tray es una luminaria que persigue el equilibrio entre el plano vertical y horizontal. La forma en que parece flotar en el espacio, así como el juego de proporciones entre ambas partes de la luminaria, están especialmente estudiados.


Es un híbrido entre una luminaria técnica y una decorativa, ¿Por qué?
Arkoslight es una firma con un claro ADN técnico. Su filosofía se basa en una forma de entender la iluminación incapaz de renunciar a una mínima calidad y funcionalidad.
Diseñar una luminaria de suspensión capaz de potenciar la arquitectura requiere de una especial atención, no solo a las formas del producto, sino también al comportamiento de la luz en el espacio y en diferentes horas del día.
Combinar una proyección directa e indirecta, dar la posibilidad de regular la intensidad de la luz y ofrecer una eficiencia lumínica coherente con el resto de la colección, son aspectos que la marca persigue de forma diferencial y extraordinaria en todos sus diseños, sean técnicos puramente o también decorativos.
¿Su sistema de transporte flat pack formaba parte del briefing o apareció durante el proceso de diseño?
El minimalismo de Arkoslight está presente en cada parte del proceso. El embalaje del producto no podía ser menos y el equipo de diseño lo ha proyectado de forma excepcional desde el inicio.
A lo largo de tu carrera has diseñado muchas piezas de mobiliario, pero no tantas de iluminación.
De joven pasaba las vacaciones de verano trabajando en fábricas de mueble clásico, ubicadas en los alrededores de Valencia. Esto me permitió desarrollar un aprendizaje y un gran respeto por la materia, que años más tarde aplicaría al propio proyecto Viccarbe.
Más que centrarme en un único tipo de producto, mi vocación ha sido explorar el diseño como un catalizador, como un facilitador de creación de valor añadido, sin importar el sector al que aplique. A pesar de encontrar en el mobiliario contemporáneo el origen de mi trayectoria, me siento muy cómodo en sectores como el de la iluminación, la moda, incluso la alimentación, revestimientos arquitectónicos, proyectos turísticos, o la definición de procesos y servicios.
Para ti, ¿la forma de afrontar el diseño de una lámpara es diferente a la de una pieza de mobiliario?
Todos los proyectos en los que participo tienen en común un ejercicio de síntesis amable durante el diseño; también la disrupción como punto de partida, facilitando la creación de nuevas categorías de producto.

En una pieza como una silla, la ergonomía es muy importante. ¿Y en una lámpara?
El confort visual es un valor clave e indispensable. En ocasiones tangible y, en otras ocasiones, dependiente de aspectos casi imperceptibles para el usuario como puede ser una óptica.
La temperatura de color también es un aspecto esencial: nos permite generar sensaciones, despertar, relajar, cuidar o evitar estímulos en momentos específicos.
¿Tray proyecta una luz direccional y, al mismo tiempo, otra ambiental?
Con un mismo punto de luz, Tray consigue proyectar luz al plano inferior y otra al plano superior. Más allá de la funcionalidad, esto permite dar calidad y calidez a ambientes de muy distintas tipologías (residenciales, hotelería, restauración…). Acoger, en definitiva, al usuario.
¿Se puede regular la intensidad?
Si el usuario lo desea, se puede perfectamente a través de sistemas de recorte de fase (phase cut) o DALI.
¿Cómo te imaginas el espacio ideal para que Tray encaje a la perfección?
Tray ha sido diseñada para espacios de corte singular; surgió precisamente como un producto para un proyecto de hotel-paisaje en el que la arquitectura interior y exterior son un ingrediente clave. Es una luminaria que se integra en el espacio y que, gracias a una geometría atemporal, serena y estudiada, logra dar protagonismo a la luz sin resultar invasiva.

Sobre el diseñador
Valenciano de nacimiento e ingeniero de Diseño Industrial por la Universidad Politécnica de Valencia, Víctor Carrasco se graduó cum laude antes de fundar, a comienzos de los años 2000, Viccarbe, una firma que, bajo su liderazgo, se convertiría en uno de los grandes referentes internacionales del mobiliario contemporáneo. Tras la venta de la compañía a Steelcase, abrió su propio estudio para seguir desarrollando productos sencillos, funcionales y meticulosamente ejecutados.
Sobre Arkoslight
Arkoslight es una firma de iluminación con sede en Valencia y más de 40 años de trayectoria. A lo largo de este tiempo, la empresa familiar ha trabajado en soluciones tanto técnicas como decorativas, con particular interés en el diseño y en el uso de la luz. Sus productos están presentes en proyectos de distintos países y contextos, y fusionan funcionalidad con su característico estilo sobrio.