
Auñón Cabrera tenía vía libre para reinventar por completo una vivienda de la Costa Blanca. Bueno, casi. Porque, aunque podía transformar absolutamente todo, había un elemento intocable: el pavimento original de barro, sagrado para los propietarios.
Los clientes tenían muy claro el rumbo de la reforma: querían que su casa reflejara una imagen acorde con el tan venerado estilo mediterráneo. Aunque la vivienda se encontraba en plena Costa Blanca, su estética centroeuropea la alejaba por completo del paisaje que la rodeaba. ¿Qué hizo entonces Auñón Cabrera? Mirar hacia abajo e inspirarse en lo único que debía permanecer intacto: el suelo. De modo que la nueva paleta cromática recoge los tonos cálidos del barro y se compone de una armoniosa mezcla de blancos rotos, maderas naturales, fibras vegetales y tejidos de lino.

Muebles para toda una vida en Costa Blanca
Todos estos materiales comparten una característica común: son naturales, discretos y transmiten sensación de confort. Gracias a esta combinación, el interior resulta luminoso, relajado y perfectamente conectado con el paisaje mediterráneo, la mejor prueba de que Añón Cabrera supo leer los deseos de los dueños.




No obstante, el estudio, cuya filosofía consiste en “materializar lo intangible”, se permitió una pequeña licencia en los baños empleando revestimientos cerámicos en puntos concretos que rompen la uniformidad del resto de las estancias con un acertado juego de textura y relieve. El nivel de detalle llega a tal extremo que, en el baño principal, la lámpara también se revistió con el mismo acabado.
Nada salió de un catálogo
Por si quedaban dudas de que la improvisación no tenía cabida, gran parte del mobiliario se diseñó a medida. La cocina, los armarios, la mesa del comedor, los baños e incluso el mueble del televisor forman parte del mismo puzle. Porque la prioridad era una: crear una estética cálida que te abraza cada vez que cruzas la puerta de tu cobijo. Después de todo, eso es lo que se espera de un hogar.






Sobre todo, hay dos piezas de las que el despacho habla con especial orgullo. Los armarios, que Añón Cabrera define como “grandes volúmenes arquitectónicos” combina la madera de roble y rejilla de fibras naturales, y la mesa del comedor, diseñada a medida en madera maciza, está destinada a reunir a la familia y envejecer junto a ella.
Sobre Auñón Cabrera
Auñón Cabrera es un estudio de diseño de interiores fundado por María José Auñón Cabrera y formado por un equipo especializado. Su fuente de inspiración está muy cerca: el “slow living mediterráneo” que caracteriza a la Costa Blanca.
Ficha técnica
Proyecto: Reforma integral de vivienda unifamiliar.
Ubicación: Costa Blanca.
Superficie: 234 m².
Diseño de interiores: Auñón Cabrera.
Fotografía: Jonathan Ristagno.
Pavimento: barro original existente en la vivienda.
Carpintería: a medida en madera de roble lacado al natural.
Griferías: Sanycess, acabado gun metal.
Mobiliario de cocina: diseño a medida en madera de roble lacado al natural.
Lámparas colgantes: Kave Home.
Sofá: Indera.
Sillas: Wishbone, de Carl Hansen.
Mesa de comedor: diseño a medida en madera de roble, Auñón Cabrera.
Mueble de televisión: diseño a medida en madera de roble y ratán natural, Auñón Cabrera.
Lámpara de comedor: fibra natural, adquirida en tienda local.
Cama: Zara Home.
Armario: diseño a medida en madera de roble y ratán, Auñón Cabrera.
Cabeceros: a medida en tejido de lino natural.
Lámparas del dormitorio: tipo teja en cerámica natural pintada.
Revestimiento de baños: Harmony Lagoon.
Lámpara del baño principal: diseño a medida revestido en cerámica.