
Miguel Isla (Madrid, 1991) es CEO del recién inaugurado Nômade Temple Madrid. Él es uno de los socios de Nômade People junto a Antonio de la Rúa, Sebastián Sas, Barry Sternlicht y el conocido arquitecto Bjarke Ingels.
Ingeniero de formación, a los 18 años se mudó a Londres y comenzó desde abajo en The Ritz, descubriendo la hotelería desde dentro. Hoy defiende una nueva idea de hospitalidad y lujo: experiencias difíciles de replicar donde importan, sobre todo, el tiempo, la calma, la intimidad, la autenticidad y la pertenencia. En esta entrevista nos explica que hay detrás de Nômade Temple Madrid, de sus socios y de su carrera profesional hasta llegar hasta aquí.

Imágenes superiores: 1) Una de las habitaciones de Nômade Temple Madrid. 2) Retrato de Miguel Isla
Nômade Temple Madrid es un hotel de 5 estrellas. ¿Es un ejemplo de una nueva forma de entender el lujo?
Sí, creo que Nômade Temple Madrid representa precisamente una nueva manera de entender el lujo. Nosotros lo entendemos de otra forma. Para mí, el lujo contemporáneo tiene que ver con la capacidad de generar una experiencia con sentido, con verdad, con identidad y con una conexión real con el lugar. El lujo hoy no debería ser una burbuja que te separa de la ciudad, sino una puerta de entrada más sensible a ella. Nômade Temple Madrid quiere alejarse de cierta idea de lujo rígido y acercarse a una hospitalidad más emocional, más libre, más humana.
¿Qué hace diferente a Nômade Temple Madrid de otros nuevos hoteles de la capital?
Creo que Nômade Temple Madrid se diferencia porque no nace solo como hotel, sino como ecosistema. No pensamos únicamente en habitaciones, sino en cómo un edificio puede convertirse en un punto de encuentro entre viajeros, madrileños, artistas, chefs, terapeutas, músicos, marcas, creadores y comunidad local. No queremos ser un hotel de lujo que funciona de espaldas a la ciudad, sino un lugar que Madrid pueda sentir como propio.


Imágenes superiores: interiores del nuevo Nômade Temple Madrid
¿A qué target va dirigido?
No me gusta definirlo únicamente por edad, nacionalidad o capacidad económica. Es un viajero contemporáneo, curioso, culturalmente inquieto, que busca algo más que confort. Alguien que quiere alojarse bien, sí, pero también entender dónde está, conocer gente, descubrir restaurantes, escuchar música, cuidarse, moverse por la ciudad y llevarse una memoria real del viaje.
¿Qué otros servicios, aparte de habitaciones, ofrece?
Nômade Temple Madrid integra gastronomía, bienestar, cultura, comunidad y espacios de encuentro. Guga es una propuesta gastronómica pensada para compartir y alargar la sobremesa. Gön House of Healing es un spa holístico con hammam, sauna, crioterapia, tratamientos y prácticas de bienestar. Monopol funciona como espacio cultural para performances, instalaciones, música y encuentros creativos. A ello se suman el rooftop, Café Libre y Say No More, configurando un hotel vivo que va mucho más allá del alojamiento.

“El lujo hoy no debería ser una burbuja que te separa de la ciudad” Miguel Isla
¿Por qué Nômade People decide abrir en Madrid?
Madrid llega en un momento muy natural para Nômade People. Durante años, cuando volvía a mi ciudad, la veía divertida, viva, con una energía muy propia, pero quizá todavía no la percibía con el atractivo internacional que tiene hoy. Madrid se ha vuelto una ciudad más abierta, más cosmopolita y más deseada, pero sin perder del todo esa forma tan suya de vivir la calle, la noche, la cultura y la conversación. Madrid no necesitaba otro hotel de lujo que intentara copiar París, Londres o Nueva York. Necesitaba un lugar que entendiera su propia personalidad.
¿Quién fundó Nômade People y en qué año? ¿Quiénes sois los socios?
Nômade People se constituye en 2021, después de una primera etapa vinculada a los proyectos de Tulum impulsados por Antonio de la Rúa y Sebastián Sas. Los socios actuales somos Antonio de la Rúa, Sebastián Sas, Bjarke Ingels, Barry Sternlicht y yo, Miguel Isla, como CEO & Partner.


¿Bjarke o Sebastián (también arquitecto) se involucran en los trabajos de arquitectura, reforma o interiorismo de vuestros proyectos?
Sí, se involucran, aunque no siempre de la misma forma ni necesariamente desde una ejecución directa en cada decisión de obra. Su valor está en la mirada conceptual, en la forma de pensar qué debe ser un espacio antes de empezar a diseñarlo. En Nômade People la arquitectura no es una capa decorativa que llega al final, sino una parte central del modelo.
¿Qué ha estudiado Miguel Isla y qué trabajos ha tenido?
Mi recorrido no fue demasiado convencional. Empecé estudiando ingeniería, pero con 18 años me fui a Londres y empecé a trabajar en The Ritz. Entré desde abajo, como bar back, y fui pasando por distintas áreas del hotel. Esa etapa fue muy importante porque me permitió entender la hotelería desde la operación real, no desde la teoría. A partir de ahí trabajé en consultoría, inversión y desarrollo hotelero, con etapas en CBRE y en proyectos en mercados como Turquía, México y Estados Unidos.

Imágenes superiores: interiores del nuevo Nômade Temple Madrid
¿Cuál es la lección más importante de vivir en otros países?
Que no existe una sola manera de entender la hospitalidad ni el lujo. Londres me enseñó una hotelería muy clásica, muy precisa y muy orientada al servicio. Turquía me mostró otra forma de entender el lujo, mucho más vinculada a la cultura y al contexto. México, especialmente Tulum, nos enseñó el valor de la comunidad, el bienestar y la conexión emocional. Cuando vives fuera aprendes a observar antes de imponer.