Casa 144º, el proyecto de Jaime Prous y Pineda-Monedero

Jaime Prous y Pineda-Monedero no lo tenían fácil para construir la Casa 144º. La parcela, de 1.000 m² aproximadamente y situada en el Maresme barcelonés, presentaba una acusada pendiente que complicaba el diseño de esta vivienda de 200 m².

Los arquitectos hicieron del problema una cuestión de apoyos, aunque no todos tenían que tocar la montaña. Casa 144º descansa sobre ella por un extremo y confía el otro a cuatro pilares de acero, que le permiten tomar altura sin modificar apenas la topografía original. Así, los estudios Jaime Prous y Pineda-Monedero sacaron el máximo partido a las vistas con el mínimo movimiento de tierra. La vivienda, además, tiene sus propios problemas con la línea recta. Vista desde arriba, se quiebra en un ángulo de 144 grados que le da nombre y ayuda a distribuir las estancias de cara al paisaje.

Casa 144º, el proyecto de Jaime Prous y Pineda-Monedero

Dos alas y una sola planta para la cotidianeidad

Pero tanta libertad geométrica tenía un límite. Los propietarios establecieron dos condiciones y la primera consistía en que toda la vida cotidiana se concentrara en una sola planta, sin escaleras ni desniveles. La casa, por consiguiente, reúne todo lo necesario para el día a día a una misma altura, con cada ala dedicada a sus tareas.

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La este tiene por misión la convivencia, con el salón, el comedor y la cocina, y la oeste ofrece la ansiada intimidad y hace sitio a los dormitorios y al lavadero. El pasillo de esta última tiene aspiraciones mayores que las de un simple lugar de tránsito y merece el título de una amplia galería. Solo el estudio-taller rompe la regla y ocupa un piso inferior. Sin embargo, Jaime Prous y Pineda-Monedero se negaron a darle trato de sótano. “Lo conectamos con el resto de la vivienda mediante un doble espacio y abrimos ventanas cenitales que permiten introducir luz natural desde arriba”, comenta Prous.

Materiales duraderos y elementos prefabricados para reducir residuos en Casa 144º

La segunda petición de los dueños era que el inmueble no pasara factura al planeta. O, al menos, que su impacto fuera lo más reducido posible. Querían materiales respetuosos con el medioambiente y un consumo energético casi nulo. Para el exterior se eligió chapa minionda de acero galvanizado, un revestimiento de pequeñas ondulaciones que protege la residencia de las inclemencias del tiempo. El acero también asume trabajo en la estructura, donde cuatro pilares sostienen la parte elevada de la propuesta. Para reforzarlos sin aumentar demasiado su grosor, los autores recurrieron a las cruces de San Andrés, unas piezas diagonales que garantizan su firmeza.

Por dentro, las vigas de abeto se dejan ver en los techos, el roble macizo cubre los suelos y el okume da forma a las puertas. Tres maderas distintas, pero con algo en común, esa calidez que une las estancias y hace que una casa merezca llamarse hogar. “Queríamos madera de verdad, sentir su grosor, su textura y su presencia. Una madera que pudiera rayarse, rozarse y envejecer sin que pasara nada, porque entendemos que esas pequeñas marcas también forman parte de la historia de una casa”, explica Prous.

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Aunque la sostenibilidad no era solo cuestión de elegir bien los componentes, sino también de saber qué hacer con ellos. Por eso, Casa 144º se construyó en seco, con elementos prefabricados que llegaron a la parcela listos para su montaje. Entre ellos, los muros estructurales de madera, elaborados previamente en un taller y ensamblados después con un sistema ligero de vigas. Así, mucho del trabajo ya se había resuelto antes de pisar el terreno, con mayor precisión y menos residuos como resultado.

Ahora bien, llevar la obra adelantada no garantizaba terminar antes. El sistema también condicionó los plazos, como apunta Jaime Prous: “En nuestro caso, por ejemplo, la estructura de madera no podía empezar a fabricarse hasta que la cimentación estuviera completamente ejecutada. Creo que todavía tenemos que cambiar nuestra manera de entender los procesos constructivos. Industrializar no significa necesariamente construir más rápido, sino construir mejor”.

Estrategias pasivas y energías renovables

Tal como se ha mencionado, la eficiencia energética era otro requisito importante de los clientes, pese a que los artífices de Casa 144º tenían claro que la mejor energía es la que no hace falta consumir. En consecuencia, antes de recurrir a la climatización, la morada saca partido al sol, a la ventilación cruzada y a la protección solar.

En invierno, los grandes ventanales dejan entrar la radiación solar, que calienta el pavimento. Este guarda parte de ese calor y lo devuelve poco a poco. Si astro rey no cumple con su parte del trato, el suelo radiante entra en acción gracias a un sistema de aerotermia alimentado con energía fotovoltaica.

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Pero no todo el confort depende de la tecnología. La edificación también reserva un hueco para una chimenea cerrada, porque hay placeres, como encender el fuego y disfrutar del calor de la leña, a los que Jaime Prous y Pineda-Monedero no querían renunciar. “Nos interesaba esa convivencia entre la tecnología más avanzada y una manera de habitar mucho más ancestral”, señala Prous.

Sobre Jaime Prous

Jaime Prous (Barcelona, 1982) fundó su estudio en 2015 y desde entonces se dedica principalmente a la arquitectura residencial. Diseña casas para particulares y proyectos de vivienda colectiva para promotores e inversores, sin aplicar el mismo molde a todos los encargos. Prefiere escuchar primero al cliente y al lugar antes de decidir cómo debe ser cada edificio. También presta atención a la relación de la arquitectura con las personas y la naturaleza, así como a los materiales, sus cualidades y su evolución con los años. Le interesan las nuevas tecnologías, pero tiene claro que ninguna sustituye el papel de la luz, el aire o la temperatura en la experiencia de habitar una casa.

Sobre Pineda-Monedero

Pineda-Monedero se creó en 2021 de la mano de Àlex Pineda (Sabadell, 1990) y Antón Monedero (Barcelona, 1990), ambos formados en la ETSAV de la Universidad Politécnica de Cataluña, con estancias académicas en Berlín y Gotemburgo, respectivamente. Abordan la arquitectura casi como una ciencia, sin prejuicios ni soluciones decididas de antemano. Estudian las posibilidades de cada proyecto con rigor, aunque el resultado busca algo que no admite cálculos exactos, emocionar a través del encuentro entre lo tradicional y lo contemporáneo.

Aquí puedes ver los planos.

Ficha técnica

Proyecto: Casa 144º.
Arquitectura: Jaime Prous Architects / Pineda-Monedero.
Ubicación: Maresme, Barcelona, España.
Año: 2025.
Superficie construida: 200 m².
Superficie de parcela: 1.000 m² aproximadamente.
Tipología: vivienda unifamiliar.
Distribución: una planta principal y estudio-taller en nivel inferior.
Sistema constructivo: construcción en seco con estructura prefabricada de madera.
Estructura de apoyo: pilares de acero galvanizado.
Revestimiento exterior: chapa minionda de acero galvanizado.
Materiales interiores: abeto, roble macizo y okume.
Climatización: aerotermia, suelo radiante y chimenea cerrada.
Fotografía: Bani del Rio.