
Estudio Reciente transforma una vivienda madrileña en un espacio abierto, luminoso y lleno de personalidad, donde el espíritu de los lofts neoyorquinos convive con una atrevida propuesta cromática de intensos tonos terracota.
Una distribución más fluida, una paleta cromática con carácter y algunos guiños a los lofts de Nueva York definen la reforma de esta vivienda de 100 m² en el barrio madrileño de Arganzuela. Firmado por Estudio Reciente, el proyecto reorganiza los espacios comunes sin alterar la zona privada y convierte un intenso tono terracota en el principal recurso para articular los ambientes. El resultado es una casa luminosa y contemporánea, donde conviven materiales industriales, iconos del diseño italiano, piezas de arte y soluciones funcionales pensadas para la vida cotidiana.


Repensar unos espacios comunes muy compartimentados
La reforma integral y el proyecto de interiorismo de esta vivienda lleva la firma de Carlos Tomás (Madrid, 1982), de Estudio Reciente. La intervención se ha basado en repensar unos espacios comunes muy compartimentados, conservar la distribución original de la zona de noche y enfatizar la existencia de un armario en la zona de recibo que se erige como la clave estética del proyecto. Revestida en paneles tono terracota, proporciona identidad a modo de hilo conductor de todo el conjunto, no en vano el uso del color como herramienta es una de las características clave de este despacho de arquitectura.

El briefing para Estudio Reciente: “Una casa que recogiera el espíritu de los lofts neoyorkinos”
Esta vivienda reformada por Estudio Reciente, con Manuel Alba como responsable del proyecto, está ubicada en el madrileño barrio de Arganzuela, en la zona de Madrid-Río y Matadero. Con una superficie de 100 m2, presentaba varias condiciones ventajosas: una planta abierta con orientaciones norte, este y oeste y luz natural a cualquier hora del día. El punto de partida para idear la reforma lo marcaron los propietarios, Laura y Kike, ambos directores creativos y padres de Uma. El hecho de haber residido durante más de 10 años en Estados Unidos los llevó a buscar “una casa que recogiera algo del espíritu de los lofts en los que habían vivido en Nueva York, pero que al mismo tiempo tuviera una personalidad propia y respondiera al lugar en el que se encuentra”, indica Carlos Tomás.

El rediseño de los espacios de esta casa de 100 m2
En cuanto a la distribución, se ha evitado hacer tabula rasa. Como la zona privada se encontraba bien resuelta, habitaciones, baños y un pequeño distribuidor se han mantenido. Sin embargo, el área de día compuesta por salón, comedor, cocina y entrada adolecía de una excesiva compartimentación. Este área común contaba con un balcón alargado que, tras la intervención, se ha integrado en el salón-comedor mientras que, en el lado opuesto, una sala de estar independiente con otro pequeño balcón lo ocupa ahora la cocina. “De esta forma, salón, comedor y cocina quedan conectados formando una “L”: se perciben como un único espacio continuo, pero cada uno conserva su posición y una cierta independencia”. Por otro lado, en la antigua ubicación de la cocina se ha ideado un estudio con mesas de trabajo y una cama abatible para que funcione también como habitación de invitados.

Uno de los mayores retos fue “un quiebro extraño provocado por la ventilación de las cocinas”
Entre los elementos conservados por Estudio Reciente en la reforma destaca el armario situado junto a la entrada. “Lo panelamos para integrarlo con la puerta de acceso y enfatizamos todo ese volumen mediante un cambio de pavimento. Este mismo gesto se replica en la entrada a la zona privada de la casa”, añade. Uno de los mayores retos fue “un quiebro extraño provocado por la ventilación de las cocinas” que se ha resuelto cambiando de posición la cocina. De una forma bastante sencilla, mediante una puerta corredera, la cocina alberga dos zonas: una más abierta, equipada con muebles bajos, y otra cerrada que aprovecha el espacio para integrar nevera, lavadora, desayunador y zonas de planchado y limpieza. “Es casi una pequeña cocina de servicio, algo que no siempre es fácil conseguir incluso en viviendas de mayor tamaño”, argumenta.

Un armario-embocadura que hace que el recorrido por la casa sea mucho más interesante
Para aislar acústica y visualmente los espacios de descanso de los comunes, Estudio Reciente ha ideado un “armario-embocadura” que crea una especie de pequeño pasillo-distribuidor cuyo “color marrón oscuro y envolvente ya te lleva a una dimensión diferente, mucho más privada”. Destaca la transición entre espacios más amplios y luminosos y otros más oscuros y pequeños. “Además de separar visualmente la zona privada, este cambio de escala y de atmósfera hace que el recorrido por la casa sea mucho más interesante”.

Dos bloques cromáticos que articulan el proyecto
En este proyecto, existen dos bloques cromáticos que articulan la superficie. Uno lo constituye la entrada mediante un panelado que se prolonga de la puerta al armario para guardar los abrigos. El segundo lo protagonizan la embocadura de la puerta de paso a la zona de noche y un pequeño armario del salón que quedan camuflados en un mismo acabado. Estos dos bloques se tiñen en un tono “naranja quemado bastante saturado”, el mismo que se ha empleado para delimitar otros elementos como los marcos de acceso al estudio, a la cocina de servicio y al balcón corrido.

El roble combina con el terrazo y el acabado de una pared sin pintar alude a la idea del loft neoyorquino
El terracota contrasta con la caja más neutra y sirve de “herramienta para ordenar y leer la planta”. En cuanto a materiales, el roble se combina con el terrazo. El acabado de una pared sin pintar alude a la estética del loft neoyorquino, una referencia que también aparece en el acero de los muebles de cocina. Por encima de todo destacan el arte, los objetos y el mobiliario.
El collage sobre el aparador del salón es de Kike, mientras que el óleo con dos figuras de espaldas es de Carlos Mim. El mobiliario mezcla piezas de The Masie, como los taburetes Biaritz y el sofá Kilhe, con iconos del diseño italiano. Entre estos últimos figuran las lámparas Tolomeo y Shogun, de Artemide, y la Small 265, de Flos. “La arquitectura y los gestos de diseño de la casa son suficientemente sencillos como para admitir nuevos muebles, objetos y decoración con el tiempo. La intención nunca fue crear un espacio intocable, sino una casa capaz de evolucionar y convertirse realmente en un hogar.


Nombre del proyecto: CHP19.
Tipología: Rehabilitación de vivienda.
Ubicación: Madrid Río.
Cliente: Encargo privado.
Superficie: 100m².
Año: 2026.
Fotografía: Germán Saiz.
Responsable de proyecto: Manuel Alba.