A$AP Rocky vuelve con Don’t Be Dumb y firma un regreso incómodo y necesario… El icono de moda, del rap y el hip hop, vuelve tras ocho años de parón a nivel musical. Con portada dibujada por Tim Burton y videoclip protagonizado por Wynona Ryder

A$AP Rocky (Rakim Athelaston Mayers) nació en octubre de 1988 en Harlem, Nueva York, y se convirtió en uno de los raperos más influyentes del hip hop contemporáneo. Su estilo mezcla rap, moda y cultura urbana desde sus comienzos con el colectivo A$AP Mob. Tras ocho años sin álbum de estudio, ha publicado Don’t Be Dumb. Antes de ese álbum, su último disco fue Testing, publicado en 2018. En Don’t Be Dumb explora sonidos más variados con colaboraciones destacadas y una producción cuidada que refleja su evolución artística.

A$AP Rocky quiere que no seas tonto en Don´t Be Dumb

Aunque ha ido publicando canciones a lo largo de estos años y no ha parado en el mundo de la moda, ahora es que publica un nuevo disco

A muchos les chocará que el padre de los hijos de Rihanna publique un disco antes que la mujer, pero la vida es así… Tras casi ocho años sin álbum de estudio. No vuelve para gustar. Vuelve para tensionar su propio espacio creativo. Desde el inicio, el disco suena fragmentado, crudo y deliberadamente inestable. Rocky mezcla hip hop, punk, R&B y electrónica sin buscar un equilibrio amable. Además, el álbum avanza por contrastes. Hay temas agresivos y otros introspectivos, pasajes densos y momentos casi etéreos.

Un disco construido desde la fricción

Don’t Be Dumb no persigue una narrativa lineal. Funciona como un collage sonoro, lleno de cortes bruscos y decisiones incómodas. Rocky evita el estribillo fácil y apuesta por atmósferas que pesan más que la inmediatez. La producción suena sucia, irregular y, precisamente por eso, honesta. A lo largo del disco, la sensación es clara: Rocky prioriza el proceso creativo frente al resultado comercial.

A$AP Rocky quiere que no seas tonto en Don´t Be DumbLa portada Don´t Be Dumb del rapero A$AP Rocky (@asaprocky) ha sido dibujada por el cineasta Tim Burton

Identidad antes que fórmula

Las colaboraciones aparecen integradas, nunca protagonistas. Rocky las utiliza como extensión del concepto, no como reclamo externo. Así, el álbum mantiene una identidad fuerte incluso cuando cambia de ritmo o registro. Todo responde a una misma lógica: no repetir lo que ya funcionó.

Por qué A$AP Rocky sigue siendo relevante

Rocky siempre ha operado fuera de la norma del hip hop tradicional. Ha conectado música, moda y arte desde una visión autoral, no estratégica. En Don’t Be Dumb, esa postura se intensifica. No hay nostalgia, ni necesidad de justificar su ausencia. Después de años en silencio, Rocky regresa sin pedir permiso. El disco no busca consenso, sino posicionamiento. Y ahí está la clave: Don’t Be Dumb no pretende agradar. Pretende dejar claro que A$AP Rocky sigue jugando en su propia liga.