
Buena Suerte, Pásalo Bien, No Mueras llega el 10 de abril: Sam Rockwell lidera una alocada misión contra la IA en lo nuevo de Gore Verbinski.
Tras una década de silencio creativo desde su última incursión en el cine de género con La cura del bienestar, el director Gore Verbinski regresa a la gran pantalla el próximo 10 de abril de 2026. Lo hace con Buena Suerte, Pásalo Bien, No Mueras, una apuesta que busca mezclar la acción frenética con una sátira sobre nuestra dependencia digital.
Una misión desesperada en un entorno cotidiano
La trama arranca con un detonante clásico de la ciencia ficción: un hombre (interpretado por el siempre solvente Sam Rockwell) irrumpe en un restaurante de comida rápida asegurando que viene del futuro. Según su testimonio, esta es la 117.ª vez que intenta completar una misión para evitar el colapso de la humanidad frente a una inteligencia artificial desbocada. Lo curioso del guion, firmado por Matthew Robinson, es que el “héroe” no busca soldados, sino que se ve obligado a reclutar a los clientes que tiene a mano en ese momento.

El destino de la humanidad queda en manos de un grupo de desconocidos que, lejos de ser expertos, son escépticos y están más preocupados por sus propios problemas que por un apocalipsis inminente.
Este grupo de civiles “no cualificados” está compuesto por rostros conocidos como Haley Lu Richardson, Michael Peña, Zazie Beetz, Asim Chaudhry y Juno Temple. La dinámica de la película parece apoyarse en el choque de personalidades y en cómo personas comunes reaccionan ante amenazas que escapan a su lógica, como “monstruosidades algorítmicas” o la apatía de una generación hiperconectada.

Sátira social bajo el sello de Hollywood
Más allá de las explosiones y los viajes en el tiempo, la cinta se presenta como una crítica a la cultura de las redes sociales. El tono busca ser dinámico y alocado, situando el conflicto en una sola noche de supervivencia. Gore Verbinski, conocido por su perfeccionismo visual y su capacidad para crear atmósferas envolventes (como ya demostró en Rango), intenta aquí equilibrar el entretenimiento puro con una reflexión sobre los peligros de una tecnología que parece haber tomado el control de nuestras interacciones.

La producción se trasladó a Sudáfrica en mayo de 2024 para dar vida a este mundo que, aunque cercano en el tiempo, se siente al borde del abismo. Contar con productores de la talla de Erwin Stoff (Al filo del mañana) sugiere que, a pesar de su espíritu satírico, la película no escatimará en la factura técnica necesaria para retratar ese fin del mundo tecnológico.

El veredicto de los festivales
Aunque el gran público español tendrá que esperar hasta abril para juzgarla, la película ya ha iniciado su recorrido por el circuito de festivales. Su paso por el Fantastic Fest y el Beyond Fest ha servido para medir el pulso de los aficionados al género, mientras que su presencia en la sección Berlinale Special del Festival de Berlín le ha otorgado un barniz de prestigio internacional. Lo que es innegable es que la combinación de un reparto coral con talento para la comedia y la visión de un director que suele arriesgar visualmente, convierte a esta cinta en una de las citas señaladas de 2026.

El 10 de abril saldremos de dudas sobre si este grupo improbable logra salvar el mundo o si, como sugiere el título, simplemente deberán conformarse con intentar no morir en el intento.