
Mimosa Architects ha vuelto a hacer cabaña una cabaña muy maltratada por el tiempo. Tras conservar apenas unos pocos elementos originales, la ha dado a conocer como Strážné Cottage.
No fue un capricho mantener tan poco. En una ladera sobre el pueblo de Strážné, concretamente en los montes Krkonoše (República Checa), había una cabaña tradicional de madera que, con el paso de los años, fue modificada repetidamente a base de ampliaciones, reparaciones y revestimientos artificiales. Capas y más capas que acabaron ocultando lo que la casa había sido en realidad. Cuando Mimosa Architects se enfrentó al proyecto, casi nada de su primitiva estructura permanecía en buen estado.

El propósito de Mimosa Architects
Mimosa Architects se propuso recuperar el espíritu de las cabañas tradicionales de la región, pero reinterpretado desde el presente y sin caer en decoraciones falsamente históricas. El primer paso para lograrlo consistió en apoyarse en los rasgos que han caracterizado durante generaciones este tipo de construcciones: cubiertas inclinadas, madera como material dominante, porches bajo el tejado, zócalos de piedra, pequeñas buhardillas y una sencilla organización.
El salón como protagonista de la cabaña
El salón principal, situado en la planta baja, ahora ocupa uno de los espacios más importantes de esta cabaña de dos pisos. Un lugar recogido, protegido y acogedor, similar a esas salas de estar en las que siempre acaba reuniéndose toda la familia de una morada rural. Su forma y dimensiones se fijaron tomando como referencia uno de los escasos vestigios que se preservaron: el techo con vigas de madera vista que determinó la altura del salón y las proporciones del resto de las estancias.



En este rincón de la residencia, adaptado al clima frío y a los largos inviernos, el estudio también buscó estrechar la relación entre interior y paisaje. ¿Cómo? A través de amplias superficies acristaladas que dejan entrar la luz natural y abren la mirada hacia las montañas.
Asimismo, para dejar claro que la vida del inmueble pasa por la zona de estar, entre comidas, charlas y ratos compartidos, Mimosa Architects convirtió parte de la arquitectura en mobiliario. Los bancos empotrados bajo las ventanas y la gran mesa ubicada en la mitad del área son algunos de los ejemplos.
Unos aseos que ahora son sauna
En la misma altura del mencionado salón Mimosa Architects añadió un dormitorio para invitados y la escalera que conduce al nivel superior. Porque la cabaña no debía ser solo cómoda para un clan, sino también para sus amigos. El proyecto guarda otro pequeño gran lujo. Los antiguos aseos, realizados durante la época socialista, fueron transformados en una sauna con todas sus instalaciones, un capricho muy bienvenido en una tierra donde las bajas temperaturas se instalan buena parte del año.



Una parte superior destinada a los dormitorios
La parte superior corresponde al ático, donde se encuentran los dormitorios. Habitaciones que mantienen la personalidad típica de los desvanes de esta clase de viviendas: amplias, abiertas y cobijadas bajo el tejado inclinado. Y, por supuesto, con un diseño que garantiza la privacidad de cada miembro de la familia. Quienes duermen en las habitaciones de los extremos, además, tienen premio: Strážné Cottage les regala las mejores panorámicas hacia las montañas de Krkonoše.
Cómo aprovechar al máximo el espacio
Otra idea muy práctica de Mimosa Architects fue aprovechar el hueco entre la cabaña y la pendiente del terreno para elaborar una zona de instalaciones y almacenamiento. Esta alberga todo lo necesario para la vida en la montaña: despensa, lavandería, un lugar para esquís y bicicletas, un pequeño taller, la sala de instalaciones y hasta una zona donde lavar tanto el equipo de ciclismo como al perro tras disfrutar de una jornada al aire libre.



Los sistemas que hacen funcionar la cabaña
Por último, queda hablar de los sistemas técnicos. A pesar de su ubicación aislada, Strážné Cottage cuenta con conexión a la red eléctrica. Para la calefacción y el agua caliente se utiliza una bomba de calor geotérmica, que obtiene energía del subsuelo mediante una perforación en el suelo. El agua procede de un manantial cercano y las aguas residuales se tratan mediante una pequeña planta depuradora instalada en la propia parcela.

Sobre el estudio
Mimosa Architects es un estudio fundado en 2007 por Petr Moráček, Jana Zoubková y Pavel Matyska que afronta su disciplina desde una mirada apasionada y comprometida. Así lo proclama en su web: “Vivimos la arquitectura”. Según explican los integrantes, creen en principios, espacios y objetos sencillos, y evitan el despilfarro de materiales y recursos para concentrarse en lo verdaderamente importante. Como indican: “Nos centramos en lo esencial: cómo no destruir un trozo de naturaleza con un centro de información, cómo no hacer de un funeral un lugar aún más triste, o cómo no cerrar innecesariamente un parque tras una valla impenetrable”.
Aquí puedes ver los planos de Strážné Cottage.
Ficha técnica
Proyecto: Strážné Cottage
Estudio de arquitectura: Mimosa Architects
Autores: Jana Zoubková, Petr Moráček, Pavel Matyska, Eliška Vinklárková
Ubicación: Strážné
País: República Checa
Año de finalización: 2025
Superficie construida: 234 m²
Superficie útil: 306 m²
Fotografía: Petr Polák
Suelo de madera y revestimiento de paredes: Oakcent
Revestimientos y baldosas: Archtiles
Carpintería: Brick
Revestimientos interiores de paredes y puertas: AM Interior
Trabajos metálicos: Kurel
Iluminación: Bulb
Marcas destacadas: Aquamarine Spa
Marcas destacadas: Janošík Okna-Dveře