
La firma gallega Cordera presenta su colección Fall/Winter 2026 en la Semana de la Moda de París, fusionando cine, arquitectura y una sofisticada propuesta de artesanía contemporánea.
El pasado jueves 5 de marzo, el icónico Espace Niemeyer de París se transformó en el refugio perfecto para la mujer moderna según Cordera. Las hermanas Mónica y María eligieron este escenario brutalista para proyectar su cortometraje Remnants, dirigido por Alexis Gómez. La presentación huyó del desfile tradicional para ofrecer una experiencia íntima, donde el diseño de set de Mathilde Vallantin Dulac resaltaba la pureza espacial.

Los asistentes disfrutaron de una atmósfera que recordaba al hogar, complementada por el catering de Lena Ghaninejad. Esta apuesta reafirma la sensibilidad discreta de la marca, conectando la naturaleza gallega con la vanguardia arquitectónica de la capital francesa. Es un paso gigante para la moda española con conciencia.

Una oda a la naturaleza y la modernidad
La colección Fall/Winter 2026 explora el encuentro entre lo orgánico y lo técnico. La paleta cromática se mueve con maestría entre el camel, el blanco y el beige. Matices verdes y marrones aportan esa conexión con la tierra tan propia de la marca. En cuanto a materiales, destacan las lanas mélange y las pieles suaves. No faltan los bordados artesanales que conviven con tejidos técnicos de última generación. Cada pieza parece diseñada para resistir el paso del tiempo y las tendencias efímeras. Es, en esencia, un armario atemporal que respira lujo silencioso y propósito real.

Artesanía gallega con proyección internacional
Fundada en 2008 por las hermanas asturianas Mónica y María, Cordera nació con una misión clara. Su enfoque reside en materiales excepcionales, una artesanía meticulosa y un diseño que ignora lo pasajero. Basada en Galicia, la producción se realiza casi íntegramente en España mediante una red de talleres familiares. Esta cercanía asegura la transparencia y la excelencia en cada costura realizada con técnicas ancestrales. Además, colaboran con un taller liderado por mujeres en Guatemala para sus bordados manuales. La marca demuestra que la moda sostenible y el impacto social positivo pueden caminar juntos.

El futuro de la moda es circular
Cordera no solo vende ropa; promueve un estilo de vida consciente y ético. Sus colecciones abrazan la elegancia sin esfuerzo, con siluetas que reflejan discreción y sofisticada sencillez. Bajo los principios del slow fashion, cada prenda está concebida para durar toda la vida. Utilizan materiales reciclados y fomentan la circularidad en todos sus procesos de producción local. Las hermanas Cordera han logrado unir el diseño conceptual con una ejecución técnica impecable. El éxito en París es solo el reflejo de casi dos décadas de coherencia y valores. La moda española tiene en ellas a sus mejores embajadoras.


