
El dúo creativo Egonlab han pasado de ser la promesa rebelde a convertirse en el eje gravitatorio de la Paris Fashion Week masculina. En su nueva colección redefinen la masculinidad moderna mediante cortes precisos y mucha actitud.
La pasarela se convirtió en un escenario distópico pero elegante. Egonlab demostró que la sastrería clásica puede ser rebelde y vanguardista al mismo tiempo. Las siluetas FW26 juegan con volúmenes extremos y hombreras muy marcadas. Vimos una paleta de colores oscuros rota por texturas metálicas innovadoras. Cada prenda parece diseñada para un futuro donde la identidad es fluida y poderosa. Un interesante ejemplo de cómo fusionar el punk con el lujo más refinado en esta temporada.
@egon_lab / Fotos: Estrop / Francesc Tent
El origen de un mito moderno
Florentin Glémarec y Kévin Nompeix fundaron la marca con una visión muy clara. Querían romper las barreras de género mediante prendas inclusivas y de alta calidad. Su ADN combina la cultura urbana con la meticulosa artesanía francesa. La marca nació en 2019 y rápidamente captó la atención del mundo entero. Su enfoque artístico les permite crear no solo ropa, sino experiencias visuales únicas. Son los niños mimados de la crítica por su honestidad creativa y técnica.

Logros y metas de Egonlab
Egonlab ha escalado posiciones a una velocidad realmente impresionante. Fueron finalistas del prestigioso premio LVMH, lo cual consolidó su reputación internacional. Sus colaboraciones con firmas de lujo demuestran su gran versatilidad comercial y artística. La marca ya no es solo una promesa, es una realidad establecida. Su objetivo actual es expandir su universo estético a nuevos mercados globales. Siguen manteniendo su independencia creativa mientras conquistan las tiendas más exclusivas del planeta.

Lazarus: El despertar de la rebeldía creativa
La nueva colección FW26 se titula Lazarus y busca la autenticidad pura. Egonlab huye de la optimización comercial para centrarse en la emoción artística. El desfile comenzó con un poderoso manifiesto narrado por la activista Jameela Jamil. Vimos negros profundos mezclados con texturas que imitan el papel arrugado. Las siluetas presentan hombros sobredimensionados y cortes que parecen estar inacabados. Es una metáfora visual sobre la metamorfosis y el renacimiento del diseño.

Alianzas de lujo y artesanía urbana
Las colaboraciones de esta temporada elevan el nivel estratégico de la marca. Destaca su unión con Tinder bajo el lema Love Will Not Tear Us Apart. Esta cápsula incluye sudaderas deconstruidas y piezas de plumas de Maison Février. Además, presentaron unas Converse tejidas a mano que son pura artesanía contemporánea. Parte de los beneficios ayudarán directamente a la asociación feminista Safe Place. Egonlab demuestra que la moda puede tener conciencia y mucho estilo.
