Baz Luhrmann rescata el alma de Elvis Presley en EPiC, un documental con imágenes inéditas que conecta el mito de Memphis con la vanguardia musical más contemporánea, en vivo, en concierto desde los años 70.
Elvis Presley no es solo un nombre en una lista de reproducción retro. Es el átomo original del pop, el tipo que inventó el magnetismo moderno antes de que existiera Instagram. Su influencia no ha envejecido; simplemente ha mutado en los artistas que hoy dominan las listas de éxitos globales. Desde el movimiento de caderas hasta esa vulnerabilidad eléctrica, el Rey sigue marcando el paso de la cultura contemporánea. No es nostalgia, es justicia poética para un icono que todavía nos pone los pelos de punta tras décadas de ausencia física.

El tesoro oculto de Baz Luhrmann
Mientras rodaba su biopic de 2022, Luhrmann encontró un tesoro de negativos olvidados. Este material revela a un Elvis Presley íntimo, humano y absurdamente cómodo sobre el escenario. Son grabaciones recuperadas de sus residencias en Las Vegas y giras por Estados Unidos. El director ha restaurado estas joyas para ofrecer una experiencia cinematográfica totalmente inmersiva. Veremos al hombre detrás del mito comunicándose con sus fans de forma única. Es, básicamente, lo más cerca que estaremos de un concierto real del Rey.

Una banda sonora para el siglo XXI
La música de EPiC no se queda en el pasado. El 20 de febrero llega una banda sonora que mezcla tradición y vanguardia técnica. Incluye 27 grabaciones con nuevas mezclas y remixes de sus actuaciones en vivo más icónicas. Los adelantos como Oh Happy Day ya demuestran que su voz mantiene una potencia sobrenatural. Es el complemento perfecto para entender por qué su legado sigue siendo tan relevante hoy. Si buscas el origen de todo lo que amas en la música, lo encontrarás aquí.

La crítica se rinde ante el mito
Los periodistas que han podido asomarse a este metraje coinciden en algo fundamental. No estamos ante un simple documental de archivo, sino ante una inyección de energía pura. Destacan la asombrosa calidad de la restauración y la capacidad de Luhrmann para captar la esencia. Dicen que el montaje logra que olvides que el protagonista ya no está entre nosotros. Es una cita obligatoria en cines a partir del próximo 27 de febrero. Prepárate para entender por qué nadie ha podido quitarle la corona todavía.