
La diseñadora china Feng Chen Wang visualiza la moda masculina del próximo otoño invierno 2026-27 con una propuesta basada en la deconstrucción técnica y la fusión de materiales inesperados.
La colección otoño-invierno 2026-27 de Feng Chen Wang confirma su estatus como voz imprescindible en el calendario oficial de la moda masculina de París. Esta temporada, la creativa profundiza en su herencia cultural mientras desafía los límites de la sastrería contemporánea con siluetas que parecen esculturas en movimiento constante. El desfile fue una lección de cómo integrar el pasado en un futuro puramente tecnológico sin perder la calidez humana en cada prenda.
@fengchenwang / Fotografía: Estrop / Francesc Tent
¿Quién es Feng Chen Wang?
Feng Chen Wang nació en Fujian, China, y es el ejemplo perfecto de talento globalizado. Estudió en el prestigioso Royal College of Art de Londres, donde perfeccionó su técnica conceptual. En 2015 fundó su marca homónima tras graduarse con una colección que causó un impacto inmediato. Su trayectoria es meteórica, habiendo sido finalista del Premio LVMH en 2016 por su visión innovadora. Desde entonces, su firma se ha convertido en sinónimo de “futuro moderno” y artesanía detallada.

Siluetas y arquitectura textil
Para esta temporada, Wang apuesta por una silueta marcadamente arquitectónica y multidimensional. Hemos visto hombros exagerados que conviven con cortes asimétricos y capas que se entrelazan orgánicamente. El concepto de la “unión” sigue presente, con prendas que parecen desdoblarse para revelar nuevas formas. La diseñadora juega con el volumen de manera inteligente, creando piezas que protegen pero también exponen la estructura corporal. Es una sastrería deconstructiva que, irónicamente, se siente más sólida y estructurada que nunca.

Tejidos y experimentación técnica
La elección de materiales es donde Feng Chen Wang realmente presume de su formación técnica. Encontramos lanas pesadas conviviendo con tejidos sintéticos de alta tecnología y acabados metálicos. Los detalles en denim, marca de la casa, se presentan con lavados experimentales que imitan texturas minerales. También destaca el uso de acolchados estratégicos que aportan una dimensión futurista a las piezas de exterior. Cada textura invita al tacto, demostrando que la moda digital todavía necesita de la realidad física.

El auge de las texturas táctiles y el pelo
Esta temporada, Wang ha elevado el concepto de protección invernal mediante el uso estratégico de prendas de pelo sintético y lanas de pelo largo. No se trata de simples abrigos, sino de piezas donde el pelo se integra en paneles deconstruidos, mezclándose con tejidos técnicos y cuero. Estas texturas aportan un volumen casi animalístico que contrasta con la rigidez de su sastrería arquitectónica. Lo apreciamos en abrigos oversize con solapas de pelo que se funden con el cuerpo de la prenda, detalles en puños y bajos que rompen la linealidad de los pantalones y chaquetas de denim. También en accesorios híbridos, como bolsos y capuchas, que utilizan el pelo para enfatizar esa conexión entre lo ancestral y lo futurista.

Una paleta de colores telúrica
Los colores para el próximo otoño-invierno 2026-27 huyen de lo obvio para abrazar tonos profundos. Predominan los grises carbón, el negro absoluto y pinceladas de azul cobalto muy saturado. No faltan los tonos tierra y oxidados que remiten a la naturaleza y a la tradición china más ancestral. Estos colores realzan la complejidad de los cortes, permitiendo que las sombras jueguen un papel crucial. Es una propuesta cromática madura que refuerza la elegancia disruptiva característica de la diseñadora.
