Glimpse: los destellos de Pedro Torres en el El Tanque

Pedro Torres presenta Glimpse, una instalación que une ciencia y poesía para explorar tiempo, percepción e incertidumbre mediante luz, niebla y sonido en Espacio Cultural El Tanque.

Pedro Torres despliega Glimpse en el Espacio Cultural El Tanque de Santa Cruz de Tenerife. Concebida como un ensayo físico sobre la percepción, la instalación site-specific construye un entorno de partículas, luz y sonido que tensiona nuestra relación con lo visible. Actuando como bálsamo poético, este experimento propone una mirada momentánea, un destello de realidad para nuestro nebuloso presente.

Glimpse: los destellos de Pedro Torres en el El Tanque

Niebla, luz y resonancias cuánticas

Pedro Torres centra su práctica artística en la noción de tiempo como materia maleable, explorando cómo lo percibimos y representamos a través de la imagen, el lenguaje y la materialidad. Partiendo a menudo de hechos científicos, desarrolla proyectos conceptuales que combinan investigación rigurosa y sensibilidad poética, con una clara vocación de interpelar la experiencia del espectador.

Glimpse: los destellos de Pedro Torres en el El Tanque

Si sus proyectos parten de hechos científicos —la velocidad de la luz, la estructura cuántica… —, pronto derivan hacia territorios donde teoría y poesía se contaminan. En Glimpse, esa investigación adquiere una densidad física palpable.

Tomando como referencia la cámara de niebla de Wilson (1911), Torres hace visible la huella que dejan las partículas subatómicas al atravesar el espacio: no vemos la partícula, sino la estela fugaz de su trayectoria. En sintonía con el neoconcretismo de Lygia Clark y Hélio Oiticica, la obra cobra sentido en la relación entre los cuerpos que la recorren y la activan.

Glimpse: los destellos de Pedro Torres en el El Tanque

El trazo efímero de la materia según Pedro Torres

Disponible hasta el 5 de abril, la instalación articula un dispositivo envolvente compuesto por niebla artificial, conducciones de látex, metacrilato dicroico y vídeo digital en bucle, que convierte la sala en una suerte de máquina-cerebro, como el artista brasileño afincado en Barcelona define algunas de sus piezas. Para Glimpse, ensambla además videoproyecciones con imágenes facilitadas por el Instituto de Astrofísica de Canarias y la NASA —rastros de partículas alfa y beta registrados en una cámara de niebla—, junto a motores y una partitura lumínica que transforma el espacio en un organismo vivo.

Glimpse: los destellos de Pedro Torres en el El Tanque

La superficie de proyección, de carácter semicircular y adaptada a la curvatura natural del antiguo cilindro petrolero, está compuesta en realidad por cientos de garrafas de plástico blancas específicas para carburante. En la exposición, comisariada por Diana Padrón, lo microscópico y lo cósmico se entrelazan, tendiendo un puente entre las fuerzas de atracción del cosmos y las pulsiones humanas.

Glimpse: los destellos de Pedro Torres en el El Tanque

El arte como refugio frente a la incertidumbre

El artista retoma la raíz etimológica de glimpse para aludir a aquello que brilla débilmente antes de apagarse. Apoyándose en Hannah Arendt, Padrón señala que el mundo no se construye en soledad, sino en el espacio que se abre entre las personas. Ese «entre» no es un vacío, sino un territorio compartido. La instalación intenta recuperar ese lugar común en un presente marcado por el debilitamiento de los vínculos.

Glimpse: los destellos de Pedro Torres en el El Tanque

Glimpse: los destellos de Pedro Torres en el El Tanque

En esta máquina-cerebro, los cuerpos se conectan a través de luz, niebla y sonido. En ella, la mirada aprende a moverse en la intermitencia: la imagen surge, se diluye, regresa transformada. El espectador avanza entre filamentos luminosos que se curvan y se expanden; cada paso altera lo que ve. La intención es que el tiempo deje de sentirse lineal y se perciba como una superposición, donde pasado y futuro se rozan en un presente inestable. Ante la sobreexposición y la fatiga visual actual, Torres invita a asumir la opacidad, aprender a mirar en la incertidumbre y aceptar que solo accedemos a destellos parciales de conocimiento.

Glimpse: los destellos de Pedro Torres en el El Tanque

La pieza sonora de Bonny Kurajica envuelve el interior de este antiguo depósito de refinería petrolera mientras las superficies dicroicas fragmentan la luz en reflejos cromáticos en constante variación. Uno no sabe muy bien si está dentro de un acelerador de partículas, en el interior de un cerebro o contemplando el nacimiento del cosmos. En la penumbra del Espacio Cultural El Tanque, entre la bruma y los haces de luz, Glimpse sugiere otra manera de aproximarse al tiempo en la que toda comprensión comienza con un simple atisbo.

Texto y fotos: Paco Neumann

Espacio Cultural El Tanque

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