De Berlinale al festival de Málaga, el filme Iván & Hadoum del cineasta almeriense Ian de la Rosa cuenta una historia de amor queer atravesada por tensiones de clase, migración e identidad.

El mar de plástico de Almería, uno de los paisajes agrícolas más radicales de Europa, es el escenario y casi un personaje más de la película Iván & Hadoum que tuvo su estrenó mundial en febrero en la sección Panorama del Festival Internacional de Cine de Berlín donde ganó el Teddy al mejor film queer. Se presentó el 10 de marzo en la sección oficial del Festival de Málaga y también el 23 de marzo en el festival barcelonés D’A. Finalmente el estreno en salas españolas previsto para el 19 de junio.

Iván & Hadoum. Exceso almeriense y política del deseoFotograma de Iván & Hadoum de Ian de la Rosa

Iván & Hadoum no es solo un romance a la Romeo y Julieta, sino un intento de reconfigurar el imaginario del cine queer desde un territorio periférico del sur de Europa. En Berlinale se discutió de arte y política, se vieron largos sobre banalidad y maldad, sobre apatía y entretenimiento, cine pop y también cuestionables producciones, momentos eternos y otras cotidianos, legados (pos)coloniales e inversiones libidinosas. En ese campo de tensiones apareció Iván & Hadoum, y para quien escribe —también de Almería— y reconocemos el acento de Almería en pantalla, resultó especialmente revelador ver como la película triunfaba en cada pase.

Iván & Hadoum. Exceso almeriense y política del deseoFotograma de Iván & Hadoum de Ian de la Rosa

Los invernaderos de Almería

De la Rosa no busca tanto construir un relato lineal como poner en circulación cuerpos, afectos y fricciones dentro de un paisaje agro-industrial donde lo íntimo está inevitablemente atravesado por la economía global. Los invernaderos de Almería —ese océano blanco visible desde el espacio— funcionan aquí como metáfora material del capitalismo extractivista agrícola contemporáneo. Un territorio de trabajo precarizado, migraciones y jerarquías invisibles, pero también un espacio donde el deseo se abre paso de manera inesperada.

Iván & Hadoum. Exceso almeriense y política del deseoFotograma de Iván & Hadoum de Ian de la Rosa

Quienes son Iván & Hadoum

En el centro está Iván interpretado por Silver Chicón, un hombre trans que trabaja en uno de esos invernaderos, cuya relación con Hadoum (Herminia Loh) —una compañera de trabajo hispano-marroquí— activa una serie de preguntas sobre identidad, pertenencia y futuro. Pero más que una narrativa de transición o de superación, la película se interesa por la exposición del cuerpo. Un cuerpo trans masculino que no se presenta como excepción ni como pedagogía, sino como presencia material, vulnerable y deseante dentro de un ecosistema social muy concreto.

Iván & Hadoum. Exceso almeriense y política del deseoFotograma de Iván & Hadoum de Ian de la Rosa

El Teddy de la Berlinale

No es casual que el jurado Teddy de la Berlinale la describiera como “cine en su máxima expresión… una película que te deja sin aliento, atónita y desconcertada de forma audaz y decisiva”. También hablaron de “una película de exceso de amor y de exceso almeriense, caracterizada por una curiosidad desenfrenada”, subrayando “abundancia de cuerpo queer trans masculino con potencial de culto”. En su lectura, se trata de “una contribución significativa al cine queer contemporáneo”, “un acto cinematográfico de libertad” y “una celebración frenética de ideas que devuelve el cine queer a sus raíces”.

 Iván & Hadoum. Exceso almeriense y política del deseoIan de la Rosa (centro) y los actores Silver Chicón y Herminia Loh posan con el Teddy Award 2026. Foto: Brigitte Dummer

Plásticos, polvo, frutas y mucha luz (artificial y solar): un exceso almeriense

Esa idea de “exceso” es quizá la clave. Iván & Hadoum no intenta pulir su material ni hacerlo fácilmente consumible; por el contrario, abraza cierta saturación de tonos, registros y afectos. El film oscila entre melodrama, ensayo social y gesto pop, como si quisiera recordar que el cine queer históricamente ha surgido precisamente de esos márgenes donde conviven lo sublime y lo trash. En ese sentido, la película se inscribe en una tradición que entiende el cine queer no como identidad fija, sino como espacio de fricción cultural, donde las categorías —género, nación, clase— se vuelven inestables.

Iván & Hadoum. Exceso almeriense y política del deseoFotograma de Iván & Hadoum de Ian de la Rosa

El amor de Iván & Hadoum

En Iván & Hadoum emerge un retrato donde el amor no aparece aislado del mundo, sino profundamente imbricado en él. En los invernaderos, entre plástico, humedad y luz artificial, el deseo se vuelve una forma de resistencia cotidiana. La película presenta además cuerpos que no se ven muy a menudo en la gran pantalla, cuerpos con el derecho de desear y de ser deseados. Y quizá ahí reside el gesto político del filme, mostrar que incluso en los paisajes más industrializados del capitalismo tardío todavía es posible imaginar otras formas de intimidad, comunidad y libertad.

Iván & Hadoum. Exceso almeriense y política del deseo

Sobre Ian de la Rosa

Estudió Dirección de Cine en ESCAC. En 2015 dirigió su primer cortometraje Víctor XX (2015), que participó en diversos festivales y recibió varios premios, entre ellos Premio Cinéfondation del Festival de Cannes. Con su último cortometraje, Farrucas (2021), presentado también en D’A en 2022, fue nominado al Goya y ganó el Gaudí al mejor cortometraje convirtiéndose en el primer hombre trans en conseguir este premio. Además, ha coescrito la serie Veneno y dirigido varios capítulos de su spin-off, Vestidas de azul.

Una nueva mirada a las grandes epopeyas sentimentales en clave LGTBIQ+, si algo deja claro la película es que el amor —como el cine— puede surgir en los lugares más improbables, entre campos forrados de plástico y polvo, allí donde el exceso de vida desborda cualquier norma.


Iván & Hadoum está coproducida entre España, Alemania y Bélgica y distribuida en España por Avalon. Tiene previsto su estreno en salas el 19 de junio de 2026.