
Julie Thiers, interiorista y alma de la firma Illus, abre las puertas de su hogar para mostrar al mundo un espacio de 550 m² bañado por una luz que realza unas vistas extraordinarias. La más personal interpretación de su casa perfecta en Flandes.
Para hacer realidad la casa de sus sueños en Flandes, Julie Thiers depositó toda su confianza en el arquitecto Pascal Bilquin y trabajó mano a mano con él. Hoy se puede decir que la propiedad respira campo por los cuatro costados gracias a las privilegiadas panoramicas 360° a su jardín y a la campiña flamenca, como si buscara retener el romanticismo que impregna las páginas de una novela decimonónica. Nada debía romper esa magia; por ello, la diseñadora evitó a toda costa la apariencia de obra recién terminada y se inclinó por materias primas atemporales y duraderas, inmunes a modas fugaces.

La fluidez espacial como primer objetivo
Julie Thiers también deseaba una casa abierta que favoreciera la continuidad, meta que cumplió al reducir los pasillos al mínimo y conectar visualmente las estancias principales. Buena muestra de esa fluidez tan buscada es la relación entre cocina y salón, que no se separan con puertas y cuyos límites los marcan las alturas, los materiales y el mobiliario.
La personalidad de las estancias de esta casa en Flandes
En la mencionada zona culinaria, Julie Thiers decidió salirse de lo previsible y sustituir los neutros imperantes por un suelo de piedra natural Brecchia en tonos marrones y anaranjados, una elección que devuelve calidez a un espacio donde actualmente predominan otras gamas. Las paredes, en cambio, se cubrieron con azulejo blanco en alusión a las antiguas cocinas de sótanos en castillos y a las viviendas históricas junto a los canales de Ámsterdam, donde la cerámica respondía ante todo a criterios prácticos.



En lo que respecta al baño, Julie Thiers le otorgó personalidad mediante un pavimento de piedra natural roja con pronunciadas vetas, seleccionada en Dominique Desimpel, que combinó con encimeras de mármol Calacatta y una ducha revestida en rosa pálido. Y ya en el exterior, el binomio ladrillo-madera de la fachada —recuerdo de Thiers de su paso por Copenhague— ayuda a que esta casa en Flandes se funda con el entorno belga y que el paso de los años la ennoblezca y la embellezca.
La intuitiva selección de mobiliario de Julie Thiers
Julie Thiers armó el interior guiada por la intuición y con debilidad por lo minimalista, mezclando piezas vintage y diseño de autor, como la mesa y sillas Nakashima de la cocina, compradas en subasta, la mesa de Sergio Rodrigues en el comedor, el sofá de Pierre Augustin Rose en el salón y una mesa baja frente a una obra de Martin Lo en el dormitorio.



Sobre Illus
Explicada la casa en Flandes, abrimos un pequeño paréntesis para mencionar Illus. Desde Bélgica, la marca de Julie Thiers fabrica espejos, accesorios y herrajes arquitectónicos de forma artesanal y afinado criterio material. Las piezas no salen al mundo sin su funda de lino reutilizable y el catálogo acaba de estrenar una colección en níquel.
Ficha técnica
Proyecto: vivienda unifamiliar con vistas panorámicas de 360°.
Ubicación: campiña flamenca, Bélgica.
Superficie: 550 m².
Propietaria e interiorismo: Julie Thiers.
Arquitecto: Pascal Bilquin.
Concepto: vivienda abierta al paisaje concebida como extensión del universo creativo de la propietaria.
Distribución: espacios fluidos con mínimas circulaciones y conexión directa entre cocina y salón.
Orientación: estancias proyectadas hacia el jardín con vistas panorámicas del entorno.
Materiales principales: piedra natural Brecchia, mármol Calacatta, piedra natural roja, ladrillo y carpinterías de madera.
Mobiliario destacado: mesa y sillas Nakashima, mesa de Sergio Rodrigues, sofá de Pierre Augustin Rose.
Fotografía: DePasquale+Maffini.