
Matthieu Blazy plantea un estudio sobre la metamorfosis y la dualidad de Gabrielle Chanel para la colección fw26 de la maison.
La nueva colección de Blazy para la maison, Chanel fw26, explora una metáfora explicada por la propia Gabrielle sobre la capacidad transformativa de su obra a través de un armario completamente transicional, que recurre a la sastrería y a la funcionalidad para el día y a la extravagancia y al espectáculo para la noche.

Como una oruga que se transforma a una mariposa
Pocas casas son tan autorreferenciales como lo es Chanel en su historia moderna. Pero también, pocas casas tienen una historia -tan- rica y tan interesante como esta. Los sucesores de Gabrielle Chanel al mando de la dirección creativa siempre han recurrido a su figura multifacética para dar vida a sus colecciones; y claro que Matthieu Blazy no iba a ser la excepción. ¿Qué toma prestado de esta historia para su nueva colección? Una idea y una cualidad fuertemente arraigada a la propia identidad de la casa: la transformación.

Hace años, Gabrielle dijo que su maison era como una oruga que se transformaba en mariposa: cómoda, chic y funcional en el día, al mismo tiempo que elegante y espectacular para la noche. Y eso es justo lo que el nuevo regente toma como la base conceptual para su nueva colección. Pero claro, esta dualidad no puede venir sola; también se toma otra particularidad de su fundadora… y es una súper recurrente en su historia reciente. Por si no lo sabías, muchas de las prendas con las que Coco revolucionó el armario femenino fueron robadas; apropiadas de los armarios de sus parejas y convertidas en iconos en el otro lado.

Esto se materializa en Chanel fw26 a través de un armario que empieza simple y práctico; pero que va evolucionando y transformándose en algo mucho más grandilocuente y extravagante a medida que va avanzando la colección. Y todo esto, claro, se hila a través de algunas de las prendas arquetípicas de la casa, como el traje de tweed. Pero la verdadera magia de esto es cómo también salen a relucir los tropos minimalistas y complejos de Blazy al mismo tiempo; mientras se hace un sutil repaso a la historia estética de la maison también.

La nueva transformación de lo femenino: Chanel fw26
La nueva colección de Chanel fw26 abre presentando reinterpretaciones modernas y funcionales de su mítica chaqueta de cuatro bolsillos; ahora como tops de punto con cremallera para un día en la ciudad. De allí, el conjunto se reinterpreta a través de nuevos tejidos y configuraciones que elevan el carácter chic y funcional del icono a través de un juego con lo actual y lo referencial (ojo con el traje de falda en tartán beige sobre camisa azul). Luego, comienzan a verse chaquetas utilitarias que comienzan a introducir los códigos más masculinos de la colección. Y, entre medias, se mantiene la delicadeza a través de vestidos satinados en su formato más minimal; o puntuados con bordados de flores.

Luego de este primer enfrentamiento de ideas, Chanel fw26 recurre al traje masculino a través de looks de americana oversize que emulan los power suits de los 80. Solo que, a diferencia del look masculino, estos se conjuntan con faldas con una cintura intencionalmente baja; extremadamente baja. Aquí también vemos el look como suit separates y como reinterpretaciones del mítico tweed de la casa. Pero claro, todo esto ha sido concebido para el día… la colección también tiene que transformarse en su propia mariposa.

La entrada a lo espectacular y nocturno
Eso se hace retomando el tweed suit y convirtiéndolo en un vestido largo; igualmente puntuado con la cintura bajísima. A partir de aquí, comienza la extravagancia a través de chaquetas de pelo blanco con acentos de colores saturados, vestidos con prints declarativos (y abstractamente animales). También se juega con el tema de la iridiscencia de una mariposa a través de experimentos con lúrex y otros materiales, que transforman los tweed suits en conjuntos brillantes y declarativos para la noche. Cerrando la colección, vemos vestidos de encaje encarnar también este look de mariposa a través de cuerpos con bloques brillantes y bordados animales; junto a cuellos de plumas y un repertorio de looks bordados ultra rico en textura. ¿La pincelada final? Un fundido a negro literal, hecho a través de un último traje Chanel con pantalón de pinzas y un vestido drapeado… coronado por un cuello amontonado y ultra minimalista.
Descubre más sobre Chanel fw26 en la página web de la maison.







































































