
El MUSAC presenta ¿No hay Nada Como el Hogar?, una reflexión artística sobre vivienda, identidad y pertenencia en tiempos de incertidumbre social.
El MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León presenta ¿No hay Nada Como el Hogar?, una exposición comisariada por Monserrat Pis Marcos que revisa la idea de vivienda en un contexto de incertidumbre social. A partir de 45 obras de su colección, la muestra convierte una frase popular en una pregunta abierta sobre identidad, memoria y pertenencia.
Imagen superior: Vista de la exposición
Vista de la exposición
El 28 de febrero, el MUSAC abrió al público ¿No hay Nada Como el Hogar?, una propuesta que indaga en la evolución del concepto de casa en un momento en que el acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones en España. Lejos de ofrecer respuestas cerradas, la exposición plantea el hogar como un territorio inestable, atravesado por condicionantes económicos, expectativas culturales y experiencias emocionales.
Cristina Lucas. La anarquista, 2004 © Cristina Lucas Colección MUSAC
La casa ya no es solo refugio: también es conflicto, precariedad o tránsito.
En los últimos años, la dificultad para independizarse, la despoblación rural, el aumento de las migraciones o la transformación de los modelos de convivencia han redefinido lo que significa habitar. La casa ya no es solo refugio: también es conflicto, precariedad o tránsito. Periodos prolongados de convivencia forzada —por razones económicas o personales— han evidenciado tensiones y vulnerabilidades que cuestionan la imagen idealizada del espacio doméstico.
Vista de la exposición
La diversidad de soportes refuerza la pluralidad de miradas
La muestra reúne 45 obras de 24 artistas de la Colección MUSAC, entre ellos Lara Almarcegui, Gabriele Basilico, Carolina Caycedo, Cristina Lucas, Hiraki Sawa o Rirkrit Tiravanija. A lo largo de 2026 se incorporarán además nuevas intervenciones producidas específicamente para el proyecto, ampliando un recorrido que combina instalaciones, fotografía, vídeo y obra audiovisual. La diversidad de soportes refuerza la pluralidad de miradas, desde el hogar añorado o inalcanzable hasta el físico y mental, el frágil o el directamente peligroso.
Vista de la exposición
¿Existe realmente un lugar al que volver? ¿O el hogar es una construcción cambiante?
El título reformula una célebre frase de la novela El maravilloso mago de Oz, de L. Frank Baum. En el relato, Dorothy emprende un viaje marcado por la pérdida y el deseo de regresar a casa. La adaptación cinematográfica de 1939, protagonizada por Judy Garland, convirtió ese anhelo en un mantra inolvidable. Sin embargo, aquí la afirmación se transforma en interrogante. ¿Existe realmente un lugar al que volver? ¿O el hogar es una construcción cambiante?
A diferencia del lineal camino de baldosas amarillas, la exposición evita una tesis única. La colección del museo actúa como catalizadora de debate, invitando a recorrer una constelación de perspectivas. En las primeras salas, el foco se sitúa en los lugares: espacios vacíos, deteriorados o fragmentados que, pese a todo, conservan huellas de identidad y pertenencia. El territorio se presenta como primer estrato del hogar, más allá de las paredes.
Sergio Belinchón. Sin título. De la serie Ciudades efímeras, 2001 © Sergio Belinchón. Colección MUSAC
¿Qué convierte una vivienda en hogar?
En la sección siguiente se cruza el umbral hacia el interior. Del espacio público se pasa al ámbito privado, donde objetos cotidianos, gestos mínimos y rutinas construyen intimidad. La presencia humana, inicialmente ausente, aparece de manera progresiva y activa la pregunta central: ¿qué convierte una vivienda en hogar? Las obras abordan estructuras familiares, crianza, migración, violencia, roles de género o redes de cuidado comunitario, mostrando cómo las relaciones generan tanto amparo como fricción.
Carolina Caycedo, Caminemos junt@s, 2010. Fotografía: Tom Nolan. © 2022 BALTIC Centre for Contemporary Art
Estar “en casa” se revela como una experiencia profundamente subjetiva
La parte final explora los códigos culturales que modelan nuestra idea de casa y propone imaginarios alternativos. Aquí el hogar deja de ser un espacio fijo para convertirse en posibilidad: puede ser una persona, una comunidad o incluso un instante compartido. Estar “en casa” se revela como una experiencia profundamente subjetiva, ligada a la memoria y al deseo.
Dan Attoe. Come Back Home, 2007 © Dan Attoe. Colección MUSAC
Al frente del proyecto se encuentra Monserrat Pis Marcos, historiadora del arte con más de quince años de experiencia en instituciones nacionales e internacionales. Ha trabajado en museos como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo Nacional del Prado o el Solomon R. Guggenheim Museum, y ha desarrollado su carrera curatorial en Reino Unido en centros como el Sainsbury Centre for Visual Arts y el Holburne Museum. Su trayectoria aporta a la muestra una perspectiva internacional que dialoga con problemáticas locales.
Alexander Apóstol. Residente pulido. De la serie Ranchos, 2003 © Alexander Apóstol. Colección MUSAC
En última instancia, ¿No hay Nada Como el Hogar? invita a reconsiderar un concepto tan familiar como ambiguo. En tiempos de incertidumbre habitacional y transformación social, la exposición convierte el museo en espacio de reflexión colectiva. Porque, quizá, la pregunta no sea dónde está el hogar, sino cómo y con quién decidimos construirlo.
MUSAC
La muestra podrá visitarse hasta el 7 de febrero de 2027