
¿Fan declarado del umami y de paso por Londres? Entonces sí, este es el artículo que estabas buscando. El restaurante Kino ya está en marcha en el 96 de Draycott Avenue. 70 asientos y una gastronomía nipona como base que se mezcla con producto británico e influencias globales, especialmente occidentales.
El chef Pavel Baranovs, firme defensor de cocinar conforme a la estacionalidad y de exprimir el universo de la fermentación, se encuentra al mando de este restaurante de Londres, donde nada está de más. Tampoco el nombre. Aunque a primera vista pueda pasar desapercibido, Kino procede del mundo natural: deriva de una antigua palabra vinculada a la “madera”. Un término que encapsula valores como la calidez, la sencillez y el trabajo artesanal. “Quería crear un espacio donde la técnica japonesa se encuentre con un punto de vista más amplio y personal, donde el sabor sea intenso pero contenido, y cada ingrediente se utilice con respeto”, explica Baranovs, que regresó de Japón el pasado año con la maleta llena de ideas y terminó convirtiéndolas en esta propuesta ubicada en el exclusivo barrio South Kensington.

Los imprescindibles del restaurante Kino
Uno de los detalles más simpáticos, y que más agradece quien hojea la carta, es el símbolo Ⓚ, una pequeña pista que marca aquellos platos que el equipo del restaurante Kino considera imprescindibles. Por ejemplo, la Ensalada de champiñones con aliño de zanahoria y miso de cebolla (≈14 €) o el Chutoro (≈15–17 €) y la Ikura (≈15–17 €). También lucen esa reveladora insignia el Udon, ya sea de pollo o de wagyu (≈18–24 €), la Vieira de temporada con mantequilla de trufa (≈21 €), las Gyozas de wagyu y setas (≈19 €), el Boniato asado (≈9 €) y unas Minihamburguesas de wagyu (≈19 €). Como principales, Kino se decanta por la Lubina a la piedra teppanyaki (≈32,20 €) y el Cordero Lumina con kimchi y miso de tomate. Si llevan la Ⓚ, por algo será.




La bodega acompaña con champanes por copa desde cifras en torno a 15 €, una selección amplia de vinos europeos y del Nuevo Mundo, y un apartado de sake con distintas categorías y formatos.
¿Y de postre?
En los postres, en cambio, este establecimiento de Londres prefiere no señalar favoritos. El veredicto queda en manos del comensal, que puede inclinarse por la Tarta de queso de yuzu (≈11,5 €), el Tiramisú de matcha (≈12 €), la clásica Crème brûlée (≈12 €), el Bosque de chocolate (≈14 €) o una selección de mochis y helados artesanales (≈8 €).





El interiorismo de este local en Londres
En Kino, Studio APAA apuesta por un minimalismo cálido basado en materiales naturales y tonos neutros. La madera aporta cercanía, la piedra añade textura y los toques metálicos contrastan con la neutralidad que envuelve al local. Para lograr esa sensación de paz tan buscada en este tipo de restaurantes, el estudio recurrió a una iluminación tenue y a una distribución despejada que deja respirar el interior.
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Kino