
El artista chileno Samuel Domínguez imagina cruces improbables entre botánica, tecnología y ficción especulativa en la Galería Patricia Ready de Santiago de Chile hasta el 26 de enero.
Entrevista a Samuel Domínguez quien a partir de una investigación territorial en el Humedal Salinas de Huentelauquén, presenta Cyborg Botanies en la Galería Patricia Ready de Santiago de Chile. El proyecto, comisariado por Natalia Valencia Arango, propone una ecología especulativa donde plantas nativas, tecnologías de monitoreo y temporalidades híbridas se entrelazan, cuestionando las fronteras entre naturaleza y cultura, ciencia y ficción.
Imagen superior: Vista de la exposición Cyborg Botanies, en Galería Patricia Ready Foto: Sebastián Mejía
Vista de la exposición Cyborg Botanies, en Galería Patricia Ready Foto: Sebastián Mejía
Cyborg Botanies
La práctica de Samuel Domínguez se mueve en un territorio inestable, donde botánica, tecnología y ficción especulativa funcionan como herramientas para repensar nuestra relación con el entorno. Artista chileno radicado en Londres, su trabajo se construye a partir de investigaciones situadas, procesos abiertos y sistemas que mutan con el tiempo, alejándose deliberadamente de la idea de la obra como objeto fijo.
Vista de la exposición Cyborg Botanies, en Galería Patricia Ready Foto: Sebastián Mejía
En Cyborg Botanies, actualmente expuesta en la Galería Patricia Ready de Santiago, Domínguez parte de una inmersión en el Humedal Salinas de Huentelauquén para imaginar un ecosistema híbrido en el que especies nativas, restos arqueológicos, sensores, escaneos 3D y simulaciones digitales conviven en constante transformación. Esculturas porosas que reaccionan al entorno, un ecosistema virtual que evoluciona en tiempo real y pinturas realizadas con técnicas tradicionales pero atravesadas por un imaginario tecnológico componen una muestra donde nada permanece idéntico a sí mismo.
Vista de la exposición Cyborg Botanies, en Galería Patricia Ready Foto: Sebastián Mejía
Entrevistamos a Samuel Domínguez
Cyborg Botanies nace a partir de una investigación en el Humedal Salinas de Huentelauquén. Háblanos de esta exposición ¿Qué te reveló ese territorio que no podrías haber imaginado desde el estudio o el laboratorio?
El humedal me conectó de una manera sensorial con el mundo vegetal pero sobretodo al entender el ecosistema como un mundo en constante cambio. Me hizo mucho más sentido esa famosa frase de Heráclito que dice que no es posible bañarse dos veces en un mismo río, pues todos los elementos del sistema mutan, y nada se repite de la misma forma. Así me conecté directamente con el Humedal, y me adentré en la especificidad que tiene un entorno como este y entender así los miles de pequeños sistemas de mutaciones que se gestan, desarrollan y definen nuestra experiencia con la naturaleza.
Vista de la exposición Cyborg Botanies, en Galería Patricia Ready Foto: Sebastián Mejía
A partir de esta experiencia y múltiples visitas a terreno, me propuse imaginar un cruce de diferentes temporalidades en el Humedal. Tomando registros y referencias de vestigios arqueológicos encontrados en la zona, muestras de plantas endémicas, múltiples escaneaos 3D de la geografía, fotografías, grabaciones sonoras y recuerdos sensoriales, comencé a trabajar a partir del título de la exposición, especulando una botánica cyborg. Realicé muchas cosas tales como simular cruces genéticos entre dos especies de plantas de la zona, simular materialidades que remitan a mutaciones, y también incorporar elementos tecnológicos de monitoreo como sensores, mostrando así un cruce entre elementos orgánicos, inorgánicos, artificiales, arqueológicos e imaginarios.
Vista de la exposición Cyborg Botanies, en Galería Patricia Ready Foto: Sebastián Mejía
Escultura, pintura y sistemas vivos
El proyecto reúne esculturas en piedra reconstituida, un ecosistema virtual que evoluciona en tiempo real y obras que remiten a la pintura. ¿Cómo decidiste trabajar con materialidades tan diversas?
En mi trabajo siempre me ha interesado despojarme de objetos estables, videos en bucle, o reproducir experiencias. Por el contrario, me interesa trabajar desde lo inestable y lo mutable, pensando en cosas que cambien a través del tiempo. Desde ahí nació inicialmente mi interés por lo orgánico y por procesos abiertos, que a partir de un control e intención inicial, luego vayan evolucionando. Las esculturas en piedra volcánica y piedra reconstituida corresponden a mutaciones de raíces de Chaguales que funcionan desde esta materialidad muy porosa y receptiva. Algunas tienen eflorescencia, que intencionalmente introduje utilizando las sales del Océano Pacífico en donde termina el Humedal, y otras simplemente han ido gestando musgo. Esto también es algo que varía según el lugar donde son exhibidas. Yo impuse las condiciones iniciales pero su futuro es incierto.
Vista de la exposición Cyborg Botanies, en Galería Patricia Ready Foto: Sebastián Mejía
Por otro lado, la proyección en video tiene una simulación de agua que va cambiando según lo parámetros de la galería, que son captados por diferentes sensores en la sala. De modo que la experiencia de ver el video es siempre diferente, pues enagua está siendo simulada en tiempo real. Incluso las pinturas, en donde me propuse trabajar desde la técnica del temple al huevo pero con un imaginario tecnológico que no pertenece a ese periodo histórico en la pintura. Además de utilizar diferentes pigmentos orgánicos, todas las materialidades que utilicé, incluyendo el soporte de madera, el gesso y cera de abeja, funcionan en base a reacciones químicas y sus diferentes procesos de envejecimiento harán que algunos colores muten y la superficie se craquele, sus brillos cambien, etc.
Vista de la exposición Sentient Gaze en Galpón Independencia. Samuel Domínguez y Agnete H. Morell. Foto: Pía Bahamonde
Formación internacional
Tu formación pasa por Chile, Estados Unidos y Reino Unido. ¿Qué te ha aportado cada uno de esos contextos a tu manera de pensar y hacer arte?
Creo que cada lugar me ha aportado mucho. Con Chile siempre existirá un lazo único que me ha definido en mi manera de pensar y relacionarme con el quehacer artístico. Sobretodo destaco la conexión con el territorio y las personas con las que he compartido tanto a nivel personal como profesional. En mi paso por Estados Unidos aprendí mucho a nivel técnico y procesos de ejecución. Y luego, desde que vivo en el Reino Unido, he establecido nuevamente lazos personales y profesionales muy profundos. Estar acá ha significado también poder conectar fácilmente con escenas de diferentes países y oportunidades para realizar nuevos proyectos.
Vista de la exposición Sentient Gaze en Galpón Independencia. Samuel Domínguez y Agnete H. Morell. Foto: Pía Bahamonde
Trabajas con ficciones especulativas para abordar temas muy reales. ¿Qué te permite la ficción que no te permitiría un discurso más directo o documental?
La ficción permite realmente entender el mundo. Creo que la realidad, en esencia, funciona en base a sistemas ficticios que particularmente en los humanos son en su mayoría cosas que hemos acordado asumir como realidad. Por ejemplo, el sistema económico, que es lo que gobierna el mundo hoy en día. En realidad funciona porque entre todos hemos acordado un valor especifico que tiene un monto de dinero. Pero ese valor es azaroso, pues bien, el valor de un trozo de papel que llamamos un billete no tiene un valor intrínseco, ni mucho menos unos cuantos bits en un computador que llamamos transacciones de dinero en línea.
“El gran problema que tenemos nosotros como especie es que nuestra experiencia con el mundo y nuestra construcción de ficción se ha ido lentamente alejando del sistema natural en el que habitamos”. Samuel Dominguez
Vista de la exposición Cyborg Botanies, en Galería Patricia Ready Foto: Sebastián Mejía
Algo similar ocurre con la ecología, definida como un sistema de elementos interconectados. En este caso es más complejo ya que depende de diferentes especies, y las ficciones de cada especie son especificas a cada umwelt. Cada especie crea su propia umwelt pero esta misma está en constante cambio a medida que interactúa con otras especies en un sistema. El gran problema que tenemos nosotros como especie es que nuestra experiencia con el mundo y nuestra construcción de ficción se ha ido lentamente alejando del sistema natural en el que habitamos, y por tanto percibimos a las otras especies desde la otredad. Por otro lado, los sistemas tecnológicos, que es algo con lo que trabajo normalmente, también tienen su propia umwelt, y así son libres de crear sus propias ficciones. La ficción no es más que lo forma que tenemos los seres vivos o tecnológicos de digerir la realidad.
Vista de la exposición Sentient Gaze en Galpón Independencia. Samuel Domínguez y Agnete H. Morell. Foto: Pía Bahamonde
Cruce entre creencias arcaicas y tecnologías
En Sentient Gaze, una exposición creada en colaboración con Agnete H. Morell, conectas mitologías antiguas con inteligencias artificiales contemporáneas. ¿Qué te interesa de ese cruce entre sistemas de creencias arcaicos y tecnologías?
Creo que vuelve a la idea de la creación de ficciones. Tanto las mitologías como los sistemas de observación tecnológicos son formas de ver el mundo desde la ficción, utilizando herramientas específicas para crear un modelo de realidad. En Sentient Gaze nos propusimos explorar el cruce entre sistemas de cultivos arcaicos con tecnologías de monitoreo que se utilizan hoy en día como sensores, cámaras de vigilancia y drones que sobrevuelan las vastas plantaciones. Nos interesaron mucho los simbolismos que nacen como parte de estas ficciones, los símbolos nórdicos en relación a los dioses de cultivo y la relación con esta mirada “desde arriba” que representa el dron. También pensando en la idea de un ser sensible desde su visión de mundo y su propia ecología, o interrelación, con las plantas. En la exposición, ambos entes intentan dotar de sentido a la realidad de formas no tan diferentes.
Vista de la exposición Sentient Gaze en Galpón Independencia. Samuel Domínguez y Agnete H. Morell. Foto: Pía Bahamonde
Territorio, poder y biocolonialismo
En la exposición aparece una tensión entre la mirada “desde arriba”, como la del dron, y los saberes ligados al territorio y al suelo. ¿Te interesa reflexionar con esta obra sobre cómo las tecnologías actuales pueden reproducir, de otras formas, dinámicas coloniales en contextos como Latinoamérica?
Se hace un vínculo entre la creencia de un dios en contextos específicos y el dron como ente sensible y omnipresente. La tierra siempre tiene que ver con los inicios y lo primitivo, por ello utilizamos muchos simbolismos relacionados a las plantaciones de “papa” en Sudamerica, cuya palabra se origina de la relación de las culturas indígenas con la tierra. Las reflexiones que nacieron de esta exposición fueron diversas, muchas ligadas al biocolonialismo y los contextos políticos específicos de Chile y Latinoamericanos.
Vista de la exposición Sentient Gaze en Galpón Independencia. Samuel Domínguez y Agnete H. Morell. Foto: Pía Bahamonde
También se hizo totalmente evidente que una muestra como Sentient Gaze será dotada de diferentes interpretaciones según el lugar y momento de exhibición. Esto fue muy obvio cuando la exhibimos primero en Chile y luego en Inglaterra, en donde las reseñas aportaron miradas muy diferentes. Incluso tuvimos dos personas que irrumpieron en llanto pues el video las trasladó a un contexto histórico muy fuerte que experimentaron como familia, justamente en un contexto histórico de represión. Para mí, eso es lo más fascinante al exhibir, esa apertura y forma de llegar a las obras desde las experiencias personales.
Vista de la exposición Sentient Gaze en Galpón Independencia. Samuel Domínguez y Agnete H. Morell. Foto: Pía Bahamonde
Mirar Chile desde fuera
¿Sientes que trabajar desde fuera de Chile te ha permitido mirar tu propio contexto con más distancia o con más conciencia?
Definitivamente; al mudarme a Londres sentí una conexión más fuerte con Chile y muchos de mis intereses me hicieron de pronto total sentido. Pero por otro lado me hizo encontrarme a mí mismo en otros contextos, desde conexiones históricas de la botánica, relaciones desde la ecología, expediciones biocoloniales, y muchas otras cosas.
Vista de la exposición Cyborg Botanies, en Galería Patricia Ready Foto: Sebastián Mejía
Cuéntanos sobre tus proyectos futuros. ¿En qué andas ahora?
Estoy preparando nuevos proyectos. En Febrero inauguraré mi primera escultura pública de gran escala en Londres, en donde estoy trabajando a partir de cruces genéticos entre especies de árboles. También hay un vínculo tácito con Chile al trabajar en este proyecto con piedra volcánica y materia orgánica. Además estaré mostrando por primera vez en Zürich. Finalmente, tengo una residencia en un parque nacional durante Septiembre y una exposición bipersonal. Tengo muchas ideas y espero que la exposición Cyborg Botanies en Galería Patricia Ready sea un prefacio de los proyectos por venir.
Cyborg Botanies de Samuel Domínguez podrá visitarse hasta el 26 de octubre en la Galería Patricia Ready de Santiago. Para más información sobre el artista visita su web.