Historias del Buen Valle: Guerín observa la periferia

José Luis Guerín retrata durante tres años la vida periférica de Vallbona, convirtiendo un barrio olvidado en reflejo universal.

José Luis Guerín regresa al largometraje con Historias del Buen Valle, una película observacional y profundamente humana que retrata la vida en los márgenes urbanos de Barcelona. Rodada durante tres años en el barrio de Vallbona y premiada en San Sebastián, la obra se estrena en cines el 13 de febrero de 2026.

Historias del Buen Valle supone un nuevo capítulo en la trayectoria de uno de los cineastas españoles más singulares del panorama contemporáneo. Galardonada con el Premio Especial del Jurado en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, la película confirma la vigencia de una mirada que, desde hace décadas, explora la frontera entre el documental y la ficción para interrogar la realidad desde lo cotidiano.

Historias del Buen Valle: Guerín observa la periferia

El filme se estrenará en salas españolas de la mano de Wanda Visión y es fruto de una coproducción hispanofrancesa entre Los ilusos films —la productora de Jonás Trueba y Javier Lafuente—, Perspective Films, liderada por Gaëlle Jones, y el propio Guerín, junto a Orfeo Iluso AIE y 3CAT. Esta alianza internacional respalda un proyecto de largo aliento, concebido y filmado a lo largo de tres años de convivencia con los habitantes del barrio.

Historias del Buen Valle: Guerín observa la periferia

Una mirada cinematográfica que convierte lo cotidiano en experiencia universal.

Vallbona, situada en el extrarradio de Barcelona y aislada por infraestructuras como ríos, vías férreas y autopistas, se convierte en un microcosmos donde aún perviven formas de vida desplazadas del centro urbano. En este espacio híbrido, a medio camino entre lo rural y lo urbano, Guerín observa los gestos mínimos, los sueños y los conflictos de una comunidad marcada por la memoria de la supervivencia y las luchas vecinales.

Historias del Buen Valle: Guerín observa la periferia

Tres años de rodaje para construir una relación auténtica con el barrio.

La cámara acompaña a los vecinos en su día a día, captando transformaciones y dificultades, pero también deseos, resistencias y modos de habitar que solo pueden darse en un territorio aún por domesticar del todo. Historias del Buen Valle no idealiza la periferia, pero sí reconoce en ella una reserva de singularidades que cuestionan los modelos homogéneos de ciudad.

Historias del Buen Valle: Guerín observa la periferia

Un barrio humilde puede servir para dar cuenta del mundo entero.

En palabras del propio director, “la vida en los márgenes implica carencias, pero también preserva formas de resistencia y de vida erradicadas del centro”. Para Guerín, el reto cinematográfico consiste en lograr que un barrio desconocido dialogue con experiencias universales, del mismo modo que la observación atenta de una hoja puede revelar la complejidad de todo un árbol.

Historias del Buen Valle: Guerín observa la periferia

Un territorio híbrido donde el pasado rural convive con la ciudad futura.

Esta aproximación conecta de forma coherente con la filmografía del autor. Desde Los motivos de Berta (1983), presentada en la Berlinale, hasta títulos clave como Innisfree (1990) o Tren de Sombras (1997), exhibidos en Cannes, Guerín ha desarrollado un cine atento al tiempo, la memoria y la mirada. Con En Construcción (2000) alcanzó un amplio reconocimiento al obtener el Premio Especial del Jurado y el Fipresci en San Sebastián, además del Premio Nacional de Cinematografía y el Goya al Mejor Documental.

Historias del Buen Valle: Guerín observa la periferia

Un cineasta clave en el diálogo entre documental y ficción.

Obras posteriores como En la Ciudad de Sylvia (2007), Guest (2010) o La Academia de las Musas (2015) consolidaron un estilo que diluye las fronteras entre géneros y propone al espectador una experiencia activa de observación. No es casual que su cine haya sido celebrado en festivales como Venecia, Cannes, Berlín, Locarno o Rotterdam, ni que instituciones como el Centro Georges Pompidou o el Harvard Film Institute le hayan dedicado retrospectivas.

Historias del Buen Valle: Guerín observa la periferia

Dar cuenta del mundo desde un lugar pequeño y concreto es, en definitiva, la ambición que atraviesa Historias del Buen Valle. Con sensibilidad cultural y rigor formal, José Luis Guerín vuelve a demostrar que el cine puede ser un espacio de encuentro entre lo íntimo y lo colectivo, entre la periferia física y las grandes preguntas universales.