Panic Shack son el perfecto ejemplo de que el punk está más vivo que nunca. Con su primer disco homónimo han conseguido ser la primera banda rrriot girl de Cardiff, han girado por Europa ¡y les espera un gran 2026!
La banda galesa nació en 2018 en Cardiff como respuesta punk a la escena musical tradicional: energía, amistad y letras sin filtros. Formada por Sarah Harvey (voz), Meg Fretwell (guitarra/voz), Romi Lawrence (guitarra/voz), Emily Smith (bajo) y acompañadas por Nick Doherty-Williams a la batería, mezclan riffs afilados con actitud DIY. Su primer EP, Baby Shack, llegó en 2022, y su álbum debut homónimo salió en 2025 vía Brace Yourself Records, condensando su punk ruidoso y fiestero.

Romper con los estereotipos e ideas preconcebidas que tiene la sociedad de ti no es nada fácil… Pero este cuarteto de amigas -y punk- lo ha conseguido gracias a su no normatividad, fuerte personalidad y lucha por la libertad
Cardiff no tiene una gran tradición de bandas de rock formadas solo por mujeres.
(Panic Shack) Fue bastante angustioso. El boca a boca se extendió rápido en Cardiff cuando empezamos, pero no había nadie más haciendo algo parecido. No existía ningún modelo que seguir ni un manual de instrucciones (aunque eso tampoco es muy punk) y no teníamos ni idea de lo que estábamos haciendo, lo cual acabó dándonos una perspectiva muy particular. Esperamos que las cosas hayan cambiado y que ahora sea más fácil para que las bandas de chicas puedan formarse y crecer.
“De jóvenes íbamos constantemente a conciertos y siempre estábamos en primera fila, gritando letras o montando pogos, pero nunca se nos ocurrió que nosotras pudiéramos estar sobre el escenario”
¿Cómo surgió la idea de una banda de chicas?
(Panic Shack) De jóvenes íbamos constantemente a conciertos y siempre estábamos en primera fila, gritando letras o montando pogos, pero nunca se nos ocurrió que nosotras pudiéramos estar sobre el escenario. Siempre eran chicos. Ahora formamos parte de una generación de artistas mujeres y queer increíbles, pero eso no era así cuando crecimos. Aunque existía el movimiento riot grrrl, en el mainstream de la música de guitarras todo seguía dominado por hombres. Llegó un punto en el que nos cansamos de ver las mismas bandas indie masculinas repetidas una y otra vez y decidimos que teníamos que ser parte del cambio.
Panic Shack (@panicshack) por Ren Faulkner
“Queríamos romper con la idea de que necesitas solos de guitarra imposibles para escribir buenas canciones.”
Empezasteis la banda incluso antes de saber tocar bien vuestros instrumentos.
(Panic Shack) Queríamos romper con la idea de que necesitas solos de guitarra imposibles para escribir buenas canciones. Aprendimos pronto que se podían crear temas interesantes sin todo eso. No teníamos dinero para clases de música, ni para amplificadores o pedales, así que aprendimos sobre la marcha. Además, todo esto lo hemos hecho compaginándolo con trabajos a jornada completa. Para la gente de clase trabajadora, el mayor obstáculo suele ser ese: cuando el dinero es un problema, tampoco tienes tiempo ni libertad para aprender, practicar y crecer como artista.
“Intentar trabajar en la industria musical desde una posición obrera es muy complicado. Necesitas dinero para todo desde muy joven: clases, educación y, sobre todo, que tu entorno vea lo creativo como algo viable”
En entrevistas anteriores habéis dicho que la industria musical es especialmente dura para las mujeres de clase trabajadora.
(Panic Shack) Intentar trabajar en la industria musical desde una posición obrera es muy complicado. Necesitas dinero para todo desde muy joven: clases, educación y, sobre todo, que tu entorno vea lo creativo como algo viable. En familias trabajadoras la música no suele ser una prioridad ni una opción profesional real. Luego está el presente: giras, furgonetas, gasolina, hoteles… siendo cinco personas, los gastos se disparan. Todas tenemos trabajos además del grupo, lo que dificulta centrarse en lo creativo o no estresarte cuando tienes facturas que pagar y no puedes coger más turnos. Aun así, lo hacemos porque lo amamos. Las voces obreras y marginadas son necesarias, pero solo se escucha a los ricos nepobabies, y eso cansa. Al mismo tiempo, nos empuja a trabajar el doble para contar nuestras historias.

“Resulta irónico que haya tantos artistas ricos a los que nadie señala, y seamos nosotras, que somos realmente de clase trabajadora, las que recibamos esas acusaciones.”
Algunas personas en internet os acusaron de “disfrazaros de clase trabajadora”. ¿Cómo reaccionasteis y qué significa para vosotras la autenticidad?
(Panic Shack) Fue lo último que imaginamos que nos reprocharían. Pensábamos que era evidente, por nuestros acentos y nuestra actitud, que somos unas chavalas de barrio. Ahora nos reímos, pero en su momento dolió, porque nos importa mucho la autenticidad. No podríamos fingir ser otra cosa, aunque quisiéramos, y tampoco queremos: es parte de lo que define a Panic Shack. Resulta irónico que haya tantos artistas ricos a los que nadie señala, y seamos nosotras, que somos realmente de clase trabajadora, las que recibamos esas acusaciones. Fue difícil al principio, pero no teníamos nada que ocultar y le quitamos hierro rápido.
Algunos críticos dicen que hoy la etiqueta riot grrrl se usa de forma demasiado laxa y diluye sus raíces políticas.
(Panic Shack) Si alguien se dedica a decidir quién puede o no llamarse riot grrrl, necesita buscarse una vida. Existir hoy en el mundo siendo una persona que se identifica como mujer ya es complicado. Si quieres identificarte como riot grrrrl, lo eres.
“Reírnos e intentar aligerar todas las cosas de mierda que vivimos a diario es nuestra forma de sobrevivir. Escribir canciones con tus amigas sobre experiencias compartidas es muy catártico.”
¿Cómo equilibráis música divertida y enérgica con temas serios como el sexismo, la precariedad o la imagen corporal?
(Panic Shack) Reírnos e intentar aligerar todas las cosas de mierda que vivimos a diario es nuestra forma de sobrevivir. Escribir canciones con tus amigas sobre experiencias compartidas es muy catártico. Gritarlas juntas en un escenario y que el público te las devuelva cantando es una de las mejores sensaciones posibles.
¿Qué os gustaría que representara Panic Shack dentro de diez años, a nivel musical, cultural y político?
(Panic Shack) Musicalmente: nunca escribieron una mala canción. Culturalmente: punk y coreografías lo hicieron primero. Políticamente: Incluso cuando todo está en tu contra, ¡hazlo igualmente!