
Amante del diseño de producto, si estas en la capital lombarda, hazte un favor. Pasa por la Triennale de Milán y descubre su recién renovada exposición permanente sobre la historia del diseño italiano. No te arrepentirás.
El Museo del Diseño Italiano de la Triennale de Milán, a través de más de 400 objetos, proyectos y documentos, hace emprender al visitante su particular viaje por la historia del diseño italiano, con billete de ida a los años 20 y destino a los albores del siglo XXI. Década a década, la exposición, comisariada por Marco Sammicheli y Marilia Pederbelli, con el montaje de Roberto Giusti, atraviesa la posguerra, el boom económico, 1968, la austeridad y el posmodernismo, en paralelo al desfile de empresas visionarias, autopistas recién inauguradas, la efervescencia de la Feria de Milán y la llegada de la televisión.

Imágenes superiores: 1) sala expositiva. 2) Carlo Guzzi, Galletto 160 CC, 1950, Guzzi; motocicleta. Foto: Amendolagine Barracchia. Cortesía de Triennale Milano – Collezioni.
Diseño, industria e identidad
“Triennale presenta la nueva edición del Museo del Diseño Italiano, una colección de muebles y objetos extraordinarios que han marcado la historia de nuestro país y permanecen en la memoria de cada uno de nosotros”, explica, entusiasmado, Stefano Boeri, presidente de la Triennale.

Nanni Strada y Clino Trini Castelli, Il Manto e La Pelle, 1973, Santoni per Nanni Strada; prenda experimental. Foto: Federico Manusardi. Cortesía de Triennale Milano – Collezioni.

“El nuevo recorrido del museo da voz al vínculo entre la historia italiana y las empresas, revelando la relación entre diseño, innovación e industria. Reflexiona sobre cuestiones decisivas para la historia del diseño italiano, abordándolas de forma interactiva, amena e informativa. El itinerario expone asimismo algunas de las adquisiciones recientes de Triennale, iniciando un diálogo entre nuevas necesidades, sectores productivos y transformaciones sociales”, añade Sammicheli, director del centro.
Un elenco de renombre para recorrer la historia del diseño italiano
Entre los protagonistas de esta imperdible exposición brillan pesos pesados como Ettore Sottsass, Carlo Mollino, Piero Bottoni y Antonia Campi, que comparten espacio con diseñadores contemporáneos como Antonio Citterio, Patricia Urquiola, Andrea Vallicelli, Piero Lissoni, Fabio Novembre, Tomás Maldonado, Nathalie Du Pasquier, Jasper Morrison, Ron Arad, Marc Newson y Naoto Fukasawa.

Gaetano Pesce, Nobody’s perfect, 1993, Zerodisegno Quattrocchio; mueble escultórico. Foto: Federico Manusardi. Cortesía de Triennale Milano – Collezioni.

Giorgio Madini Moretti y Emilia Sala, Cucaracha, 1954, Musical; aparato radiofónico. Foto: Amendolagine Barracchia. Cortesía de Triennale Milano – Collezioni.
Una exposición dividida en cinco temas
El equipo curatorial divide la historia del diseño italiano en cinco capítulos convertidos en instalaciones específicas, creadas en colaboración con Mammafotogramma. Una de ellas se adentra en la decoración con un gran tapiz táctil y un puzzle tridimensional que invita a manipular fragmentos de archivos históricos. En otra, las cabeceras de diseño, tanto locales como internacionales, pasan de la estantería a la acción con una animación que juega con el formato, ordena la retícula y hace bailar la tipografía.

Juego, algoritmo y ligereza
Quien disfrute de la moda se lo pasará como un niño. En otro de los rincones de la muestra, podrá tocar los botones y ver cómo tres pantallas reaccionan al instante, recombinando fotografías históricas en nuevas composiciones. Por otro lado, el área de autodiseño apuesta por un algoritmo que ejerce de asistente creativo y genera mobiliario a partir de datos reales, algo que encantará a quienes se interesan por la experimentación y la innovación aplicada a la disciplina que nos compete. Como última parada, la exposición se despide con una reflexión sobre la ligereza, protagonizada por la silla Superleggera de Gio Ponti y una balanza que permite comparar su peso con el de otros objetos.
Más que muebles
Además, serie pisa el acelerador con el transporte —coches, vehículos y embarcaciones—, indaga en la industria del vestir con piezas de Carla Crosta, Monica Bolzoni, Cinzia Ruggeri y el archivo de Giusi Ferrè, y da cabida a la ilustración y al diseño gráfico con referentes como Saul Steinberg, Giorgio Forattini y Armando Testa. Las categorías clásicas —cerámica, vidrio y esmaltes— se fortalecen con creadores vinculados a la Triennale como Guido Andlovitz, Rosanna Bianchi Piccoli, Vinicio Vianello y Del Campo.

Gio Ponti, Visetta, 1948, Visa (1949); máquina de coser. Foto: Amendolagine Barracchia. Cortesía de Triennale Milano – Collezioni.

Jasper Morrison, Thinking’s Man Chair, 1988, Cappellini; asiento. Foto: Gianluca Di Ioia. Cortesía de Triennale Milano – Collezioni.
Entrada gratuita a estudiantes y apuesta por la accesibilidad
Para los estudiantes, la puerta está abierta y sin coste alguno, sin importar edad ni procedencia. Y no solo eso, sino que la institución ha dado prioridad a la accesibilidad, con materiales en lectura fácil, textos en braille, audiodescripciones, lengua de signos italiana e internacional, mapas táctiles y kits sensoriales.
Información
Museo del Diseño Italiano
Dirección: Marco Sammicheli.
Comisariado: Marco Sammicheli y Marilia Pederbelli.
Diseño expositivo: Roberto Giusti, Triennale Milano.
Instalaciones site-specific: Mammafotogramma.
Desde el 7 de febrero de 2026.
Entrada general: 16 €.
Entrada reducida: 11,50 €.
Estudiantes: entrada gratuita.
Descuento por compra online: 2 € por entrada.
Entrada diaria con acceso a todas las exposiciones: 25 €.
Horario de apertura de Triennale Milano
Martes – domingo
10.30 – 20.00 (último acceso a las 19.00).