
Tenemos Diecisiete Años. Un Retrato Colectivo, la muestra que el CCCB inaugura el 6 de marzo convierte la mirada adolescente en materia expositiva.
Hasta el 17 de mayo, Tenemos Diecisiete Años. Un Retrato Colectivo, recopila la participación de más de trescientos jóvenes de Cataluña, Lituania y Rumanía que han participado durante dos años en talleres de creación fotográfica, cinematográfica y literaria con el fin de responder, con imágenes y palabras a preguntas tan simples como existenciales, ¿quiénes son?, ¿qué sienten? y cómo ven el mundo.
Imagen superior: Yasmina Fouia, Mireia, Àlex, Lucía y Lucía, Terrassa © A Bao A Qu – Instituto Les Aimerigues
Cristina Mardare, Ariana, Timișoara © A Bao A Qu – Contrasens
Hay una edad en las personas en la que el mundo todavía no está del todo fijado. Un momento de la vida en el que las preguntas pesan más que las respuestas y mirarse al espejo es también asomarse al futuro. Ese territorio impreciso a la vez que lleno de estímulos es el que explora Tenemos Diecisiete Años. Un Retrato Colectivo.
Ese retrato colectivo no es un retrato al uso, sino un políptico emocional que ocupa la sala -1 del Centro de Cultura Contemporánea barcelonés y que tiene la virtud de devolvernos una imagen de la adolescencia sin filtros adultos, sin los tópicos que solemos proyectar sobre esta etapa tan delicada como decisiva de nuestras vidas.
Angie Zambrano, Alba, Darinka y Axel, L’Hospitalet de Llobregat © A Bao A Qu – Instituto Bellvitge
La edad de todas las posibilidades
El punto de partida tiene historia. En 1955, un joven Johan van der Keuken, que años después sería uno de los documentalistas europeos más importantes, retrató a su grupo de amigos. Tenía diecisiete años y una cámara. Aquellas fotografías, que ahora se exponen por primera vez en Barcelona, dialogan en la muestra con las creaciones de los adolescentes actuales. Setenta años separan unas imágenes de otras, pero la pulsión es la misma, la necesidad de mirar y de mirarse, de fijar un instante que ya se escapa.
Júlia Giménez, Àxel, L’Hospitalet de Llobregat © A Bao A Qu – Instituto Bellvitge
La sociología lleva décadas discutiendo sobre el papel de la juventud en la transformación social. El filósofo Karl Mannheim, en su ensayo ‘El problema de las generaciones’, ya planteaba en los años veinte que cada nueva generación actúa como un “presente fresco” que reactiva la memoria colectiva y la reinterpreta. El tema no es que los jóvenes tengan respuestas, sino que formulan preguntas que los adultos hemos dejado de hacernos. La adolescencia, desde esta perspectiva, lejos de ser una etapa de tránsito hacia algo más serio, es un motor cognitivo y emocional que empuja a la sociedad a no anquilosarse.
Alexia Petisco, Indira, L’Hospitalet de Llobregat © A Bao A Qu – Instituto Bellvitge
Integrar imágenes parciales para construir una identidad coherente
También el psicólogo Erik Erikson, quien acuñó el término “crisis de identidad”, situaba precisamente en la adolescencia el momento en el que el individuo necesita integrar todas las imágenes parciales de sí mismo en una identidad coherente. Un proceso íntimo que, mirado colectivamente, adquiere una dimensión política, cómo nos vemos determina cómo queremos ser vistos, y eso configura el espacio público.
Mariam Chreta, Martina, Ismael y Alan, Terrassa © A Bao A Qu – Instituto Les Aimerigues
Tenemos diecisiete años: una subjetividad en construcción
En la muestra, esa tensión entre lo individual y lo compartido se hace visible en cada sala. Las fotografías de los jóvenes catalanes, lituanos y rumanos son ejercicios de estilo, a la vez que documentos de una subjetividad en construcción. Hay paisajes urbanos, habitaciones propias, rostros de amigos, objetos que condensan afectos. Y hay también la conciencia de que mirar es un acto que nos constituye.
Zouhair Fardous, Hatim Hadioui i Abdoulie Sarr, Gouano, Barcelona © A Bao A Qu
Banda sonora con la fiesta de apertura
La exposición se abre con una fiesta, y eso no es un detalle menor. El 6 de marzo, Flashy Ice Cream y PD Sushi pondrán banda sonora a una inauguración que conducirá la creadora de contenido Gal·la Castelltort. Porque si algo caracteriza a esta muestra es la voluntad de no separar el gesto artístico de la celebración vital. Después vendrán los talleres escolares, las visitas, los debates. Pero lo que queda es la evidencia de que la adolescencia no es un problema a resolver, sino una potencia a escuchar.
Cristina Mardare, Alexandra, Timișoara © A Bao A Qu – Contrasens
Asociación A Bao A Qu + fotógrafos, artistas visuales, cineastas y dramaturgos
Durante dos años, los grupos de estudiantes de institutos procedentes como hemos anunciado arriba de Cataluña, Lituania y Rumanía han participado en talleres de creación artística para explorar otras formas de retratarse y mostrarse. Este proyecto europeo, impulsado por la Asociación A Bao A Qu (Núria Aidelman, Laia Colell, Anna Fabra y Agnès Sebastià), ha invitado a los jóvenes a tomar fotografías y a realizar filmaciones y escritos, con el acompañamiento de los fotógrafos, artistas visuales, cineastas y dramaturgos Ingrid Ferrer, Tanit Plana, Mònica Roselló y Berta Vicente Salas, Xavi Bobés, Jaume Claret Muxart, Raquel Cors Munt, Pep Garrido, Mikel Gurrea, Martí Madaula, Sergi Portabella y Jaime Puertas Castillo.
La distància, film Cinema en curso del grupo de 1º de bachillerato del Instituto Moisès Broggi (Barcelona) @ A Bao A Qu
El sociólogo francés Pierre Bourdieu insistía en que los jóvenes son siempre “la variable muda” de los análisis sociales. Tenemos diecisiete año. Un retrato colectivo les devuelve la voz, la imagen y la palabra. No para edulcorar nada, sino para recordarnos que, como escribió Van der Keuken, “todo lo que hacemos es un autorretrato”. Incluso —quizá sobre todo— cuando tenemos diecisiete años.
Tenemos Diecisiete Años. Un Retrato Colectivo
Del 6 de marzo al 17 de mayo de 2026
Sala -1 del CCCB
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