
A través de estructuras cinéticas y un lenguaje que oscila entre lo industrial y lo animado, el trabajo de Shinuk Suh revela con sentido del humor cómo lo social se inscribe en lo físico.
Entrevistamos al artista surcoreano Shinuk Suh, en cuyas esculturas el cuerpo deja de ser autónomo para convertirse en un sistema atravesado por repetición, disciplina y control. A través de estructuras cinéticas y materiales industriales, Suh despliega gestos mínimos que remiten tanto a los sistemas de producción como a los hábitos que interiorizamos, situando el cuerpo en una tensión constante entre lo humano y lo mecánico.
Imagen superior: We have the same dawn and night_For Althusser, 2024. Vista de la instalación, We have the same dawn and night, Gallery 2, 2024, Seoul, South Korea. Foto: Gallery 2.

En las esculturas del artista surcoreano Shinuk Suh, los cuerpos tiemblan, se doblan o repiten gestos mínimos impulsados por motores industriales. Brazos que vibran lentamente, estructuras mecánicas que suspiran o movimientos repetitivos que parecen no tener principio ni final componen un universo donde lo humano y lo mecánico se entrelazan de forma inquietante. Suh combina escultura, sistemas cinéticos y materiales como acero, silicona o elementos impresos en 3D para explorar cómo el trabajo, la disciplina y la identidad se inscriben en el cuerpo dentro de los sistemas de producción. Al mismo tiempo, su lenguaje visual bebe del mundo de los dibujos animados, cuyas exageraciones y distorsiones le permiten abordar realidades pesadas desde una dimensión ligeramente absurda. Tras trasladarse de Corea del Sur a Londres, su práctica ha evolucionado hacia una investigación cada vez más profunda sobre las estructuras invisibles que modelan nuestros cuerpos y hábitos. Recientemente, Shinuk Suh ha expuesto en SOLO Contemporary, en Madrid. Charlamos con él.
W.A.B.A.R. (2024). Cinco esculturas de bronce. Vista instalación en el Desierto X Al Ula, Al Ula, Arabia Saudi, 2024. Foto: cortesía de la artista.
Cuerpos entre ficción y sistema
Belén Vera: Tu práctica combina escultura, sistemas cinéticos y un lenguaje visual que en parte proviene de los dibujos animados. ¿Cómo surgió esta combinación en tu trabajo?
Shinuk Suh: Desde la infancia me han gustado mucho los dibujos animados y la animación. Mirándolo ahora, no era solo una cuestión de gusto. Era una forma de escapar de una realidad asfixiante, un espacio donde podía imaginar otro ritmo de vida. Esa sensación se ha quedado en mi trabajo. Desde hace tiempo me interesa mirar realidades pesadas o violentas a través de imágenes ligeramente irreales o exageradas. En los dibujos animados, los cuerpos se desploman, se estiran y de algún modo se recuperan. Siempre he sentido que esa extraña resiliencia se parece a la forma en que los cuerpos humanos resisten dentro de los sistemas sociales. Por eso, en mi trabajo, escultura, estructuras cinéticas e imágenes inspiradas en los dibujos animados no se unieron como una decisión calculada. Se encontraron de forma natural a partir de una preocupación común: el cuerpo que está moldeado por las estructuras, pero que aun así se niega a desaparecer.
Vista de la instalación, Veiled Memories, Daniel. Benjamin Gallery, 2023, London, UK Foto: Shinuk Suh.
El cuerpo como construcción
B.V.: ¿Hubo algún momento o influencia concreta que te llevara a empezar a explorar estas ideas y materiales?
Shinuk Suh: La pregunta a la que vuelvo constantemente es muy simple: ¿cómo me convertí en quien soy Cuando empecé a mirar hacia atrás, hacia instituciones como la familia, la iglesia, la escuela o el ejército, empecé a sentir que las personas se imaginan a sí mismas como seres autónomos, cuando en realidad están moldeadas por estructuras que forman no solo el comportamiento y los hábitos, sino también la sensibilidad e incluso el inconsciente. No quería dejar esa pregunta como una confesión personal. Quería convertirla en una forma de leer estructuras sociales más amplias. Más tarde me sentí muy atraído por el movimiento repetitivo de las líneas de producción en las fábricas. Esos movimientos me parecían muy cercanos a las repeticiones que aprendemos e interiorizamos socialmente. Fue entonces cuando los motores industriales, el acero, la silicona y los elementos impresos en 3D entraron en mi trabajo.
Wring me harder, 2018. Vista de la instalación, Slade School of Fine Art MA/MFA Interim Show, 2018, London. Foto: Shinuk Suh.
Distancia e identidad
B.V.: Te mudaste de Corea a Londres para continuar desarrollando tu práctica. ¿Cómo influyó esa transición en tu trabajo y de qué manera la escena artística londinense ha moldeado tu perspectiva?
Shinuk Suh: Mudarse a Londres me dio distancia. Solo después de dejar Corea empecé a ver desde fuera la sociedad en la que había crecido y a reconocer la disciplina, la colectividad y la productividad no como valores neutros, sino como estructuras. También fue importante vivir en un lugar donde mi cultura y mi raza no eran la mayoría. Esa experiencia de distancia, traducción y desplazamiento me hizo pensar en la identidad como algo fluido y relacional. Londres llevó esas preguntas aún más lejos. Me dio la confianza para desarrollarlas de forma más experimental y para pensar mi trabajo no solo como una narrativa personal, sino también como algo social, político y psicológico.
Alien Technology (Diamond) (2023). Escultura de aluminio. Vista instalación Deep Fate en Kiasma Museum, 2025. Foto: Petri Vertanen.
La fábrica interior
B.V.: Tu trabajo explora cómo los cuerpos, el trabajo y la identidad se conforman dentro de los sistemas contemporáneos de producción. ¿Cuándo empezaste a pensar el cuerpo como un espacio donde se inscriben las estructuras sociales?
Shinuk Suh: Creo que el cuerpo es la superficie más honesta. Una persona puede resistirse o racionalizar conscientemente, pero el cuerpo revela mucho más directamente las estructuras por las que ha pasado a través de la repetición, la tensión, el cansancio y el hábito. Por eso, para mí el cuerpo no es simplemente una herramienta de expresión, sino un lugar donde se acumulan las huellas de los sistemas. Lo que me ha interesado durante mucho tiempo es que la lógica industrial ya no permanece dentro de la fábrica. El lenguaje de la productividad, la eficiencia, la autogestión y la optimización ya ha entrado en la vida cotidiana, en las emociones y en el ritmo del cuerpo. Cada vez me interesa más la sensación de que la fábrica ya no está solo fuera de nosotros, sino que también opera dentro de nosotros.
Memorial Tools, 2023. Shader Nodes #1–#8, 2023. Veiled Memories, Daniel Benjamin Gallery, 2023, London.
Coreografías involuntarias
B.V.: En muchas de tus esculturas aparecen brazos que tiemblan, motores que suspiran o movimientos repetitivos. ¿Qué te interesa de esos gestos involuntarios o casi automáticos del cuerpo?
Shinuk Suh: Me parece muy sugerente la expresión “coreografía involuntaria”. Yo también pienso el movimiento en mi trabajo no como una simple repetición mecánica, sino como un cuerpo que ejecuta estructuras que ha interiorizado, muchas veces sin saberlo. Me interesan más los cuerpos que no pueden dejar de repetir y reaccionar que aquellos que se expresan libremente. Temblores, espasmos, repeticiones lentas y gestos vacilantes desestabilizan la idea de que tenemos un control total sobre nosotros mismos. También me atrae la lentitud porque el poder suele operar de esa manera. Los sistemas más fuertes no siempre se anuncian de forma dramática: alteran silenciosamente el ritmo del cuerpo. Me interesa permanecer en ese tempo y observar cómo el cuerpo se adapta, resiste y se desgasta dentro de él.
We have the same dawn and night_For Althusser, 2024. Vista de la instalación, We have the same dawn and night, Gallery 2, 2024, Seoul, South Korea. Foto: Gallery 2.
Cuerpos moldeados
B.V.: ¿Cómo ha influido tu contexto cultural y tu experiencia personal en la forma en que abordas temas como el trabajo, la disciplina y la identidad?
Shinuk Suh: Crecí en Corea del Sur dentro de una cultura marcada por una rápida industrialización, un sistema educativo muy fuerte, disciplina colectiva y la priorización de la organización sobre el individuo. En un entorno así aprendes a adaptarte, rendir y resistir antes de aprender a imaginarte completamente libre o independiente. Por eso tiendo a ver el trabajo, la disciplina y la identidad no como conceptos abstractos, sino como cosas inscritas en el cuerpo como sensación y hábito.
We have the same dawn and night_For Althusser, 2024. Vista de la instalación, We have the same dawn and night, Gallery 2, 2024, Seoul, South Korea. Foto: Gallery 2.
Mis experiencias personales también son importantes. El servicio militar, en particular, me hizo sentir de manera muy directa cómo la disciplina, el poder, el silencio y la presión psicológica pueden imprimirse en el cuerpo. Pero no quiero que eso quede como autobiografía. Quiero expandirlo como una forma de mostrar cómo un solo cuerpo puede llevar las marcas de una época y de un sistema más amplio.
Vista de la instalación: Shinuk Suh, Zabludowicz Collection, 2022, London, UK. Foto: David Bebber.
Entre fábrica y ficción
B.V.: Tu trabajo reúne escultura, sistemas cinéticos y un lenguaje visual que toma elementos de los dibujos animados y de la estética industrial. ¿Qué artistas, referencias culturales o experiencias han influido más en el desarrollo de tu práctica?
Shinuk Suh: Mi trabajo se ha desarrollado a partir de capas de referencias que se superponen, más que a partir de la influencia de un solo artista. A nivel conceptual, la sociología y la antropología han sido muy importantes para mí. Siempre me han interesado las formas de pensamiento que entienden al individuo no como algo autónomo, sino como algo formado a través de relaciones y estructuras. Visualmente me han influido mucho lugares como fábricas, líneas de producción, espacios militares o laboratorios, entornos en los que el cuerpo se sitúa dentro de sistemas de función y procedimiento.
W.A.B.A.R. (2024). Cinco esculturas de bronce. Vista instalación en el Desierto X Al Ula, Al Ula, Arabia Saudi, 2024. Foto: cortesía de la artista.
Entre los artistas, Erwin Wurm fue un estímulo importante. Me impresionó la manera en que deforma y exagera los cuerpos y los objetos cotidianos manteniendo humor y crítica social. Al mismo tiempo, los dibujos animados y la animación han sido fundamentales para mí, no solo como estilo, sino como un lenguaje visual a través del cual se pueden traducir emociones, violencia, tensión y supervivencia. Creo que las imágenes que parecen ligeras pueden intensificar las preguntas estructurales en lugar de suavizarlas. El lenguaje del dibujo animado puede exagerar, comprimir y distorsionar la realidad, y precisamente por eso puede revelar formas de violencia o tensión que se han vuelto demasiado familiares para que las notemos.
Made in South Korea (Ideological State of Apparatuses), 2019. Vista de la instalación, Slade School of Fine Art MA/MFA Degree. Show, 2019, London, UK. Foto: Shinuk Suh.
El absurdo como resistencia
B.V.: Aunque abordas temas como el cansancio o la presión social, tus obras suelen incluir una dimensión absurda o incluso humorística. ¿Qué papel juega el humor en tu manera de tratar cuestiones relacionadas con el trabajo y la dignidad?
Shinuk Suh: Para mí el humor no es algo que haga las cosas más ligeras. Es una forma de profundizar. Temas como el trabajo, el cansancio o la presión social pueden endurecerse fácilmente en un lenguaje demasiado pesado o explicativo. Pero cuando aparece un pequeño elemento absurdo o una risa incómoda, el espectador baja la guardia y permanece un poco más en la escena. El humor también ha sido para mí una forma de supervivencia. Muchas veces he soportado realidades difíciles imaginándolas como escenas ligeramente torcidas o exageradas. Por eso la risa en mi trabajo tiene menos que ver con el cinismo que con la sensación de que incluso un cuerpo que se derrumba no desaparece del todo. No creo que la dignidad pertenezca solo a estados perfectos o heroicos. Creo que también permanece en cuerpos ridículos, cansados y atrapados en la repetición.
Alien Technology (Diamond) (2023). Escultura de aluminio. Vista instalación Deep Fate en Kiasma Museum, 2025. Foto: Petri Vertanen.
Materiales del control
B.V.: En tus piezas combinas metal, silicona y elementos impresos en 3D. ¿Cómo interactúan estos materiales industriales con la representación de un cuerpo vulnerable o agotado?
Shinuk Suh: No veo los materiales como simples elecciones formales. El acero y el acero inoxidable evocan estructura, soporte y la memoria de la industrialización. La silicona se asemeja a la piel, pero al mismo tiempo es altamente artificial y reproducible. La impresión 3D hace visible el proceso mediante el cual el cuerpo se traduce en datos y vuelve a producirse como forma. Lo que me interesa es que estos materiales industriales pueden hacer que los cuerpos vulnerables o exhaustos parezcan aún más expuestos. El cuerpo deja de parecer natural o completo. Empieza a aparecer como algo impreso, ensamblado, corregido y mantenido. Esto también está relacionado con por qué me interesa la idea de confort. Hoy los sistemas no operan solo reprimiendo el cuerpo. También lo estabilizan, lo tranquilizan y lo regulan. Quiero revelar la sensación material de ese tipo más suave de control.
So Glad to Be Back, 2022. Shinuk Suh, Zabludowicz Collection, 2022, London, UK. Foto: David Bebber.
Entrar en el sistema
B.V.: Tus instalaciones remiten a fábricas, laboratorios o sistemas de producción. ¿De qué manera condiciona el espacio expositivo la forma final de la obra?
Shinuk Suh: El espacio expositivo nunca es solo un fondo para mí. Pienso una instalación menos como una colección de obras separadas y más como un entorno en el que múltiples elementos funcionan juntos. Por eso la estructura del espacio, la luz, el sonido, el reflejo de los materiales y el movimiento del espectador afectan directamente a la forma final de la obra. Quiero que el espectador sienta que ha entrado en un sistema en lugar de observarlo desde fuera. Más recientemente me interesa especialmente que perciba que ese sistema no es solo externo, sino que ya está presente dentro de su propio cuerpo.
Benzene Float (Methylstyryl) (2024). Escultura inflable. Vista instalación Deep Fate en Kiasma Museum, 2025. Foto: Petri Vertanen.
Cuando la fábrica se interioriza
B.V.: Tu trabajo se presentó recientemente en SOLO Contemporary en Madrid. Mirando atrás, ¿cómo sitúas esa exposición dentro del desarrollo de tu práctica?
Shinuk Suh: La exposición en SOLO Contemporary fue un punto de inflexión importante en mi práctica. La mayoría de las obras mostradas no eran recientes, sino piezas realizadas unos cuatro años antes. Volver a ellas y construir la exposición a partir de ese material fue significativo. Me permitió mirar con más profundidad las preguntas que habían dado forma a mi trabajo durante los últimos años. Comprendí que una misma obra puede adquirir significados muy distintos dependiendo del contexto en el que se sitúe. Si los trabajos anteriores visualizaban las estructuras sociales y los sistemas de producción como mecanismos externos, esta exposición abordaba más directamente la sensación de que la fábrica ya se ha trasladado al interior del ser humano. De cara al futuro, quiero seguir trabajando con las cuestiones del cuerpo, el sistema y el inconsciente, pero también explorar formas más sutiles de agencia humana dentro de esas estructuras. Formalmente estoy experimentando no solo con escultura e instalación, sino también con pintura y vídeo. Todavía no hay nada confirmado sobre dónde se presentarán estos nuevos trabajos, pero siento que se dirigen hacia una forma y una sensibilidad bastante diferentes.
We have the same dawn and night_For Althusser, 2024. Vista de la instalación, We have the same dawn and night, Gallery 2, 2024, Seoul, South Korea. Foto: Gallery 2.
Para conocer más sobre los proyectos futuros Shinuk Suh visita su web.