
Bolaño no ha tenido que formar literalmente un Plan B en 080 Barcelona Fashion. Su nueva colección ha diseñado prendas que siempre van a estar y que te salvan.
Bolaño, una de las marcas españolas más icónicas, llevada por Manuel Bolaño, se suma a la 37ª edición de 080 Barcelona Fashion. Un diseño que está marcado por las influencias de lo histórico y teatral, con una estética naif y una construcción que pocos saben hacer. Valores que están en su colección Plan B. Una propuesta que será ampliada y no va a desaparecer, es decir, el maestro de lo sostenible.
Imágenes oficiales de 080 Bcn Fashion 2025. @080bcnfashion
Bolaño regresa a la 39ª edición de 080 Barcelona Fashion con una moda que refleja su tono kitsch con prendas que no van a desaparecer, se irán ampliando.
Regresas a la pasarela de moda de 080 Barcelona Fashion ¿Hay algún motivo de tu vuelta?
(Bolaño) Bueno, tuve un par de problemas de inversión, de que no salió bien una cosa y también me metí en otros proyectos y nunca veía el momento de… sabes como la empresa nunca cerró, pero me era incompatible por fechas que a lo mejor me coincidían que si estaba haciendo el vestuario para una serie de Eduardo Casanova o estaba haciendo otras cosas, entonces no podía meterme otra vez a presentarlo en el desfile. O sea, sería como un poco meterme en un follón tremendo. Entonces este año era como que parecía que se alineaban todos los astros, como que era más tranquilo y surgió que mira, pues justo 080 presenta en un nuevo sitio y yo quería volver y todo, pues venía todo ligado.

Para aquellos que te vean por primera vez ¿cómo puedes definir tu estilo?
(Bolaño) Es bastante ecléctico. La verdad es que lo que voy a presentar, a nivel estético o de volumen, sí que puede recordar un poco a lo que presentaba antiguamente, pero no es la estética final que tenía antes. Sí que tiene un punto muy teatral en la puesta en escena, como siempre. Siempre hay historias detrás, historias de amor o cosas de familia, cosas así. Eso sigue estando, pero es como un nuevo concepto. Digamos que, en lugar de hacer una colección por temporada, vamos a hacer solo una anual. Es decir, lo que presenté ahora no va a desaparecer dentro de dos años, sino que se va ampliando con prendas cada año.
Una colección dominada por el rosa en todas sus versiones, junto con el negro.
“Quien me conoce a nivel personal sabe que soy un poco kitsch, que me encanta mezclar un montón de cosas”
Tu primera vez, en 080 fue en 2008 y ahora regresas en 2026. Han pasado muchísimos años. ¿Cómo te ves desde aquella primera vez ahora que te vas a presentar en esta 37.ª edición?
(Bolaño) A nivel de desfile y todo eso, claro. El primer año fue un ataque de nervios. Nunca había montado un desfile. Mi primer desfile fue en un concurso en Murcia. Llegabas allí con ocho o cinco looks y te enseñaban un poco. Pero claro, esto ya era un desfile serio. Y de repente te dicen: “tienes aquí a Marina”. Pensabas que era una modelo normal y era Marina Pérez. Ahora, por ejemplo, Marta Español, que es de la época de Marina Pérez y que también dejó de desfilar, va a desfilar para mí. Porque nos queríamos un montón. Habíamos perdido el contacto desde que ella dejó de desfilar. Después, con el tiempo, yo también lo dejé y nos reencontramos hace menos de un año, y fue como siempre.

“El color negro a mí me parece bastante aburrido y fácil de trabajar. Como dices, pantalón negro y camisa negra y ya vas bien”
La colección que ibas a presentar se llama Plan B. ¿Nos puedes contar de qué trata?
(Bolaño) Sí, el Plan B, en lugar de ser el título de la colección, es como el título del año. Son estas prendas que yo considero que deben ser el fondo de armario de la clienta. No es que sean prendas básicas, sino que, de repente, como decía el otro día, si tienes que hacer un vestido para un evento concreto, lo puedes tener. Pero si quieres un vestido de buena calidad, muy limpio, que te sirva tanto para un cóctel como para una cena o una tarde de trabajo, también lo tienes. Así que la norma es que sea en negro, íntegramente negro, cosa que no me gusta nada.
¿Por qué no te gusta el color negro?
(Bolaño) El color negro a mí me parece bastante aburrido y fácil de trabajar. Como dices, pantalón negro y camisa negra y ya vas bien. Al final, quien prefiere el color dice: bueno, sí, vas con pantalón rosa y camisa rosa y vas conjuntado. Es lo mismo. Entonces, como soy una persona a la que le gusta mucho, cuando diseño, recargar las cosas con estampados de flores y otros elementos, por lo que se me conocía, se trata de hacer el mismo ejercicio, pero con algo que no es tan afín a mí. También me gustaba eso de que siempre todo el mundo dice: “¿cuál es tu sueño, trabajar con el diseñador que más te guste?”. Pues a lo mejor tampoco es con el diseñador que es más afín a tu estilo; a lo mejor puedes aprender mucho más si no lo es. Y entonces es un poco ese límite, ese obstáculo de decir: vale, trabajo con algo que no me gusta tanto, pero tengo que hacer que sea mío.
Bolaño ha jugado con el romanticismo y con las mujeres que lo han influenciado.
“La verdad es que lo que voy a presentar, a nivel estético o de volumen, sí que puede recordar un poco a lo que presentaba antiguamente”
¿Al final has hecho tuyo el negro?
(Bolaño) Al final, las prendas tienen esos detalles, y lo bueno y lo malo del negro es que se camufla. Entonces es muy bonito porque puedo añadir mucho más detalle y que la clienta, o el público en este caso, tenga que mirar y decir: “ah, pues mira, no sabía que esto estaba hecho de esta manera”, no tan evidente. Y creo que ahí está lo bonito: el vestido no necesita ser de flores, en plata o en rosa o algo así.
¿De dónde surge la idea central del Plan B? ¿Dónde la has encontrado?
(Bolaño) Surge hablando con una amiga que un día estaba bastante agobiada. Me decía: “estoy harta de no encontrar una chaqueta perfecta”. Al final, o te vas a una de Inditex, que la puede tener todo el mundo y no es de una piel increíble, o te tienes que ir a una firma como Isabel Marant a comprarte la chaqueta perfecta de piel, pero es carísima. No hay un término medio. Entonces pensé: es verdad, no encuentro esas piezas que son especiales, pero que a la vez me las puedo poner siempre, que no son llamativas. Porque la chaqueta de Isabel Marant puede ser muy de tendencia también, por el volumen o la construcción y todo eso. Y dije: pues mira, voy a trabajar ese concepto.
El negro fue un color base en Bolaño, con el que ha jugado con maestría.
“Quien me conoce a nivel personal sabe que soy un poco kitsch, que me encanta mezclar un montón de cosas”
En la descripción de la colección mencionas que conviven el romanticismo del siglo XIX y el eco refinado de la alta costura de los años cincuenta y sesenta. ¿Cómo has logrado esa combinación?
(Bolaño) He tenido la experiencia de trabajar en otros proyectos durante estos años. Por ejemplo, hacer para una clienta un vestido de época. Entonces, justo estuve haciendo también el vestuario de la serie Silencio, de Eduardo Casanova, y creo que trabajé mucho con trajes de época, corsetería, ropa interior y todo eso. Y pensé: “puedo llevar esto también aquí”. Así que lo mezclo. También hay un poco de los años 20, ya sea en las siluetas o en los volúmenes. Por ejemplo, a lo mejor una falda más actual está construida por dentro con un miriñaque que recuerda a la época isabelina.

¿Qué efecto buscas con la combinación de lo naïf y lo kitsch?
(Bolaño) Quien me conoce a nivel personal sabe que soy un poco kitsch, que me encanta mezclar un montón de cosas. Si vienes al estudio o a mi casa, de repente hay una habitación llena de Barbies, tengo animales disecados por otro sitio. Entonces, claro, es como mi mundo, y al final la gente me dice: “me gusta mucho tu mundo, pero no…”. Al final, lo kitsch también puede ser bonito y romántico.

“Lo que presenté ahora no va a desaparecer dentro de dos años, sino que se va ampliando con prendas cada año”
¿Vas a tener algún look con el que el público se identifique en tu colección?
(Bolaño) Creo que hay para todo el mundo, porque al final, como te comentaba, voy de un extremo a otro. Hay un vestido que me encanta, que es muy limpio, que no tiene nada, pero a nivel de construcción y patronaje es súper complicado, porque prácticamente no tiene costuras. Luego, al final, es un vestido de sisas, recto, pero a la hora de sacar el patrón es más complejo que un vestido con más volumen, en el que estás trabajando el drapeado del tejido y todo eso. Y como la representación son diferentes chicas —la más limpia, la que va más recargada, la más sexy, la más recatada, la más clásica o la más moderna—, no hay una única estética de un solo tipo de mujer, como en otros desfiles.
¿Cuál es tu favorito de esta colección?
(Bolaño) Claro, es que como trabajo las prendas, como si fuesen mujeres, cada prenda me recuerda a un tipo de mujer, es complicado elegir a una. Por ejemplo, hay un vestido que me recuerda a mi madre, un casaco que me recuerda a mi hermana… No sé, hay un vestido que también me recuerda a una chaqueta que llevaba mi profesora de patronaje. Son mujeres que han influido en mi vida. Sí, o incluso mujeres que me gustaría que formaran parte de ese universo. Por ejemplo, hay un vestido que me recuerda a Gala, la mujer de Dalí. También hay un abrigo que me recuerda a ella. Y al final es como que cojo a esas mujeres y diseño la prenda que llevarían. Por eso las prendas son tan eclécticas entre sí.

“Suelo trabajar mucho el patronaje, que puede verse muy limpio, pero a veces solo hay una costura, porque sale directamente del ancho del tejido”
080 Barcelona Fashion destaca por su enfoque en la sostenibilidad. ¿Dónde podemos ver ese compromiso en tu colección?
(Bolaño) En mi caso, esto es justo lo que les decía a ellos: como no trabajo por temporadas, trabajo con stock de tejidos. Por ejemplo, suelo trabajar con Gratacós, en cuanto a tejido. Intento también que sean prendas de una sola talla, para generar menos residuos de tejido y que no haya restos. Suelo trabajar mucho el patronaje, que puede verse muy limpio, pero a veces solo hay una costura, porque sale directamente del ancho del tejido. A lo mejor ese vestido no lo puedo hacer en todos los tejidos, pero lo ideal es que sean prendas que se adapten a diferentes tallas. Llevan reguladores, o son bastante amplias; no que sean obvias, sino muy holgadas, pero que se ajustan internamente con cintas o varillas, para no desperdiciar material. Y, sobre todo, es sostenible, en el sentido de que no se trabaja con tejidos de temporada. Al no seguir una tendencia tipo “ahora se lleva el amarillo canario”, ¿qué haces luego con esos rollos?

“Cuando doy clases, les digo que no es ni bueno ni malo, simplemente puede gustarte o no”
Te gusta la moda de contrastes ¿verdad?
Tus colecciones son anuales, ¿te veremos en la 39.ª edición?
(Bolaño) Pues estoy ahí mirando, que no sé si será Barcelona, si será Madrid o si será en otro sitio, en otra ciudad. Al final es algo continuo y algo que no quiero que sea efímero, tampoco quiero que se encasille en un solo lugar. Al final puedes dar la oportunidad de que lo vea más gente si lo presentas en diferentes sitios.
Descubre cómo fue el desfile de Bolaño en la 37ª edición de 080 Bcn Fashion en la web oficial.
