
La 1.ª Bienal Climática reunirá en Avilés a más de cuarenta artistas nacionales e internacionales en torno a ecología, industria y territorio. Durante cien días, la ciudad acogerá exposiciones, performances y proyectos participativos.
La Bienal Climática: Arte, Industria y Territorio transformará Avilés en uno de los focos culturales de 2026. Bajo el lema Ensayar lo Inesperado, más de cuarenta artistas y colectivos abordarán del 12 de junio al 20 de septiembre cuestiones como extractivismo, transición energética o crisis ecológica a través de exposiciones, performances y proyectos públicos desplegados por trece espacios de la ciudad. Concebida como una plataforma de creación, investigación y participación, la Bienal propone nuevas formas de pensar las transformaciones contemporáneas.
Imagen superior: Rotor Studio. Artefacto Aula Móvil. 2026
Priyageetha Dia Lament H.E.A.T. 2023
La ciudad como recorrido expositivo
La crisis climática ha dejado de ser únicamente un tema de representación dentro del arte contemporáneo para convertirse en un campo de investigación, producción y acción colectiva. En los últimos años, cada vez más artistas trabajan desde cuestiones vinculadas al extractivismo, las ecologías más-que-humanas, la transformación de los paisajes industriales, las migraciones climáticas o la relación entre ciencia, tecnología y territorio. Lejos de abordar estos temas desde discursos ilustrativos o puramente simbólicos, muchas de estas prácticas entienden el arte como una herramienta capaz de activar nuevas formas de percepción, pensamiento y participación social.
© Nico Rodríguez. Avilés
Es en este marco surge la primera edición de la Bienal Climática: Arte, Industria y Territorio, un ambicioso programa que convertirá Avilés y su entorno en un espacio expandido de creación contemporánea, memoria industrial y reflexión ecosocial. Bajo el lema Ensayar lo inesperado, la Bienal reunirá del 12 de junio al 20 de septiembre a más de cuarenta artistas y colectivos nacionales e internacionales en una programación que desplegará exposiciones, performances, recorridos territoriales, cine, radio, talleres, laboratorios ciudadanos y encuentros públicos distribuidos por trece espacios de la ciudad asturiana.
© Collage cartográfico de Avilés. Elisa Cuesta, 2024
Una Bienal para pensar las transformaciones contemporáneas
La Bienal Climática plantea el arte contemporáneo como un espacio desde el que abordar la complejidad de las mutaciones ecológicas, sociales y culturales actuales. El proyecto funciona como una plataforma híbrida donde conviven creación artística, investigación, mediación cultural y participación ciudadana. La programación artística, comisariada por Amanda Masha Caminals, se articula en torno a tres grandes ejes temáticos que atraviesan buena parte de los debates contemporáneos sobre ecología y territorio. Estación Meteo se centra en nuevas formas de observar, interpretar y comunicar lo atmosférico en un contexto marcado por la emergencia climática. Industrias presentes reflexiona sobre los imaginarios vinculados a la transición energética e industrial, abordando cuestiones relacionadas con la memoria obrera, las infraestructuras o los futuros posibles de los territorios postindustriales. Por su parte, Duelos y júbilos explora las dimensiones emocionales, espirituales y afectivas de los procesos contemporáneos de cambio.
© Monica Armantina. Álex Galán. La cabaña que quería ser bosque. Rodaje. 2026
Estos enfoques reflejan una tendencia cada vez más presente dentro del arte contemporáneo internacional como entender la crisis climática no solo como un problema medioambiental, sino como una cuestión profundamente conectada con la economía, la memoria histórica, la tecnología, la desigualdad social o las formas de habitar el territorio. Muchas de las prácticas presentes en la Bienal trabajan precisamente desde esos cruces entre ecología, afectividad, archivo, ciencia y comunidad.
Amanda Piña. Florecimiento. 2024
Artistas que trabajan desde el territorio, la memoria y el extractivismo
La Bienal reúne a artistas fundamentales dentro de las prácticas ecosociales contemporáneas. Entre los participantes figuran nombres como Lawrence Abu Hamdan, Carolina Caycedo, Otobong Nkanga, Amanda Piña, Gabriela Bettini, Agnes Essonti, Naiza Khan, Elena Lavellés, Mario Santamaría o Jorge Yeregui, entre otros.
Abelardo Gil Fournier, Hacendera, 2023
Muchas de estas prácticas comparten un interés por las relaciones entre cuerpo, paisaje y política. Carolina Caycedo, por ejemplo, lleva años investigando el impacto de las infraestructuras hidráulicas y extractivas sobre ecosistemas y comunidades. Otobong Nkanga aborda las economías de extracción de recursos y las relaciones entre territorio, colonialismo y capitalismo global, mientras Amanda Piña, desarrolla una instalación performativa sobre saberes indígenas y multiespecies. La presencia de estos artistas confirma la consolidación de las prácticas ecosociales dentro del arte contemporáneo internacional, donde cuestiones como extractivismo, transición energética o coexistencia interespecies ocupan hoy un lugar central.
Belén Rodríguez. I Danced Myself Out of the Womb_2024. Ausstellungsansicht. Vista instalación Kunsthaus Baselland 2025. Fotografía: Gina Folly. Cortesía de la artista y Alarcón Criado Gallery, Sevilla © 2025
Nuevas producciones y proyectos específicos para Avilés
Uno de los aspectos más relevantes de esta primera edición es su apuesta por la creación contemporánea situada. La Bienal impulsa catorce nuevas producciones y proyectos comisionados específicamente para el contexto asturiano, incluyendo instalaciones, esculturas, piezas audiovisuales y propuestas performativas desarrolladas en diálogo directo con el territorio. Estas obras conviven con piezas históricas, materiales de archivo y trabajos cedidos por instituciones y colecciones, generando un programa donde procesos de investigación y nuevas producciones aparecen estrechamente vinculados a las transformaciones climáticas, industriales y sociales del presente.
Sara García. Molding Mourning Mouths. Performance Tarta Relena. Bruselas 2025
La Bienal incorpora además el programa de residencias ACTS (Arte, Ciencia, Tecnología y Sociedad), desarrollado junto a organismos como AEMET, la Fundación Ciudad de la Energía o la Factoría Cultural de Avilés. Este programa propone espacios de colaboración entre artistas, científicos, investigadores e instituciones públicas para abordar cuestiones relacionadas con meteorología, transición energética o transformaciones digitales.
© Nico Rodríguez. Territorio
La ciudad como recorrido expositivo
La Bienal Climática se desplegará en trece espacios distribuidos entre Avilés y su entorno, configurando un recorrido donde patrimonio industrial, arquitectura histórica, espacios naturales y equipamientos culturales dialogan de forma continua. El programa ocupará lugares como los palacios de Camposagrado y Valdecarzana, el Centro Niemeyer, La Grapa, antigua pescadería municipal reconvertida en espacio cultural, La Curtidora y el Campus de España de la Universidad ArcelorMittal, vinculado históricamente a Ensidesa y a la memoria industrial de la ciudad. También participarán espacios como Espacio Portus, situado en un antiguo astillero de ribera, La Noria, la Escuela de Artes y Oficios, la Factoría Cultural de Avilés, el Parque de Ferrera, que actuará como uno de los núcleos del programa público, el CMAE (Centro Municipal de Arte y Exposiciones) y la Biblioteca de la Luz.
Factoría de Avilés. Courtesy Muséu del Pueblu d’Asturies
La elección de Avilés resulta especialmente significativa. La ciudad, profundamente ligada a la industria siderúrgica y al desarrollo portuario, se convierte aquí en un escenario desde el que pensar las tensiones entre industria y sostenibilidad, memoria obrera y transición ecológica, patrimonio industrial y futuros posibles. La ciudad, su memoria industrial y sus espacios públicos forman parte activa de la narrativa de la Bienal.
© Nico Rodríguez. Avilés
Un programa público expandido por el territorio
Entre las actividades más destacadas se encuentran las Derivas de la Cartografía Crítica, recorridos concebidos junto a vecinos, investigadores y agentes locales que exploran la memoria industrial, los ecosistemas y las transformaciones urbanas de Avilés. Itinerarios como Gigantes de acero, centrado en el patrimonio de Ensidesa, Navegando por el estuario de Avilés o Llaranes, el barrio que levantó una industria convertirán la ciudad y la ría en un museo vivo atravesado por historias obreras y procesos de transición.
The Labour that Remains. Massimiliano Mollona & Oliver Ressler. 2026
La programación incluye también propuestas como El banquete de las doncellas, de Agnes Essonti, una acción comunitaria que revisita la figura histórica de Mauregato. También destaca Florecimiento, de Amanda Piña, una instalación performativa centrada en el agua, las diásporas y los saberes indígenas. Otra de las propuestas será Nube Móvil, del dúo Rotor Studio, una instalación híbrida entre estación meteorológica, arquitectura móvil y dispositivo itinerante que recorrerá las calles de Avilés recogiendo datos atmosféricos transformados posteriormente en experiencias visuales y colectivas. En el ámbito de la participación ciudadana destacan iniciativas como los Laboratorios Eco-ficciones de Andrea Molina, el Laboratorio cívico Avilés o el taller Diseño de futuros impulsado por Oxfam Intermón.
Banquete de boda en el Hotel Colón. Avilés, 1955 © Gonzalo Vega Fernández
La Bienal prestará también atención a las relaciones entre patrimonio, ruralidad y memoria popular asturiana mediante actividades vinculadas a arquitectura tradicional, oralidad, saberes rurales y baile popular. Propuestas como Mazcaraes: El Xaréu de La Vieya o Nueche en Danza ampliarán la Bienal más allá del espacio expositivo y activarán nuevas formas de relación entre territorio, memoria y comunidad.
Valliniello, Avilés. 1989. Foto: © Ana Muller. Cortesía Muséu del Pueblu d’Asturies
Hacia una Bienal climática expandida
La Bienal Climática plantea un modelo cultural donde arte contemporáneo, investigación, participación ciudadana y transformación territorial aparecen profundamente conectados. A lo largo de cien días, Avilés se transformará en un ecosistema cultural abierto donde memoria industrial, ecología, ciencia, cultura popular y creación contemporánea convivirán para imaginar nuevas formas de pensar el presente y los futuros posibles. El proyecto amplía además su alcance mediante colaboraciones con instituciones y agentes culturales que se suman a este marco de reflexión ecosocial. Entre ellas destacan exposiciones como ¡Aquí hay petróleo! en el CMAE (Centro Municipal de Arte y Exposiciones), impulsada por la Fundación Biodiversidad del MITECO y el Círculo de Bellas Artes, así como distintas propuestas desarrolladas junto al Centro Niemeyer, que participa con muestras de Joan Fontcuberta y Edward Burtynsky, además de la colectiva Naturalezas Vivas, integrada por más de sesenta artistas y centrada en las relaciones entre paisaje, biodiversidad y crisis ambiental.
© Nico Rodríguez. Territorio
Impulsada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, el Principado de Asturias, el Ayuntamiento de Avilés y la Fundación Atelier itd, la Bienal cuenta además con el apoyo de la Fundación Daniel y Nina Carasso y del Community Arts Lab by Porticus.
Toda la programación de la Bienal Climática puede consultarse en este enlace