Ecca Vandal presenta su segundo disco, Looking For People To Unfollow, un claro mensaje para dejar de seguir a la gente, tanto dentro como fuera de las redes sociales y tener tu propia personalidad
Nacida en Sudáfrica y criada en Melbourne dentro de una familia tamil refugiada, ha construido un universo sonoro tan explosivo como imposible de etiquetar. Con una energía salvaje sobre el escenario, ha girado junto a bandas como Queens of the Stone Age, The Prodigy o Incubus. Entre riffs furiosos, actitud DIY y melodías magnéticas, ella se ha convertido en una de las voces más imprevisibles y eléctricas de la escena alternativa actual.

Puro caos creativo convertido en música: punk, hip hop, electrónica y rock alternativo chocando sin pedir permiso
Hay artistas que encajan en un género. Y luego está Ecca Vandal, que parece haber nacido precisamente para romperlos todos. Hoy presenta su nuevo álbum Looking For People To Unfollow, un debut que no suena a presentación, sino a declaración de guerra emocional y creativa. Un disco que llega tras años de crecimiento silencioso pero imparable: festivales internacionales, giras como telonera de bandas de culto y una presencia en directo que la ha llevado desde Coachella hasta escenarios compartidos con Deftones. Pero este proyecto no se entiende solo desde el escenario. También nace desde el aislamiento.
El álbum fue grabado y producido junto a Richie Buxton en la habitación de su infancia, convertida en un estudio improvisado. Dos años de desconexión casi total: sin ruido digital, sin métricas, sin presión por “existir” constantemente en internet. Solo creación pura. Según la propia artista, el objetivo era claro: romper con todo lo que drenaba energía y recuperar la libertad de hacer música sin ruido externo el caos controlado que convierte el ruido en identidad.
Su segundo disco se mueve entre diferentes géneros musicales
El resultado es un disco que se mueve entre el punk, el hardcore, el d-beat, el reggae, el reggaetón e incluso texturas inspiradas en el bhangra. No como mezcla decorativa, sino como identidad real. Temas como Eyes Shut o Dance In Debt empujan directamente hacia el hardcore más visceral, mientras que otros momentos se abren a estructuras más híbridas y experimentales. En Do It Anyway, sobre una base rítmica que coquetea con el reggaetón, Ecca Vandal parece responder a una idea muy concreta: la de no protegerse del propio deseo creativo.
Portada de Looking For People To Unfollow por Ecca Vandal (@eccavandal)
Sus eclécticos orígenes también forman parte importante de su manera de relacionarse y entender la música
El disco funciona como una obra de sustracción, donde lo importante no es añadir, sino quitar todo lo que sobra hasta quedarse con la esencia. Esa esencia viene de una historia poco habitual. Nacida en una familia de origen tamil en Sudáfrica y criada en Australia, Ecca creció entre el soul, el gospel y la música del sur de la India. Más tarde, su formación en jazz en el Victorian College of the Arts la llevó a descubrir bandas como Fugazi, Pixies o Björk, cambiando por completo su forma de entender la emoción en la música. De esa colisión entre disciplina y caos nace su lenguaje artístico.
Ecca ha pasado por una de las etapas más visibles de su carrera reciente
Ha debutado en festivales como Coachella, ha girado con nombres como Deftones, Queens of the Stone Age o IDLES, y recientemente ha aparecido en televisión en el programa Jimmy Kimmel Live!, consolidando una presencia que ya no es emergente, sino plenamente global. El disco no busca ser cómodo. Ni limpio. Ni fácil. Busca ser honesto. Y en ese proceso, Ecca Vandal consigue algo que pocos logran: convertir el ruido en lenguaje propio.