
Ofensa ha irrumpido en el panorama español de joyería como pionero en el sector de los grillz personalizados; y todo nació de la falta de referentes locales. Y para entender porqué esta marca es tan relevante y necesaria, hablamos con su fundador, Kiko Gálvez.
Lo más probable que pienses al ver una piezas de joyería bucal; o unas grillz, vamos, es que son piezas impagables que solo los raperos más top pueden permitirse. Y lo más probable también es que pienses que si quieres unas, vas a tener que irte fuera para hacértelas. Pero eso es porque no sabes que existe Ofensa, un proyecto nacido de un higienista bucodental en Murcia que vio justamente esta necesidad en nuestro panorama. ¿La mejor parte? También actúan como ente democratizador de estas piezas y son un nombre que -tiene- que estar en boca de todos…

Ofensa no hace piezas de joyería, ellos hacen declaraciones de intenciones
Si ves este retrato, lo más probable es que no pienses que sea alguien relacionado con la cultura urbana de nuestro país; pero te estarías equivocando. Él es Kiko Gálvez y es higienista bucodental y prostético dental… pero también es pionero en la creación de grillz personalizados y artesanales aquí en España con Ofensa. Su marca-laboratorio nace en Murcia en 2023, con la necesidad, o quizá la obsesión, de aportar algo distinto al panorama street y democratizar el acceso a estas piezas.

Y ese es el gran atractivo de esta marca: actúan como ente democratizador; e importador, si nos paramos a pensar, de este tipo de piezas para el mercado español. ¿Cómo funciona esto? Todo comienza con un catálogo de colecciones que beben inspiración de todos los aspectos de lo creativo y lo natural. Una vez que eliges tus grillz, te envían un kit para que moldees tu boca y ellos se encargan del resto luego de que lo reciben.

Pero lo más interesante y valioso de todo esto es que su filosofía no es la de democratizar sacrificando calidad o artesanía. De hecho, sus talleres trabajan con una atención (y obsesión) por el detalle y las piezas bien hechas; con los materiales más top disponibles. Con lo que queremos que te quedes es que, si en unos años, pega un boom el tema de los grillz aquí en España, es porque Ofensa inició la conversación.

Hablamos con Kiko Gálvez sobre Ofensa, la marca pionera de grillz personalizados en España
Creo que conviene empezar por lo importante… ¿de dónde nace la idea de hacer grillz?
(Kiko Gálves de Ofensa) Ya teníamos acceso a toda la parte técnica y clínica del proceso, pero faltaba la visión cultural y estética. ¿De dónde viene la idea de los grillz? Nos parecieron fascinantes por todo lo que significan; son un punto medio entre lujo, autoexpresión y modificación corporal (hasta cierto grado, claro). Aparte, tienen un atractivo único: no decoran algo externo, sino que cambian la sonrisa, la expresión, la actitud. Con estas dos ideas y luego de un poco de investigación de mercado nos dimos cuenta que nadie en España estaba haciendo algo parecido y decidimos hacerlo nosotros.
España nunca ha tenido cultura de grillz; siempre ha participado como espectador… ¿por qué?
(Kiko Gálves de Ofensa) Siempre se ha tenido la costumbre de consumir estéticas importadas sin adoptarlas. También influye que la joyería española ha sido históricamente bastante conservadora, muy ligada al lujo silencioso; y los grillz son justo lo contrario. Por eso no se tenía la cultura… pero lo bueno es que la nueva generación ya no busca solo lujo; también quiere identidad y distinción.
¿Cómo se adaptan a nuestra cultura? ¿Y cómo se opera sin rayar en la apropiación cultural?
(Kiko Gálves de Ofensa) Creo que lo más importante es entender y respetar el origen. Los grillz como los entendemos ahora son de la cultura afroamericana; nacen en el Nueva York de los 70 y los 80 y eso no se puede discutir. No buscamos apropiarnos de ese código, sino reinterpretarlo desde nuestra propia sensibilidad estética, nuestro contexto y nuestra manera de entender el diseño y el lujo.

¿Cómo ha sido educar al cliente?
(Kiko Gálves de Ofensa) Hemos tenido que “educar” al cliente sobre todo el proceso: cómo se hace el molde y cómo se corrige el ajuste; cómo se introduce el diseño sobre esto y cómo este influye en la construcción de identidad. Pero donde creo que dimos con la mejor forma de incluir al cliente fue con ÖFENSA AT HÖME, un kit de impresión dental que el cliente recibe en casa y convierte un proceso clínico en algo lúdico y didáctico sin perder precisión.
Abrir en un mercado prácticamente sin desarrollar puede ser una bendición o una maldición… ¿cuál ha sido el caso de Ofensa?
(Kiko Gálves de Ofensa) Las dos cosas. Maldición porque no existe una referencia previa y tienes que construir confianza desde cero. Pero hay una bendición en llegar antes que nadie… no llegas para competir en la escena; llegas para crearla.
¿Sientes que Ofensa es un elemento democratizador?
(Kiko Gálves de Ofensa) Sí, pero entendiendo democratizar desde el acceso cultural; no desde el abaratamiento. Nosotros queríamos romper con el esquema de que solo la celebridad o el millonario lleva grillz; pero sin sacrificar el trabajo artesanal ni la personalización.

¿Podría haber una tienda Ofensa?
(Kiko Gálves de Ofensa) Sí, pero no entendida como una joyería tradicional. Nos interesa más la idea de crear un espacio cultural; de comunidad.
¿De dónde sacáis la inspiración?
(Kiko Gálves de Ofensa) Lo bonito de poder hacer algo tan abstracto y personalizable es que podemos sacar inspiración de cualquier lado. A nosotros nos mueve todo lo que tiene identidad fuerte; y puede ser moda, música, arquitectura, movimientos sociales. Nos interesan cosas que generan reacción y construyen un concepto propio.
También hay que hablar de vuestro gran boom, la pieza hecha para Lamine Yamal junto a TwoJeys… ¿cómo se dio esa triple junta?
(Kiko Gálves de Ofensa) Fue un reto que solo Ofensa podía resolver. TwoJeys quería que Lamine luciera sus dos estrellas en El Clásico, pero el reglamento no permite joyería en partidos; pero sí que permite la ortodoncia. Y ahí es donde entra lo que hacemos nosotros: diseñamos y fabricamos los hooks a medida con esmalte azulgrana, partiendo de los escáneres de la boca de Lamine. A la hora de colocárselos, coordinamos el ajuste clínico con Autrán Dental… y ya habéis visto cómo quedó.

A partir de eso, ¿cómo es vuestro enfoque sobre las colaboraciones con otras marcas?
(Kiko Gálves de Ofensa) Solo nos interesa una colabo cuando realmente hay una visión compartida. No queremos hacer piezas con logos mezclados porque sí. Buscamos proyectos, artistas o marcas que aporten un nuevo lenguaje o puedan encaminar nuestra estética a otro lugar…
Y, hablando de otro lugar, ¿queréis que Ofensa salga de la boca?
(Kiko Gálves de Ofensa) Sí, y mucho. Empezamos en la boca porque era el lugar más incómodo y el menos explorado en España. Pero lo que realmente estamos construyendo no son solo grillz: es un lenguaje. Ofensa habla de identidad, presencia y objeto. Y eso puede vivir en una pieza dental, en joyería convencional, en accesorios o incluso en espacios físicos… y nos gustaría llevarlo a todos esos lugares.