
La nueva colección de Balenciaga por Pierpaolo Piccioli se vuelca sobre las obsesiones de su fundador y las recodifica para crear Haute Couture de uso cotidiano.
Balenciaga Spring 27 se entiende como una modernización de todos los códigos con los que Cristóbal Balenciaga se convirtió en el maestro couturier que revolucionó la Alta Costura en su tiempo. Para ello, Piccioli pone el enfoque en algunas de sus siluetas y construcciones más icónicas y las moderniza a través de su lenguaje street-chic, logrando que las creaciones que alguna vez fueron hechas para galas y happenings tengan un lugar en la calle y el día a día.

Las obsesiones del maestro, modernizadas
Los libros de historia de moda veneran a Cristóbal Balenciaga como el arquitecto de la Alta Costura; y eso se debe a cómo trabajaba las siluetas y los volúmenes de sus creaciones. Durante años, él fue quien definió el estándar de la creación en el oficio y dejó a su paso una serie de códigos y pilares de identidad reconocibles (y muchas veces imitados) a lo largo y ancho del mundo. Y tal fue ese impacto que todavía, décadas después de que se introdujeron, todavía sirven como fuentes de inspiración.

¿Por qué eran obsesiones? Pues el ethos de Monsieur Balenciaga lo llevaba a enfrascarse con que cada detalle estuviese perfecto; estaba al borde de la obsesión. ¿Tóxico? Tal vez, pero los diamantes se hacen con presión, ¿no? Elementos como las construcciones internas, las siluetas, los cortes, los materiales, los volúmenes eran estas obsesiones. Y ahora, Pierpaolo Piccioli las toma como el punto de partida para presentar su nuevo armario de prêt-à-porter. Pero lo atractivo de esta colección no es que sea un refrito de lo que ya vimos hace décadas; no. Lo que hace que esta colección tenga valor es que todos estos elementos se modernizan y se replantean para el uso cotidiano, sacando estas creaciones de los salones y poniéndolas en las calles.

Retomando la materialidad de Cristóbal
Otro de los elementos que hay que destacar de Balenciaga Spring 27 es el enfoque de los materiales. Aquí, todo se plantea desde la ligereza y lo volátil a través del desarrollo de nuevos tejidos, como el tafetán técnico. Con estas bases, Piccioli plantea también un arquetipo “unsized”, enfocado en plantear también nuevas nociones de cómo la ropa se ajusta al cuerpo. Y, sobre todo esto, también se exploran yuxtaposiciones y enfrentamientos de estilos y corrientes que nos hablan tanto de complejidad como de versatilidad. ¿El broche de oro? Un nuevo tag en la espalda de las prendas que distingue estas creaciones de la competencia; y deriva del parche de cuero y las tachuelas que definieron la identidad del Le City.

Ya estamos sintiendo a Piccioli entrar en -su- Balenciaga
Más allá de los análisis conceptuales que se pueden hacer del armario Balenciaga Spring 27, la colección también denota que el romano ya está entrando en una zona de confort; una donde no tiene que recurrir tanto al arquetipo y a los tropos de su predecesor para hacer sus colecciones atractivas. Sin embargo, también vemos que hay un carácter urbano dentro de todo esto; solo que ahora se lee mucho más intencional y no tan referencial. Comenzando por los abrigos de esta colección co-ed, vemos siluetas de sastrería arquitectónica en distintos materiales que juegan con lo grandilocuente y el volumen desde una perspectiva contemporánea.

El urban-Couture de Pierpaolo Piccioli para Balenciaga Spring 27
Las cazadoras de Balenciaga Spring 27, por su parte, entablan discursos con siluetas icónicas como la Balloon o la Cocoon a través de cuerpos boxy y abullonados con bajos cropped; ojo con las de cuero. En esta misma línea, chaquetas icónicas se deconstruyen y replantean como camisas y la sastrería se entremezcla con sportswear más casual y relajado; esos son los enfrentamientos de los que hablábamos. El street chic también cobra protagonismo con siluetas de pantalones y vaqueros baggy sobre zapatillas chunky y grandilocuentes; pero el womenswear también tiene un punto de elevación mucho más latente.

Los looks más elegantes de mujer dentro de Balenciaga Spring 27 combinan construcciones propias de la Haute Couture y siluetas icónicas con siluetas básicas y arquetípicas de la calle. Por ejemplo, vemos tops de aire boxy decorados con plumas, faldas de tafetán con cola sobre camisetas oversize y siluetas de calle decoradas con bordados de pedrería. ¿Los vestidos? Construcciones ceñidas amarradas por lazos (un guiño a Cristóbal) en lugares poco convencionales para resaltar nuevas dimensiones de silueta. También, los flecos añaden dinamismo en faldas y vestidos. ¿Las piezas estrella de este lado? Las camisas con cola que sintetizan esta idea de Couture cotidiano a la perfección.
Descubre más sobre la nueva colección de Balenciaga Spring 27 en la página web de la maison.








































































