
La Terraza Magnética 2026 convierte las noches de verano en un viaje cultural entre cine y música experimental. Una programación al aire libre que explora la memoria, el deseo y la transformación.
La noche no es solo una franja horaria. Es un territorio simbólico donde conviven el deseo, la memoria, la incertidumbre y la transformación. Bajo esta premisa, La Casa Encendida presenta una nueva edición de La Terraza Magnética, una de las citas culturales imprescindibles del verano madrileño, que entre el 26 de junio y el 1 de agosto de 2026 propone un recorrido por las múltiples geografías de la experiencia nocturna a través del cine y la música en directo.
Imagen superior: Foto Guzmán Infanzón
Foto Claudio Monge
En esta ocasión, el ciclo adopta el sugerente lema Cartografías de la Noche, una invitación a explorar aquello que ocurre cuando la ciudad baja el ritmo y emergen otras formas de percepción. Desde una terraza ajardinada en pleno corazón de Madrid, el público podrá disfrutar de proyecciones cinematográficas y conciertos al aire libre que convierten cada fin de semana en una experiencia estética y sensorial.
Noche en la Tierra
La noche como espacio de tránsito y descubrimiento
Lejos de entender la noche como un simple escenario, la programación la aborda como un lugar de tránsito, pérdida, encuentro y metamorfosis. El cine de los viernes construye un mapa emocional compuesto por personajes que atraviesan ciudades, recuerdos y estados de conciencia.
Largo Viaje Hacia la Noche
Desde los trayectos urbanos y humanos de Noche en la Tierra, de Jim Jarmusch (26 de junio 22:30 h), hasta los paisajes oníricos de Largo Viaje Hacia la Noche, de Bi Gan (24 de julio 22:00 h), las películas seleccionadas proponen distintas formas de habitar la oscuridad. También tienen cabida obras de culto como Angel’s Egg (17 de julio 22:00 h), referente del anime experimental japonés, o Una chica vuelve sola a casa de noche, singular combinación de western, terror y romanticismo vampírico.
Una chica Vuelve Sola a Casa de Noche
Un programa que demuestra que la noche también piensa, recuerda y sueña.
La selección cinematográfica se completa con títulos tan diversos como Retrato de una Alcohólica. Billete sin Retorno, de Ulrike Ottinger (3 de julio 22:30 h), y The African Desperate, de Martine Syms (31 de julio 22:00 h), una sátira contemporánea sobre el mundo del arte. Todas ellas comparten una mirada que entiende la noche como un espacio donde las identidades se desdibujan y las certezas se vuelven más frágiles.
Retrato de una Alcohólica. Billete sin Retorno
Músicas para escuchar el mundo de otra manera
Si el cine invita a recorrer paisajes narrativos, los conciertos de los sábados amplían el viaje mediante propuestas sonoras que desafían géneros y fronteras. Comisariada por Acacia Ojea, la programación musical reúne algunas de las voces más estimulantes de la creación experimental contemporánea.
Ava Rasti. Foto Tom Leentjes
La artista palestina Bint Mbareh (27 de junio – 20:30 h) abrirá el ciclo con una investigación sonora que combina electrónica y memoria cultural del mundo árabe. A ella se suman la violonchelista argentina Violeta García (4 de julio 20:30 h), referente internacional de la improvisación y el noise experimental, y la iraní Ava Rasti (11 de julio 20:30 h), cuyas composiciones entre ambient y drone construyen atmósferas de gran delicadeza emocional.
RenzNiro. Foto Luke Pickering
Aquí la música no acompaña a la noche: la crea.
El recorrido continúa con propuestas igualmente singulares. El británico RenzNiro (18 de julio 20:30 h) reformula los códigos del grime desde una sensibilidad contemporánea; Amanda Mur (25 de julio 20:30 h) explora la conexión entre tradición cántabra y experimentación sonora; y Adrasha (1 de agosto 20:30 h), artista de origen etíope afincada en Barcelona, transforma la pista de baile en un espacio de encuentro entre diásporas africanas y electrónica de vanguardia.
Amanda Mur. Foto Pablo de Pastors
Más que una sucesión de conciertos, la programación plantea una escucha activa, abierta a nuevas formas de entender el sonido como archivo, memoria y herramienta de transformación cultural.
Adrasha
Una terraza convertida en refugio cultural
Uno de los grandes atractivos de La Terraza Magnética es su ubicación. Situada en la azotea de La Casa Encendida, entre los barrios de Lavapiés y Arganzuela, la terraza se ha consolidado como uno de los espacios más singulares de Madrid durante los meses estivales.
Rodeada de vegetación, con vistas privilegiadas sobre la ciudad y un ambiente relajado, funciona como un pequeño oasis urbano donde la experiencia cultural se vive de manera cercana y pausada. El entorno contribuye a que cada sesión adquiera una dimensión especial, favoreciendo una relación más íntima entre artistas, obras y espectadores.
Fotograma de la película The African Desperate
Cuando el calor aprieta, la cultura también puede ser un refugio.
De hecho, la programación de La Terraza Magnética forma parte de una propuesta más amplia con la que La Casa Encendida vuelve a reivindicarse como oasis climático y cultural. Durante todo el verano, el centro ofrecerá actividades para públicos de todas las edades, espacios de lectura, juegos de mesa, exposiciones gratuitas, programas para la infancia y una variada oferta de actividades educativas y artísticas.
Violeta García. Foto Paula Suárez
Un mapa cultural para perderse y encontrarse
En tiempos marcados por la hiperconexión y la velocidad, La Terraza Magnética propone algo cada vez más valioso: detenerse. Escuchar una pieza musical sin prisas. Compartir una película bajo las estrellas. Descubrir narrativas que cuestionan nuestras formas habituales de mirar el mundo.
La edición de 2026 convierte la noche en una brújula creativa y en un territorio de exploración colectiva. Un mapa abierto donde confluyen cine, música, pensamiento y experiencia. Y, como ocurre con los mejores viajes, lo importante no será únicamente el destino, sino todo aquello que suceda durante el recorrido.
Toda la información y programación de La Terraza Magnética 2026 aquí