Tomy Aguilera: admirar a los grandes para seguir creciendo!

Tomy Aguilera vive un momento de transformación. Protagoniza Oasis, la nueva serie de Netflix, mientras sigue explorando personajes desde la curiosidad y la investigación. En esta conversación reflexiona sobre el crecimiento, el cine español y el oficio de actor.

Seguro que reconocerás a Tomy Aguilera. Es ese chico al que hemos visto crecer en proyectos que, de una manera u otra, forman parte de nuestra memoria audiovisual. Ahora se enfrenta a un protagónico en Oasis, la nueva serie de Ramón Campos para Netflix, y lo hace con la misma cercanía e ilusión de aquel joven que se presentaba al mundo en Skam. Tomy es un actor al que le gusta investigar, saborear las capas de sus personajes y habitarlos hasta comprenderlos. Solo desde ahí mira y admira a las grandes figuras del cine, esas que le empujan a querer ser mejor, a seguir aprendiendo.

Tomy Aguilera: admirar a los grandes para seguir creciendo!

¿Sientes que estás en una nueva etapa personal?

Tomy Aguilera: Sí, es más, me dieron un consejo muy bueno: las etapas hay que quemarlas, pero también hay que saber pasar a la siguiente. Siento que mi identidad está cambiando. Ya no me identifico con cosas que me valían hace un año o hace unos meses. A veces cuesta, porque estás muy identificado con una forma de ser, pero no hay otra manera de avanzar y crecer.

Estrenas ahora Oasis, ¿cómo ha sido preparar este protagónico?

Tomy Aguilera: Mi personaje es un chico muy bueno, generoso, que no entiende de clases ni juzga de dónde vienes. Es cliente del hotel, viene de una familia con dinero, pero no tiene ciertas connotaciones negativas. Tiene una inocencia que quizás yo no tengo tanto y mi trabajo fue buscar dónde estaban sus fantasmas y sus demonios. Él perdió a su padre y vive el primer verano en el que su madre se ha juntado con otro hombre. Hay, ahí mucho dolor debajo.

¿Cómo fue construir ese dolor del personaje?

Tomy Aguilera: Al principio pensaba que tenía una relación increíble con su padre, que era su mejor amigo. Pero trabajando con Jesús Noguero, uno de mis maestros, me surgió otra posibilidad… ¿Y si justo estaba entrando en esa etapa en la que no entiendes a tu padre, en la que te molesta o te peleas con él? Entonces, con la muerte, aparece la culpa. Eso ordenaba muchas cosas del personaje, esa necesidad de buscar, de no fallar más a la gente que quiere.

¿Cómo ha sido trabajar con Ramón Campos y Bambú?

Tomy Aguilera: Ramón es un apasionado de este trabajo y se nota. Impregna todo el proyecto con esa pasión por el cine. También destacaría mucho a Gema y a John, son productores que están presentes, que se preocupan por los detalles.

Tomy Aguilera: admirar a los grandes para seguir creciendo!

Tu actor ha crecido a la vez que tu persona, ¿qué sientes al ver que aún la gente te recuerda por Skam?

Tomy Aguilera: Fue inmejorable como primer proyecto. Begoña Álvarez, la directora, tuvo la genialidad de iniciarnos en esta profesión desde un lugar muy especial. Con responsabilidad y trabajo, y a su vez desde la ternura, el amor y el juego. Cuando termino otros proyectos, muchas veces me acuerdo de ella y le escribo para decirle que hizo un trabajo enorme para que no nos comiéramos de golpe toda la parte dura de la profesión. Nos enseñó a seguir teniendo chiribitas en los ojos cuando llega un proyecto.

Y justo, ¿qué es lo que más te gusta de este trabajo?

Tomy Aguilera: Creo que el sustento del actor es la curiosidad. Me da pena ver actores que, con los años, han perdido eso y van a un set como quien va a una oficina. La curiosidad es lo que hay detrás de todo. Si trabajas desde el miedo, desde la necesidad de demostrar o desde la necesidad de gustar, creo que no llega tanto. Somos un medio, no un fin. Somos unos ojos que captan algo, lo interpretan y lo devuelven para que el público diga: “Nunca había visto esto así”.

¿Qué papel tiene la investigación en cada proyecto para ti?

Tomy Aguilera: Para mí es fundamental. Lo maravilloso de esta profesión es que puedes investigar situaciones muy peligrosas de forma real, pero dentro de un espacio seguro: un grupo, la imaginación, una zona de protección. Puedes vivir una traición, un conflicto, un amor o un peligro, pero sabes que esa noche vas a dormir en casa. Esa es la magia. Si no nace del juego y del placer, pierde mucho.

Tomy Aguilera: admirar a los grandes para seguir creciendo!

Sueles reivindicar muchas veces el cine español de antes. ¿Por qué te interesa tanto?

Tomy Aguilera: Creo que la gente de nuestra edad conoce muy poco el cine español más “antiguo”. Berlanga, Buñuel, José Luis Garci, Mario Camus, Carlos Saura, Fernando Fernán Gómez… Hay películas increíbles como El Viaje a Ninguna Parte, El Verdugo, Bienvenido, Mr. Marshall, Cría Cuervos o Solos en la Madrugada. Siento que en este país no hemos valorado lo suficiente nuestro cine, cuando fuera de España sí se admira muchísimo. Tenemos una historia cinematográfica muy nuestra, muy potente, que solo se podía hacer aquí.

¿Qué es para ti una actuación verdadera?

Tomy Aguilera: Lo más potente e importante, para mí, es lo que está pasando de verdad dentro de ese instrumento que es el actor. Si veo a un actor intentando llorar, no me interesa, porque veo la farsa. Pero cuando un actor no quiere llorar y no puede evitarlo, ahí aparece algo genuino. Siempre funciona más lo que se intenta contener que lo que se fuerza. Hay que ser muy valiente para entregarse a lo que pasa y no a lo que quieres que los demás piensen de ti como actor.

¿Qué es lo siguiente que te pide tu actor?

Tomy Aguilera: Ahora tengo la suerte de hacer una obra de teatro, aunque todavía no puedo contar mucho. Meterme en el teatro de manera profesional me apetece muchísimo, sobre todo por tener ese tiempo para trabajar, investigar y construir personajes con más capas.

Fotografías Javi Ruíz

Oasis se estrena en Netflix el 19 de junio