El universo cuántico de Laure Prouvost en el Grand Palais

Laure Prouvost transforma la Nave Norte del Grand Palais en un entorno inmersivo donde sonido, olor, luz y movimiento se entrelazan para explorar nuevas formas de percibir la realidad.

Laure Prouvost presenta Nous, Frissons D’étoiles, una instalación monumental que convierte la física cuántica en una experiencia sensorial. Adaptada para el Grand Palais a partir de We Felt A Star Dying, el proyecto combina vídeo, escultura cinética, sonido, olor y luz para cuestionar nuestra manera de entender el mundo. Prouvost propone un viaje inmersivo donde la incertidumbre, la interconexión y la transformación constante se convierten en materia artística.

Imagen superior: Vista de la exposición Laure Prouvost Nous, frissons d’étoiles © Grégoire Edouard pour GrandPalaisRmn, 2026. © Adagp, Paris, 2026.

El universo cuántico de Laure Prouvost en el Grand PalaisVista de la exposición Laure Prouvost Nous, Frissons D’étoiles © Grégoire Edouard pour GrandPalaisRmn, 2026. © Adagp, Paris, 2026.

La realidad en suspensión

Laure Prouvost lleva años construyendo universos donde la lógica parece disolverse. Sus instalaciones, vídeos y esculturas funcionan como relatos fragmentados en los que palabras, imágenes, sonidos y objetos se conectan mediante asociaciones inesperadas. El sentido emerge de esos cruces, desplazamientos y resonancias entre elementos aparentemente inconexos. Precisamente esa sensación de desorientación es el punto de partida de Nous, Frissons D’étoiles, la gran instalación que ocupará la Nave Norte del Grand Palais de París hasta el 26 de julio.

El universo cuántico de Laure Prouvost en el Grand PalaisVista de la exposición Laure Prouvost Nous, Frissons D’étoiles © Grégoire Edouard pour GrandPalaisRmn, 2026. © Adagp, Paris, 2026.

La exposición, producida por GrandPalaisRmn y adaptada a partir del proyecto We Felt A Star Dying, presentado en 2025 por la LAS Art Foundation en Berlín, parte de una pregunta tan simple como vertiginosa: ¿qué sentiríamos si percibiéramos la realidad desde una perspectiva cuántica?

El universo cuántico de Laure Prouvost en el Grand PalaisVista de la exposición Laure Prouvost Nous, Frissons D’étoiles © Grégoire Edouard pour GrandPalaisRmn, 2026. © Adagp, Paris, 2026.

La imaginación como método

Laure Prouvost se aproxima a la física cuántica como un territorio poético desde el que imaginar otras formas de entender y sentir el mundo. No resulta casual que esta teoría surgiera en paralelo a movimientos de vanguardia que comenzaron a cuestionar la confianza absoluta en la razón y las estructuras fijas de pensamiento. Un siglo después, Prouvost recupera esa capacidad de imaginar otros modos de entender el mundo, apoyándose en asociaciones intuitivas, desplazamientos de significado y conexiones inesperadas. Durante dos años trabajó junto al filósofo Tobias Rees y al científico Hartmut Neven investigando las posibilidades de la computación cuántica y sus vínculos con el cosmos. El resultado es una experiencia inmersiva que explora conceptos como la incertidumbre, la interdependencia o la coexistencia de múltiples estados posibles.

El universo cuántico de Laure Prouvost en el Grand PalaisLaure Prouvost, fotograma de We Felt A Star Dying, 2025, Vidéo 4K, son, 26’23’’ © Laure Prouvost © ADAGP, Paris, 2026

La artista, nacida en Francia y afincada en Bruselas, es una de las figuras más reconocidas del arte contemporáneo europeo. Ganadora del Turner Prize en 2013 y representante de Francia en la Bienal de Venecia de 2019, ha desarrollado una práctica que combina vídeo, escultura, instalación, performance y narración. Formada en Central Saint Martins y Goldsmiths, trabajó junto al artista conceptual John Latham, una figura clave en la construcción de puentes entre arte, ciencia y pensamiento especulativo. Desde entonces, su trabajo ha estado atravesado por una fascinación por el lenguaje, los errores de traducción, los juegos de palabras y las narrativas que se desplazan constantemente entre realidad y ficción. La física cuántica le proporciona un nuevo vocabulario para pensar una realidad en permanente transformación, donde las certezas se diluyen y las conexiones permanecen abiertas.

El universo cuántico de Laure Prouvost en el Grand PalaisVista de la exposición Laure Prouvost Nous, Frissons D’étoiles © Grégoire Edouard pour GrandPalaisRmn, 2026. © Adagp, Paris, 2026.

Atravesar el umbral

Todo ello aparece de nuevo en Nous, Frissons D’étoiles. El recorrido comienza atravesando un túnel, una imagen recurrente en el trabajo de la artista que actúa como umbral entre dos estados de percepción. Al cruzarlo, el visitante abandona temporalmente sus referencias habituales para adentrarse en un espacio donde las fronteras entre interior y exterior, observador y observado, humano y no humano comienzan a difuminarse.

El universo cuántico de Laure Prouvost en el Grand PalaisVista de la exposición Laure Prouvost Nous, Frissons D’étoiles © Grégoire Edouard pour GrandPalaisRmn, 2026. © Adagp, Paris, 2026.

En el centro de la instalación emerge The Beginning, una monumental escultura cinética de seis extremidades suspendida bajo la inmensa cubierta de cristal del Grand Palais. A su alrededor se despliega un ecosistema compuesto por esculturas móviles, proyecciones, olores minerales, paisajes sonoros y juegos de luz que reaccionan y se transforman constantemente. La disposición del conjunto remite a una tradición que atraviesa buena parte de la historia del arte experimental desde los años sesenta. La imagen abandona la pantalla para ocupar el espacio, mezclándose con la arquitectura, el sonido y la presencia física del espectador. El visitante no contempla la obra desde fuera; circula por ella, la atraviesa y participa de sus cambios de escala y percepción.

El universo cuántico de Laure Prouvost en el Grand PalaisVista de la exposición Laure Prouvost Nous, Frissons D’étoiles © Grégoire Edouard pour GrandPalaisRmn, 2026. © Adagp, Paris, 2026.

Tecnologías de la intuición

Fiel a su práctica, Prouvost incorpora la tecnología dentro de un entramado de imágenes, sonidos y sensaciones donde ningún elemento domina sobre los demás. En un momento en el que muchas exposiciones recurren a la inteligencia artificial o a sistemas inmersivos como simples demostraciones técnicas, Prouvost los integra dentro de una narrativa sensorial más amplia. Parte de las imágenes y sonidos presentes en la instalación fueron generados mediante experimentos realizados con datos procedentes de un ordenador cuántico, que Prouvost incorpora a una investigación centrada en nuevas formas de imaginar y percibir el mundo.

El universo cuántico de Laure Prouvost en el Grand PalaisLaure Prouvost, fotograma de We Felt A Star Dying, 2025, Vidéo 4K, son, 26’23’’ © Laure Prouvost © ADAGP, Paris, 2026

En los últimos años han proliferado las prácticas artísticas que exploran la intersección entre investigación científica, tecnologías emergentes y experiencia sensorial. Sin embargo, frente a la visualización de datos o los discursos especulativos que suelen acompañar este tipo de proyectos, Prouvost mantiene una relación profundamente intuitiva con estos materiales. El visitante se encuentra inmerso en un entorno donde el sonido circula por el espacio, los filamentos de las esculturas rozan los cuerpos, los focos modifican la percepción y los aromas metálicos evocan simultáneamente minerales terrestres y materia cósmica. Cada elemento parece formar parte de una misma red de conexiones invisibles.

El universo cuántico de Laure Prouvost en el Grand PalaisLaure Prouvost, fotograma de We Felt A Star Dying, 2025, Vidéo 4K, son, 26’23’’ © Laure Prouvost © ADAGP, Paris, 2026

Pensar con el cuerpo

La exposición recupera además una de las grandes obsesiones que atraviesan la trayectoria de Prouvost; la idea de que el conocimiento no se produce únicamente a través de la razón. Sus obras insisten en que comprender el mundo también implica sentirlo, habitarlo y experimentarlo corporalmente. Quizá por eso aparece de nuevo el pulpo, una figura recurrente en su imaginario. Capaz de percibir y reaccionar a través de todo su cuerpo, este animal encarna formas de inteligencia distribuidas y relacionales, alejadas de los modelos jerárquicos tradicionales. No resulta difícil encontrar ecos de esta imagen en una exposición atravesada por la interdependencia, las conexiones invisibles y la idea de que toda materia forma parte de una misma red de relaciones.

El universo cuántico de Laure Prouvost en el Grand PalaisVista de la exposición Laure Prouvost Nous, Frissons D’étoiles © Grégoire Edouard pour GrandPalaisRmn, 2026. © Adagp, Paris, 2026.

Nous, Frissons D’étoiles intenta generar una sensibilidad cuántica, una forma de relacionarnos con la realidad menos basada en categorías rígidas y más abierta a la ambigüedad, la transformación y la conexión entre todas las cosas. En un momento histórico marcado por la aceleración tecnológica y la necesidad de imaginar nuevas formas de convivencia entre humanos, máquinas y ecosistemas, la propuesta de Laure Prouvost recuerda que el arte sigue siendo uno de los lugares privilegiados para ensayar otras maneras de percibir el mundo.

El universo cuántico de Laure Prouvost en el Grand PalaisVista de la exposición Laure Prouvost Nous, frissons d’étoiles © Grégoire Edouard pour GrandPalaisRmn, 2026. © Adagp, Paris, 2026.

Nous, Frissons D’étoiles de Laure Prouvost podrá visitarse hasta el 26 de julio en el Grand Palais de París. Más información aquí.