
Forastera, ópera prima de Lucía Aleñar Iglesias, explora con sensibilidad el duelo, la identidad y los vínculos familiares desde una mirada íntima.
El próximo 11 de septiembre llega a los cines Forastera, la esperada ópera prima de Lucía Aleñar Iglesias, una de las voces más prometedoras del cine español. Una película que ha conquistado a la crítica internacional antes incluso de su estreno comercial y que demuestra que las historias más íntimas pueden convertirse en las más universales.
Como ocurre con muchas de las grandes películas de nuestro cine, el origen de Forastera está en un formato mucho más pequeño. El largometraje nace del cortometraje homónimo que Lucía Aleñar presentó en 2020 en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes.
Aquella obra primigenia dejó tal huella que fue seleccionada para participar en Next Step, el prestigioso laboratorio de desarrollo impulsado por la propia Semana de la Crítica, una residencia que apuesta por cineastas con un talento excepcional para que puedan desarrollar su primer largometraje. Gracias a esa oportunidad, aquella historia pudo crecer hasta convertirse en la película que ahora llega a las salas.

Y el recorrido desde entonces no ha podido ser más brillante. Forastera tuvo su estreno mundial en la Sección Discovery del Festival Internacional de Cine de Toronto (Tiff), donde consiguió el Premio Fipresci de la Federación Internacional de Críticos de Cine. Un reconocimiento histórico, ya que se convirtió en la primera película catalana en obtener este galardón y solo la segunda producción española en lograrlo.
Su excelente trayectoria continuó en la 70ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), donde Lucía Aleñar Iglesias recibió el Premio Pilar Miró a la Mejor Nueva Dirección Española, confirmando el enorme talento de una cineasta que ya se perfila como una de las autoras más interesantes de nuestro panorama cinematográfico. Además, la película inaugurará la 16ª edición del Atlàntida Mallorca Film Fest, consolidando un recorrido festivalero impecable.

Lejos de plantear un drama convencional sobre la pérdida, Forastera explora cómo cada persona vive el duelo de una forma distinta.
La película sigue a una adolescente que, tras la inesperada muerte de su abuela, comienza un particular proceso de aceptación que la lleva a cuestionar su propia identidad y el lugar que ocupa dentro de su familia. Con esta premisa, Forastera se adentra en un relato profundamente humano sobre el duelo, la identidad y los vínculos familiares. Lucía Aleñar Iglesias evita los lugares comunes para construir una historia delicada y llena de matices, donde la emoción nace del minimalismo de los pequeños gestos y de una mirada sútil.

Hace de una vivencia universal una historia única
A través de un juego entre la realidad y la interpretación de distintos roles familiares, Lucía Aleñar Iglesias construye un relato delicado sobre la ausencia, la memoria y la necesidad de encontrar una forma propia de despedirse de quienes ya no están. Con una sensibilidad poco habitual, la directora evita caer en clichés para ofrecer una mirada íntima y profundamente humana sobre el duelo, convirtiendo una experiencia tan universal en una historia absolutamente original y conmovedora.

Aleñar Iglesias habla del dolor y de la pérdida desde una perspectiva novedosa
Porque si hay algo que convierte a Forastera en una propuesta realmente especial no son únicamente sus reconocimientos, sino la sensibilidad con la que aborda esta peculiar historia. Aleñar Iglesias habla del dolor y de la pérdida desde una perspectiva poco habitual, alejándose de los grandes estallidos dramáticos para encontrar la emoción en los silencios, en las miradas y en esos pequeños momentos cotidianos que terminan definiendo nuestras relaciones. El resultado es una película tierna, honesta y profundamente humana, capaz de ofrecer una forma distinta de entender el duelo, una que permanece en el espectador mucho después de abandonar la sala.

Pero quizá el mayor logro de Forastera sea confirmar el nacimiento de una autora con una voz propia. Resulta difícil creer que esta sea la primera película de Lucía Aleñar Iglesias cuando detrás de ella hay una mirada tan madura, una puesta en escena tan precisa y una capacidad tan extraordinaria para emocionar desde la contención. Hay que agradecer que la Semana de la Crítica de Cannes supiera reconocer el enorme potencial que ya desprendía su cortometraje y le abriera las puertas del programa Next Step.

Con Forastera nace una cineasta con mirada propia
Y es que salta a la vista que esta apuesta fue mucho más que un acierto. El programa permitió que una historia nacida como cortometraje encontrara el espacio para crecer y confirmó el talento de una directora que, si este es solo el comienzo, está llamada a convertirse en uno de los nombres imprescindibles del cine español de los próximos años.

Después de conquistar algunos de los festivales más importantes del mundo y de recibir el respaldo unánime de la crítica internacional, Forastera llega a los cines el 11 de septiembre como una de las películas españolas más importantes del año. Una obra delicada, emocionante y diferente que demuestra que el mejor cine no necesita grandes artificios, sino una mirada que sea capaz de encontrar belleza incluso en los momentos más oscuros.