Mía Zafra, pasión y perseverancia camino a su gran papel

Hablar con Mía Zafra es como abrir una ventana y dejar que entre la luz. La actriz andaluza desprende una positividad y una fortaleza que no nace de la casualidad, sino de la fe en su propio camino.

Con más de una década de trayectoria a sus espaldas, Mía Zafra ha vivido, aprendido y perseguido oportunidades dentro y fuera de España. Ahora, sin embargo, habla con una ilusión especial de su proyecto más potente hasta la fecha: Si es Martes, es Asesinato. La nueva serie española de Disney+, donde comparte pantalla con grandes nombres de la industria y da un paso firme hacia ese lugar por el que lleva años luchando.

Mía Zafra, pasión y perseverancia camino a su gran papel

En qué momento te das cuenta de que quieres ser actriz?

Mía Zafra: Con cuatro años ya quería ser actriz, era una niña muy expresiva y emocional. Además, en el colegio lo pasé mal y cuando llegaba a casa, mi manera de “vengarme” de ese dolor era montar shows en mi habitación. De alguna forma, mi vocación nace un poco del dolor y de no sentirme vista. Con el tiempo, me he dado cuenta de que a muchos actores les pasa algo parecido.

La interpretación también tiene una parte de soledad: proyectos nuevos, equipos nuevos, cambios constantes… ¿Cómo llevas esa parte?

Mía Zafra: Me gusta mucho conocer gente. Me hace sentir bien encontrarme con diferentes maneras de pensar y personalidades distintas. No tengo problema con eso. Pero sí intento mantener una base muy sólida en mi familia y en mis amigos de siempre. Tengo una red de gente que sabe quién soy de verdad.

Mía Zafra, pasión y perseverancia camino a su gran papel

Tu carrera no empieza con este proyecto de Disney, aunque mucha gente quizá te descubra ahora. ¿Cómo has vivido ese camino?

Mía Zafra: Es una carrera de fondo, de aguante y resistencia. No voy a decir que no sea duro, porque lo es. Pero a mí me compensa por lo que me da la profesión y por lo bien que me siento cuando estoy en un set. Me ha costado mucho abrirme camino hacia personajes con más complejidad. He empezado muy poco a poco, desde abajo, con personajes pequeños, y ahora siento que se abre una ventana. Pero detrás hay 14 años de carrera.

¿Has pensado alguna vez en dejarlo?

Mía Zafra: Sí, en dos ocasiones de manera fuerte. La primera fue cuando estaba en segundo de Interpretación y empecé también Derecho. En segundo de Derecho dije: “Esto no es para mí”. La segunda fue durante la pandemia. Quería seguir estudiando, abrirme camino en otra área, pero mi alma no me ha dejado.

Has dicho alguna vez que tu mundo emocional necesita expresarse a través del arte. Si no hubiera sido la interpretación, ¿te ves en otra disciplina?

Mía Zafra: Quizás bailar, porque me encanta, y también cantar. Es algo que no he desarrollado tanto porque me centré en la interpretación.

Mía Zafra, pasión y perseverancia camino a su gran papel

Tu familia también tiene una parte artística, especialmente por tu hermano. ¿Cómo se vivía eso en casa?

Mía Zafra: Es curioso porque nadie en mi familia se dedicaba al arte. Mi abuelo paterno tocaba el saxofón en la banda del pueblo, pero como afición. Cuando yo era adolescente y mi hermano tenía cinco o seis años, lo metía en mis shows de habitación. Imaginábamos que estábamos en un estadio, aunque en realidad estábamos mirando la pared de mi cuarto. Los dos veíamos a toda esa gente mirándonos. Eso nos unió mucho como hermanos y desde ahí nació nuestro vínculo artístico.

¿Crees que ahora estáis los dos en un buen momento profesional?

Mía Zafra: Sí, creo que después de todo el trabajo, de todo el bagaje y de todas las semillas que llevamos plantando, ha habido algo mágico que nos ha coordinado para recoger frutos a la vez. Estoy muy orgullosa de que mi hermano sea el artista que conocen como Anthony Z.

¿Cómo viviste los primeros “síes” en proyectos como La Chica de Nieve, Crímenes o Historias Para no Dormir?

Mía Zafra: Los síes se viven con mucha gratitud. Te hacen sentir que se puede, que esto solo es el comienzo. En mi casa siempre hemos tenido una actitud muy positiva ante la vida. Hemos crecido celebrando cada pequeño logro. Creo que por eso aguanto en esta carrera… Por ese mensaje interno de fe, esperanza y de que lo mejor está por venir.

Mía Zafra, pasión y perseverancia camino a su gran papel

Llegas ahora a un proyecto más grande, también por la plataforma. ¿Cómo fue cuando te llamaron para formar parte de ‘Si es martes, es asesinato’?

Mía Zafra: Salvador Calvo ya me conocía porque había trabajado con él en Historias para no dormir. En aquel momento me dijo que le gustaría contar conmigo algún día para algo más grande, con un personaje con más capas. Y cumplió su palabra. Me llamó para decirme que había pensado en mí para hacer a Carolina.

Has comentado que Carolina se parecía a ti con 15 años. ¿Cómo fue recuperar esa parte adolescente?

Mía Zafra: Fue muy divertido. La palabra que define mi trabajo con Carolina es diversión. Tiene ese desenfado, esa energía de aventura, de querer pasarlo bien, de no pensar demasiado. Es un poco el “lo hacemos y ya vemos”. Rescatar eso fue precioso.

Mía Zafra, pasión y perseverancia camino a su gran papel

El personaje también tiene una parte más oscura. ¿Cómo fue trabajar esa zona?

Mía Zafra: Me costó, pero Salva me ayudó mucho. Me acompañó en el proceso y me pedía que sacara lo más oscuro que pudiera encontrar. Es retador cuando un personaje te pide algo a lo que no estás acostumbrada, pero a mí los retos me dan adrenalina.

¿Qué sueño profesional tienes ahora mismo?

Mía Zafra: Mi sueño más cercano es trabajar con Los Javis. Me llama muchísimo la atención su universo, su manera de crear, de dirigir, su estética y su imaginario. Y, como sueño más complejo, me gustaría trabajar con Meryl Streep y con Javier Bardem en un set.

MÍA ZAFRA

@mia_zafra

Fotos: Carlos Villarejo