Enjambre: la utopía rural donde la libertad cobra un precio

Enjambre, de Óscar Bernàcer, transforma una utopía rural en un inquietante thriller sobre poder, libertad, comunidad y los límites del bien común.

Óscar Bernàcer debuta en el largometraje de ficción con Enjambre, un thriller rural y psicológico que convierte una comunidad aislada en un inquietante laboratorio social. Entre la promesa de una vida mejor y el coste de obedecer sus reglas, la película plantea una pregunta tan incómoda como actual: ¿cuánta libertad estamos dispuestos a sacrificar a cambio de seguridad?

El próximo 4 de septiembre llega a los cines Enjambre, primer largometraje de ficción de Óscar Bernàcer, de la mano de A Contracorriente Films. La película, rodada principalmente en la Comunidad Valenciana, propone un viaje hasta Malpàs, una aldea apartada donde un grupo de personas intenta construir una alternativa a la sociedad que ha dejado atrás. El punto de partida parece casi idílico. El problema es que, en el cine, cuando todo parece demasiado perfecto, conviene empezar a desconfiar.

Enjambre: la utopía rural donde la libertad cobra un precio

Un mundo mejor exige sacrificios.

Lluc, interpretado por Pablo Molinero, llega a Malpàs después de haberlo perdido todo. Alba, personaje encarnado por Cristina Fernández, le ofrece una segunda oportunidad: incorporarse a una comunidad autogestionada en la que todos colaboran, todos tienen una función y, aparentemente, todos están protegidos. Lluc acepta, aprende las normas del lugar y encuentra incluso el amor en Silvia, interpretada por María Maroto.

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La armonía tiene letra pequeña.

Poco a poco, el espejismo comienza a resquebrajarse y Lluc descubre que detrás del sistema creado por Alba existen secretos y una lógica de poder mucho menos luminosa de lo que parecía. Su deseo de recuperar la libertad le obliga entonces a enfrentarse a la comunidad y a poner en juego lo único que le queda: su propia vida.

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La imagen del enjambre funciona aquí como una poderosa metáfora social. En una colmena, cada abeja tiene asignada una tarea y el bienestar colectivo está por encima del individuo. La película lleva esa idea al terreno humano para preguntarse qué ocurre cuando el bien común deja de ser una elección y se convierte en una obligación. La cuestión es sencilla de formular y bastante menos sencilla de responder: ¿qué vale la vida de una abeja obrera?

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Bernàcer no plantea Malpàs como una simple distopía rural. Su propuesta conecta con preocupaciones reconocibles del presente: el cansancio ante la vida contemporánea, la pérdida de intimidad, la dependencia tecnológica, la incertidumbre económica y la sensación de que las estructuras sociales ya no ofrecen demasiados refugios. Su nota de dirección parte precisamente de esa tentación de «echarse al monte» para escapar del ruido del mundo, aunque advierte de una paradoja esencial: huir de los problemas no garantiza ser libre.

Enjambre: la utopía rural donde la libertad cobra un precio

La película convierte el paraíso comunitario en una pregunta sobre el poder.

Ahí reside buena parte del interés de Enjambre. El aislamiento no es únicamente geográfico: también sirve para observar cómo una sociedad puede organizarse alrededor de normas aparentemente razonables hasta convertir la seguridad en una herramienta de control. El filme plantea así una tensión clásica, pero especialmente pertinente: libertad frente a protección, individuo frente a colectivo, autonomía frente a obediencia.

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El concepto de «experimento social» que acompaña a la película encaja con esta mirada. Malpàs funciona como una pequeña sociedad a escala, suficientemente alejada del exterior para que sus habitantes puedan imaginar que han empezado de cero. Sin embargo, el pasado y las relaciones de poder no desaparecen por cambiar de paisaje. El bosque puede estar muy lejos de la ciudad, pero las contradicciones humanas viajan con nosotros.

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En ese juego participa un reparto coral encabezado por:

Molinero y Fernández, junto a María Maroto, Pablo Derqui, Marta Belenguer, Jordi Aguilar, Glòria March, Àngel Fígols, Abdelatif Hwidar, Elías Hwidar y June Bernàcer, entre otros. La película incorpora además la participación de la cantante y compositora valenciana La Maria.

Enjambre: la utopía rural donde la libertad cobra un precio

El proyecto reúne a Maqueta Films, Nakamura Films y Corte y Confección de Películas. Además, cuenta con la participación de Netflix, Radio Televisión Española, À Punt y CREA SGR, y cuenta con guion de Joana M. Ortueta y Jorge Juan Martínez Bernàcer llega al cine de ficción después de una trayectoria que combina cortometrajes, documentales, televisión y producción, con trabajos como Stanbrook, Bikini, Apolo 81, La Receta del Equilibrio o El Hombre que Embotelló el sol.

Enjambre: la utopía rural donde la libertad cobra un precio

Enjambre se presenta, en definitiva, como un thriller rural que utiliza una comunidad aparentemente perfecta para hablar de asuntos muy poco bucólicos. Bajo la calma de Malpàs aparecen el fanatismo, el poder, la necesidad de pertenecer y el precio de la libertad.

Porque quizá la verdadera amenaza del enjambre no sea vivir juntos. Quizá sea olvidar que todavía podemos elegir salir.

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