Caba encuentra Santiago de Cuba al otro lado del Atlántico el nuevo adelanto de Otro Perro Andaluz, la segunda parte de un proyecto en el que Federico García Lorca sirve como punto de partida para hablar de identidad, deseo, memoria y Andalucía desde el presente.
Caba está consiguiendo crear un lenguaje propio dentro de la escena musical… La canción nace del viaje de Lorca a Cuba, pero Caba no intenta reconstruir aquella isla ni reproducir el imaginario del poeta. Su mirada viaja al otro lado del Atlántico para encontrar Cuba en Cádiz, su propia tierra. En el mar, en la juventud y en esa manera tan particular de vivir la calle aparecen los vínculos entre dos lugares separados por miles de kilómetros. Porque la distancia es algo mental y cuando dos mundos conectan, no hay nada que pueda separarlos.

Cádiz como espejo de Cuba
El videoclip, dirigido por Pablo Rosano, se ha rodado en el entorno de La Caleta y apuesta por una mirada alejada de cualquier postal turística. No hay folclore impostado ni una recreación literal de la Cuba de Lorca. Hay mar, amigos, calor y jóvenes ocupando el paisaje con absoluta naturalidad. Caba interpreta la canción mientras un grupo de jóvenes gaditanos se baña, salta al agua y apura las últimas horas del verano.
Una escena aparentemente sencilla que conecta directamente con la sensación que atraviesa Santiago de Cuba: estar dentro de un momento luminoso mientras sabes que está a punto de terminar. Esa mezcla de celebración y melancolía funciona como uno de los motores de la canción y también del videoclip. El verano se convierte así en un estado emocional, en ese instante suspendido antes de que todo cambie. Más que mirar hacia una Cuba idealizada, Santiago de Cuba propone encontrarla en Cádiz. En sus calles, en su gente y, sobre todo, en el mar que une ambas orillas.

Otro perro andaluz: Lorca desde 2026
Santiago de Cuba forma parte de Otro Perro Andaluz, el proyecto más ambicioso de Caba hasta la fecha. El artista se acerca a Federico García Lorca desde el presente y utiliza su obra como una puerta de entrada hacia nuevas preguntas sobre qué significa hoy el duende. Poemas, música popular, experimentación, imagen y memoria andaluza conviven en un trabajo que no busca rendir homenaje a Lorca de manera convencional.
Caba toma sus textos, sus símbolos y su imaginario para hablar de cuestiones que siguen atravesando nuestro presente: el deseo, la muerte, la tierra, la belleza y la identidad. El proyecto reúne catorce canciones y continúa una trayectoria en la que Caba ha ido construyendo un lenguaje propio tanto desde la música como desde lo visual. Tras dos EPs, varios singles y la primera parte del álbum, Otro perro andaluz supone un paso adelante en esa búsqueda.

De Barcelona a Cádiz, pasando por Benalup
Caba nació en Barcelona y creció en Benalup-Casas Viejas, Cádiz. Esa mezcla de lugares forma parte esencial de su identidad artística. Nacer lejos de Andalucía y, al mismo tiempo, crecer reconociéndose profundamente en ella ha generado una tensión creativa que atraviesa su música. En su casa convivían Alejandro Sanz y las coplas del Carnaval de Cádiz. A los once años formó su primera banda y durante la adolescencia aprendió de manera autodidacta a tocar la guitarra y a componer.

A los veinte regresó a Barcelona, donde comenzó a actuar en algunos de los espacios históricos de música en directo de la ciudad. Años después decidió abandonar una carrera estable para dedicarse por completo a la música. Sin una formación musical ortodoxa, ha construido su lenguaje desde la curiosidad, la intuición y el estudio constante. Una manera de trabajar que se extiende también al concepto y a la imagen, buscando que cada proyecto tenga su propio universo.
Hoy Caba desarrolla su actividad entre Barcelona y Madrid, aunque su centro emocional continúa estando en Benalup-Casas Viejas. Desde ahí reivindica una Andalucía que no necesita vivir de la nostalgia, sino que puede utilizar su identidad como una base para imaginar nuevos lenguajes. Entre el flamenco, la canción de autor, el pop y la producción contemporánea, su música conecta la poesía y el imaginario popular con una sensibilidad plenamente actual. Y en Santiago de Cuba esa mirada encuentra una nueva forma de viajar: de Lorca a Cuba, de Cuba a Cádiz y del Cádiz de CABA hacia el presente.