
Engaña el nombre de IM Café; no por lo que dice, sino por todo lo que calla. Nula Studio lo diseñó, sí, para entregarse a esa reconfortante bebida, pero también para hacer hueco a exposiciones, iniciativas culturales y propuestas de marca.
IM Signature, la consultora fundada por Inma Manresa, quería que IM Café, ubicado en Madrid, conectara tanto con lo que sucedía dentro como con la vida que bullía fuera. Hacia el barrio, mediante ese ritual social llamado café, y hacia su propia programación, con un interior dispuesto a transformarse una, otra y otra vez. Atendiendo a esas necesidades, Nula Studio proyectó un establecimiento con personalidad sin resultar categórico, presente sin volverse dominante. Porque la versatilidad debía ser consustancial al espacio, no parecer una suma de recursos añadidos sobre la marcha.

El interior sin aristas
Sereno, cálido y visualmente homogéneo. Ese era el ambiente perseguido y las esquinas, demasiado tajantes para tal propósito, fueron las primeras en caer. Nula Studio apostó por las llamadas Soft Edges, bordes suavizados que redondean los encuentros y dan continuidad a paredes, techo y superficies. Para un IM Café bien avenido, el despacho recurrió también a una selecta gama de colores y a materiales naturales como ladrillo cerámico, piedra de Campaspero y granulado de caliza compactada.





Cómo Nula Studio rompió la neutralidad de IM Café
Entre tanta paz y suavidad da la nota algún rebelde con causa. Los muebles y elementos lacados en alto brillo asumen ese papel, al tiempo que esconden cocina, almacenamiento e instalaciones. El office, además de ejercer como almacén y oficina auxiliar, se sale definitivamente del coro neutro con el burdeos de IM Signature.
Una mesa para todo
En medio de la sala espera una gran mesa diseñada por Nula Studio que lo mismo acoge una jornada de trabajo que una reunión o una exposición de objetos. Está construida íntegramente con piezas de vidrio acrílico unidas con imanes de neodimio y rematada en lo alto por una lámpara regulable de Nanómetro Estudio.





Mirando a la calle
De cara al barrio, el visitante tendrá que entrar por la puerta, claro, suponiendo que consiga verla. Nula Studio la disimuló en una fachada de piedra casi monolítica y dejó la parte sociable a una ventana de servicio que se abre a la calle con ayuda de poleas, contrapesos y piezas de barro cocido de Volupte Studio. Cuando el local abre, un porche cubierto participa en el juego como territorio intermedio entre la acera y el interior, con una barra de cerámica esmaltada de Xavier Mañosa (Apparatu) y apliques de alabastro de Nanómetro Estudio.
Luz y vegetación
La cafetería asimismo cuenta con un patio privado orientado al sur y poblado de vegetación, visible a través de un gran ventanal. Nula Studio puso frente a él un banco volado de piedra de Campaspero que, siguiendo las costumbres de la casa, se niega a hacer una sola cosa y puede acabar ocupado por personas, conversaciones u obras.
Aquí puedes ver el plano de la planta del proyecto.
Ficha técnica
Proyecto: IM Café
Ubicación: Madrid
Estudio: Nula Studio
Autores: Laia Cervelló Sabaté y Miguel Fernández-Galiano
Equipo: Pablo Navas, Mauro Coll y Alfonso Gimeno
Iluminación: Nanómetro Estudio
Barra: Xavier Mañosa (Apparatu)
Cerámica: Volupte Studio
Fotografías: Asier Rua