Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantasea

Mirar desde fuera nunca ha sido lo suyo, Maja Malou Lyse trabaja con su cuerpo, su deseo y las imágenes que apelan a ambos, configurando una práctica artística tan seductora como incómoda.

Desde que a los 16 años Maja Malou Lyse giró una cámara hacia sí, su meteórica carrera la ha llevado a representar a Dinamarca, su país natal, en la edición de este año de la Bienal de Arte de Venecia. La muestra titulada Things To Come gira entorno a film rodado en un banco de esperma real, con performers de cine de adultos trabajando en los laboratorios y humillando a los donantes. El pabellón ha sido comisariado por Chus Martínez.

Imagen de portada: Things to Come, 2026, fotograma © Maja Malou Lyse/DIS

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaRetrato Maja Malou Lyse. Foto: Zoe Chait

Maja Malou Lyse se mueve con descaro entre cultura pop y teoría, humor y pornografía, fascinación y crítica, desmontando las jerarquías que deciden qué imágenes merecen ser tomadas en serio. Por eso el humor siempre ha sido su herramienta más afilada. Un musical sobre un banco de esperma es una premisa ridícula, pero es precisamente ese ridículo es lo que permite que se mantenga abierta, resistiéndose al tipo de certeza que suelen imponer los enfoques más serios.

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaMaja Malou Lyse con la comisaria Chus Martínez

La imagen visual y video de Things To Come se ha desarrollado junto con el colectivo neoyorquino DIS. El diseño de la exposición incluye una instalación adyacente de recipientes criogénicos de esperma y pantallas en las que se reproducen «carreras de espermatozoides», una subcultura online donde los hombres compiten por su propia virilidad.

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaThings to Come, 2026. Making off. Foto: Zoe Chait

Para Maja Malou Lyse, la cultura de la imagen no es un tema, sino una condición; una en la que ella misma se inserta a través de la televisión, las redes sociales, la performance y la instalación. En esta conversación con Maja Malou Lyse hablamos sobre pornografía, los bancos de esperma o la delgada línea que separa la fantasía de la ciencia.

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaImagen de portada: Things to Come, 2026, fotograma © Maja Malou Lyse/DIS

Tu primer encuentro con el arte contemporáneo fue Made in Heaven de Jeff Koons, que viste de pequeña en Aarhus y aún consideras tu obra favorita. Antes de convertirla en parte de tu mitología artística, ¿algún momento especial te llevo a querer ser artista?

Maja Malou Lyse: Fui una adolescente problemática. Faltaba a clase, me escapaba de casa y empecé a beber y a tener relaciones sexuales a los 13 años. No crecí en un entorno cultural ni rodeada de arte o literatura. Cuando me saltaba las clases —a menudo— necesitaba un sitio donde ir para que mi madre pensara que estaba en el colegio. Descubrí que el ARoS, el museo de arte de mi ciudad, era gratis para menores de 18 años y empecé a pasar horas allí. Recuerdo una instalación permanente de Pipilotti Rist en el sótano, donde podía sentarme durante horas. El arte se convirtió en una especie de refugio, un lugar donde apartarme del caos de mi vida y, de algún modo, procesarlo. Creo que ahí se plantó definitivamente la semilla.

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaThings to Come, 2026. Making off. Foto: Zoe Chait

Rechazas los binarismos: explotación y empoderamiento, víctima y mujer liberada. ¿Por qué son insuficientes esas lecturas binarias al hablar de imágenes sexuales y agencia femenina?

Maja Malou Lyse: En mi experiencia, moverse por el mundo como mujer puede ser simultáneamente empoderador y desempoderador. Lo mismo ocurre con las imágenes sexuales, el placer puede coexistir con el daño, la agencia con la explotación, la emancipación con la opresión. La relación de las mujeres con la sexualidad y la imagen tiene una historia muy larga y compleja. Me interesa que varias de esas verdades coexistan en lugar de reducir esa complejidad.

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaImagen de portada: Things to Come, 2026, fotograma © Maja Malou Lyse/DIS

Dices que te interesa más adoptar una postura crítica con respecto al sexo que simplemente ser «sex positive». ¿Qué te permite cuestionar esa postura “sex critical” que la positividad sexual deja de lado?

Maja Malou Lyse: La positividad sexual parte de buenas intenciones y supuso una respuesta importante a la vergüenza y la represión, pero la liberación sexual también genera falsas expectativas. De repente se supone que debemos ser libres, plenas, experimentadoras y orgásmicas, y el sexo se convierte en otra cosa más que hay que optimizar y hacer bien. Pienso que la vida sexual de las mujeres no es tan sencilla, ni que el peso de la historia pueda borrarse de un plumazo en nombre del empoderamiento. Quiero enfrentarme al sexo sin imitar la tradición de las «guerras sexuales» donde se debatía la sexualidad en términos de bueno o malo, correcto o incorrecto. La vida es más complicada que eso. La sexualidad, aún más. Ser “sex critical” —o “sex neutral”— deja más espacio a la ambigüedad.

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaThings to Come, 2026, vista de la instalación © Maja Malou Lyse/DIS. Foto: Ugo Carmeni

Tu trabajo se mueve entre arte contemporáneo, pornografía, cultura pop, televisión, ciencia ficción, moda e Internet. ¿Cuáles son tus referentes —artistas, escritores, películas, imágenes o fenómenos culturales que hayan cambiado tu forma de pensar?

Maja Malou Lyse: Crecí rodeada de cultura pop estadounidense, y eso probablemente me ha influido más que cualquier artista o libro en particular. Creo que esa influencia también es muy evidente en mi obra. La televisión, la publicidad, la cultura de las celebridades, la pornografía e Internet constituyeron mi educación visual mucho antes que el arte contemporáneo. Más tarde, pensadores como Jean Baudrillard, Susan Sontag y Linda Williams me ayudaron a poner palabras a aquello que ya, de forma intuitiva, me interesaba.

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaThings to Come, 2026, vista de la instalación © Maja Malou Lyse/DIS. Foto: Ugo Carmeni

En Things to Come —pabellón de Dinamarca de la actual Bienal de Venecia—, pornografía, esperma, tecnología reproductiva y ciencia comparten un mismo espacio visual. El banco de esperma convierte algo muy íntimo en un sistema organizado de datos, selección y clasificación. ¿Viste una conexión entre cómo la pornografía categoriza el deseo y la tecnología reproductiva clasifica los cuerpos?

Maja Malou Lyse: Todo empezó hace tres años, cuando me invitaron a visitar Cryos, el mayor banco de esperma del mundo, que resulta que se fundó en Aarhus. En Cryos, esas conexiones ya existían. El porno está literalmente «al lado» de la ciencia. Las salas para masturbarse están separadas de los laboratorios por paredes finísimas; hay imágenes de archivo de bebés en las paredes y Pornhub abierto en los ordenadores. Me contaron que habían hecho un estudio con sus donantes que demostraba que el porno en realidad virtual aumentaba la movilidad de los espermatozoides. ¡Todo aquello ya era absurdo de por sí y supe inmediatamente que algún día daría lugar a un proyecto!

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaThings to Come, 2026, vista de la instalación © Maja Malou Lyse/DIS. Foto: Ugo Carmeni

… No tenía ni idea. Además, has descrito a las performers porno como expertas en imagen. ¿Qué aprendiste al trabajar directamente con performers que no habrías aprendido utilizando o apropiándote de imágenes pornográficas?

Maja Malou Lyse: Pues poca gente conoce la lógica de la cámara, la performance y el público como las profesionales del porno. Me parecía importante que, si iba a hacer una película sobre esta forma concreta de producir imágenes, trabajara con profesionales. Quería una película basada en la realidad con estrellas porno reales filmadas dentro de un banco de esperma real.

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaThings to Come, 2026, vista de la instalación © Maja Malou Lyse/DIS. Foto: Ugo Carmeni

Tu película une deliberadamente autoridad científica y fantasía pornográfica. ¿Por qué pensamos que una imagen científica es «verdad» y una porno es «fantasía», si ambas están altamente construidas?

Maja Malou Lyse: Me interesaba esa extraña proximidad entre los dos mundos. Porno y ciencia parecen pertenecer a sistemas completamente distintos, pero ambas comparten una intensa obsesión por el cuerpo: sus funciones, fluidos, rendimiento y posibilidades. La ciencia se percibe como autoridad, lo real, lo correcto, lo serio. La pornografía como sucia, ficticia, estúpida. Pero en Cryos convivían, trabajaban juntas, incluso se necesitaban. Ambas tienen mucho poder e influyen en nuestra visión del mundo y nuestras creencias; deberían tomarse igual de en serio, admirarse y cuestionarse.

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaThings to Come, 2026. Making off. Foto: Zoe Chait

Tus proyectos usan humor, exageración y lo camp para abordar temas serios. ¿Qué revela el humor sobre sexualidad, masculinidad o poder que un enfoque más explícitamente político podría ocultar?

Maja Malou Lyse: El humor es una herramienta estupenda para lidiar con la incertidumbre y lo absurdo de la vida. Sin embargo, no añadí mucho humor en Things to Come porque ya estaba ahí. Lo que hice fue yuxtaponer mundos y hechos existentes y establecer conexiones entre ellos. ¡La realidad siempre supera a la ficción!

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaThings to Come, 2026. Making off. Foto: Zoe Chait

¡Totalmente! También la pornografía se asoció durante mucho tiempo a la idea de hacer visible lo oculto. Ahora la IA generativa produce casi cualquier imagen sexual sin un cuerpo ante la cámara. ¿Qué ocurre con el deseo cuando la imagen ya no necesita un cuerpo real detrás?

Maja Malou Lyse: No tengo ni idea, pero me intriga. Aunque una imagen generada por IA no necesite un cuerpo real ante la cámara, todo lo que contiene —el cuerpo, el sujeto, la información visual— sigue procediendo de la realidad. En cierto modo, la realidad sigue dictando la fantasía. Ahora es un momento interesante en términos de performance. Todo avanza tan rápido que cuesta prever cómo cambiará nuestra relación con las imágenes y nuestro lugar en ellas. La relación entre cuerpo e imagen siempre ha sido compleja, pero ahora es cada vez más difusa.

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaImagen de portada: Things to Come, 2026, fotograma © Maja Malou Lyse/DIS

Pasemos a aspectos técnicos, Things To Come coexiste con fotografías analógicas. ¿Fue ese contraste entre lo físico y la producción instantánea con IA lo que te llevó a hacer un fotolibro?

Maja Malou Lyse: No soy nostálgica, no pensé comparar lo analógico con las nuevas tecnologías, pero el papel es uno de los pocos espacios donde mostrar desnudez sin censura, así que tenía mucho sentido hacer un libro para este proyecto, jaja. El proceso analógico de Zoe Chait añade otra dimensión a la creación de imágenes —la tactilidad, la lentitud en el cuarto oscuro y el trabajo que implica producirlas— y les da un peso muy importante.

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaThings to Come, 2026, vista de la instalación © Maja Malou Lyse/DIS. Foto: Ugo Carmeni

¿La IA hará que la pornografía se aleje de los cuerpos y se acerque a la imaginación o creará nuevas formas de control y mercantilización?

Maja Malou Lyse: Probablemente ambas cosas. La pornografía siempre ha estado a la vanguardia de la evolución tecnológica, así que no creo que la IA sustituya los cuerpos por imaginación. Creará nuevas fantasías, formas de actuar y probablemente nuevos tipos de cuerpos. Pero cada nueva libertad genera también nuevos sistemas de control y mercantilización. La tecnología puede ampliar lo que somos capaces de imaginar sin ampliar necesariamente quién tiene poder sobre la imagen.

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaThings to Come, 2026, vista de la instalación © Maja Malou Lyse/DIS. Foto: Ugo Carmeni

Tu propuesta reúne ideas muy distintas sobre la masculinidad: ansiedad ante la fertilidad, porno, virilidad o subculturas online como las “carreras de espermatozoides”. ¿Qué has aprendido con toda tu investigación sobre la masculinidad contemporánea?

Maja Malou Lyse: La perspectiva masculina históricamente se ha percibido como neutral, por eso tiene tanto poder, aunque sorprendentemente se ha estudiado poco. Tras el potente movimiento feminista de la última década, el papel masculino entra en el foco de una forma distinta. La nueva ola de incels nos obliga a examinar la masculinidad contemporánea y preguntarnos cómo hemos llegado hasta aquí. Me fascinan fenómenos como el looksmaxxing porque la búsqueda de la belleza se ha codificado históricamente como femenina y ahora se entrelaza con la hipermasculinidad y la misoginia. Por aterradores que me parezcan estos fenómenos, veo en ellos cierta ternura. Hombres que ansían pertenecer, pero no se sienten poderosos, sino sobrepasados por el miedo. También lo vi entre los participantes de “carreras de espermatozoides”: adolescentes que convierten sus ansiedades en espectáculo, como si el entretenimiento ayudara a digerir el miedo a lo desconocido.

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaAntibodies, 2022, fotograma © Maja Malou Lyse 

Volvamos la mirada ahora hacia ti. Normalmente entras en los sistemas que examinas en lugar de quedarte al margen. Haces de modelo, presentadora, performer y pones tu cuerpo. ¿Puede la participación en un sistema de imágenes convertirse en una forma de crítica en sí misma?

Maja Malou Lyse: Aparecer yo misma en mi trabajo nunca ha sido una estrategia. Simplemente surgió. Mi madre me regaló una cámara a los 16 años, la dirigí hacia mí y subí las fotos a Tumblr mucho antes de tener un lenguaje teórico para hablar de autorretrato o política de la imagen. Fue algo natural. Creo que todo lo que hago combina a partes iguales admiración y crítica. Esa tensión es la columna vertebral de mi práctica. Me interesan poco sistemas que detesto o quiero criticar desde fuera; me atrae lo que me seduce, me implica o aquello de lo que ya formo parte. Colocarme dentro de la imagen o del sistema no es necesariamente un gesto crítico, sino que me permite explorar esa contradicción desde dentro. Soy a la vez objeto de la imagen y partícipe de su producción.

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaThings to Come, 2026. Making off. Foto: Zoe Chait

Y hablando de teoría, tus obras pueden ser sexis, divertidas, excesivas e intelectualmente serias. ¿Crees que el arte contemporáneo tiene un problema con el placer, o con obras que resultan seductoras antes de ser intelectualmente legibles?

Maja Malou Lyse: No con el placer sino con el porno. O al menos eso he observado. Quizá porque el mundo del arte contemporáneo valora mucho la complejidad intelectual, mientras la pornografía se asocia con formas de seducción inmediatas y supuestamente vulgares. Me interesa esa jerarquía, la idea de que algo pierde valor intelectual porque sus mecanismos de atracción son obvios, físicos o vulgares. En todo caso, la pornografía es un sistema de imágenes mucho más poderoso que el arte y eso me basta para tomarla en serio.

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaThings to Come, 2026. Making off. Foto: Zoe Chait

Para acabar, ¿qué harás después de la intensidad de la Bienal de Venecia?

Maja Malou Lyse: Ahora estoy en una residencia artística en Los Ángeles, viviendo en una casa en la playa. Después de un año tan intenso preparando la Bienal de Venecia, necesito tiempo para asimilarlo todo y volver a aterrizar. Intento no precipitarme en definir qué viene después.

 Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaMaja Retrato Malou Lyse. Foto: Zoe Chait

Maja Malou Lyse | Entrevista. La ciencia también fantaseaMaja Malou Lyse, BombshellBoom, Side9, 2024 © Ekstrabladet

Todas las imágenes cortesía de Maja Malou Lyse.


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