Anne Horel busca fósiles digitales en las capas de internet

El Pozu Santa Bárbara, acoge Data Fossils. Diario de una Internauta, la 1ª retrospectiva en España de Anne Horel. Un viaje por 15 años de memes, GIFs, filtros e IA que explora la memoria de internet, sus criaturas más insólitas y los costes ocultos de nuestra vida conectada.

Hay vida después del scroll. Y también arqueología. Desde el 6 de octubre, la sala de compresores del Pozu Santa Bárbara (PZSB), en Mieres, se convierte en un yacimiento muy particular: el de una cultura digital que llevamos años consumiendo a golpe de clic, pero que pocas veces nos detenemos a observar. La exposición Data Fossils. Diario de una Internauta, de la artista y cineasta francesa Anne Horel, propone precisamente eso: excavar en las imágenes que han construido nuestro imaginario colectivo para descubrir qué cuentan sobre nosotros.

Anne Horel busca fósiles digitales en las capas de internet

Organizada por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Mieres y comisariada por L.E.V. (Laboratorio de Electrónica Visual), la muestra reúne quince años de creación en torno a internet, desde los primeros collages de la era de las redes sociales hasta los cortometrajes realizados con inteligencia artificial. El resultado es una retrospectiva que combina humor, saturación visual y reflexión crítica, sin exigir al visitante conocimientos tecnológicos ni un doctorado en cultura de memes.

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Internet también tiene memoria. Aunque no siempre la recordemos.

Desde 2009, Anne Horel trabaja con imágenes que encuentra en la red: las recorta, las mezcla, las recicla y las transforma en composiciones donde conviven celebridades, iconos populares, avatares y referencias visuales de procedencias dispares. Su método conecta con el fotomontaje histórico y el surrealismo, pero su materia prima es inequívocamente contemporánea: ese flujo inagotable de imágenes que compite por nuestra atención y que, a fuerza de repetirse, termina formando parte de nuestra memoria compartida.

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En su universo, lo absurdo no es un accidente, sino una herramienta creativa. Un meme puede adquirir la solemnidad de un icono religioso y un rostro cotidiano convertirse en una criatura fantástica. La llegada de la inteligencia artificial amplía las posibilidades de este juego: sus errores, deformaciones y asociaciones inesperadas encajan con naturalidad en la lógica del collage. Pero Anne Horel no se limita a celebrar las posibilidades de la tecnología. También cuestiona cómo modifica nuestra percepción de la realidad, la construcción de la identidad y los límites entre lo auténtico y lo fabricado.

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Del carbón a los datos: cambia el paisaje, no la extracción.

La elección del Pozu Santa Bárbara como escenario añade una dimensión especialmente sugerente a la exposición. Primer pozo minero español reconocido como Bien de Interés Cultural con el máximo nivel de protección patrimonial, el complejo constituye un lugar donde la memoria industrial sigue presente. Desde su transformación en centro de experiencias artísticas en 2021, su historia dialoga con las preguntas del presente.

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Aquí, la metáfora de los fósiles digitales adquiere todo su sentido. Internet puede entenderse como un terreno estratificado en el que las imágenes se acumulan, envejecen y se convierten en materia prima para nuevas producciones. Los contenidos que compartimos hoy alimentan sistemas de inteligencia artificial que generan las imágenes del mañana. No es casual que el vocabulario tecnológico recurra a términos como minería de datos, yacimientos o prospección.

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La comparación invita a mirar más allá de la pantalla. Si la minería transformó durante décadas el paisaje y la economía de las cuencas asturianas, la extracción digital también tiene costes materiales y ambientales. Nuestros gestos cotidianos —buscar, publicar, reproducir, generar— dependen de dispositivos, infraestructuras y recursos físicos. El mundo virtual, por mucho que lo parezca, no flota en el aire.

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Cinco capas para perderse —y encontrarse— en la red.

El recorrido se organiza en cinco secciones que permiten explorar distintas facetas de la cultura digital. Fossil Feed reúne los collages creados entre 2009 y 2026, junto al tríptico Good Soup, un altar pop dedicado a las nuevas divinidades de nuestro tiempo. Data Forage dirige la mirada hacia la cara menos visible de la actividad en línea e incluye la Calculadora de la huella digital, una herramienta diseñada por la artista para estimar el impacto material del uso cotidiano de dispositivos y servicios conectados.

Anne Horel busca fósiles digitales en las capas de internet

En Data Party vuelve el lado festivo de internet a través de una selección de videoclips de Anne Horel. Content Creature, por su parte, despliega un peculiar bestiario construido con filtros que permite transformar el rostro humano en algo inesperado: una invitación a jugar con la identidad y sus múltiples versiones. Finalmente, Historias recogen finalmente sus cortometrajes premiados en festivales internacionales, donde el collage abandona la imagen fija y se convierte en narración audiovisual.

Anne Horel busca fósiles digitales en las capas de internet

Un diario personal para entender una cultura colectiva.

La trayectoria de Anne Horel se sitúa en la intersección entre mitología, cultura digital e inteligencia artificial. Su obra ha pasado por instituciones como el Grand Palais Immersif de París, el Max Ernst Museum y Bozar. En 2026, su cortometraje La Tisseuse d’Ombres recibió el premio al Mejor uso de la IA en el Artefact AI Film Festival y el Press Prize del WAIFF World A.I. Film Festival.

Con Data Fossils. Diario de una Internauta, el Pozu Santa Bárbara prolonga su apuesta por un patrimonio vivo, capaz de conectar la historia minera con los imaginarios del futuro. La exposición recuerda que las imágenes también envejecen, dejan huellas y revelan las estructuras de la sociedad que las produce. Y que, mientras seguimos deslizando el dedo por la pantalla, quizá estemos construyendo los fósiles que alguien excavará mañana.

Data Fossils. Diario de una Internauta puede visitarse en el Pozu Santa Bárbara, en La Rebaldana, Turón (Mieres), hasta el 7 de enero. La entrada es gratuita. Más info aquí.