Disueltos en fluido digital

La Casa Encendida ha presentado la nueva exposición Ahogarse en un mar de datos comisariada por João Laia, una muestra inaugurada el 1 de febrero que podrá verse hasta el 19 de mayo. Se trata de una exposición que afianza una línea expositiva en LCE excepcionalmente interesante, un ciclo comisarial sobre el progreso tecnológico y las nuevas formas de interacciones sociales. Esta línea de trabajo se inició en 2015 con la exposición Contando con la gente de Neïl Beloufa continuando con Priority Innfield de los norteamericanos Lizzie Fitch y Ryan Trecartin, que por supuesto realizaron un montaje fantástico, y en 2017 con Transmisssions from de Etherspace comisariada también por João Laia y mas tarde con el proyecto comisariado por el colectivo DIS el año pasado. Si bien cada exposición ha evidenciado una tesis personal sobre las circunstancias derivadas del progreso, sin duda son aciertos en todos los casos tanto en el plano del planteamiento conceptual, como a nivel de bloque programático por parte La Casa Encendida. Esperemos sinceramente que está línea pueda seguir extendiéndose en el tiempo.

Tres ejes se plantean en Ahogarse en un mar de datos; una exposición, un ciclo de performances y la publicación de un libro sobre los efectos emocionales del desarrollo de la tecnología en la sociedad. La muestra “analiza el actual estado generalizado de ansiedad y desorientación provocado por el desarrollo de las tecnologías digitales. Este desarrollo ha desencadenado la aceleración constante de los flujos de información, alterando los anteriores regímenes de visibilidad y control, y reformulando la interpretación de la realidad. Sin proporcionar un sustituto sólido para los relatos que organizaba la sociedad en el pasado, en este nuevo modelo la verdad ha quedado mitigada y la ficción compite con la realidad”.

Debido a la estimulación sensorial que planea el montaje, intencionadamente recargado y articulado, las obras de la exposición, organizada en dos salas contiguas, están dispuestas en forma de recorrido laberintico, asfixiante y veladamente lisérgico. El diseño del espacio juega con el uso del color en un sentido próximo a la cromoterápia, bien visto, y del mismo modo, los sonidos, repetitivos, tántricos y las cortinas curvadas que deforman la percepción de caja blanca, evocan un estado de ansiedad y una percepción liminal del lugar, un limbo sobre el que se distribuyen los diferentes discursos. Podemos ver expuestas obras de lxs artistas Korakrit Arunanondchai, Pedro Barateiro, Emma Charles, June Crespo, GIRLISONFIRE (Monika Janulevičiūtė y Antanas Lučiūnas), Evan Ifekoya, Tomasz Kowalski, Nicolás Lamas, Pakui Hardware, Joanna Piotrowska, M Reme Silvestre, Sofía Reyes, James Richards & Leslie Thornton y Clemens von Wedemeyer. Una interesante selección de artistas que abordan frecuentemente en su obra, desde distintas visiones y aproximaciones heterogéneas, inquietudes e incertidumbres sociales sobre la tecnología, la espiritualidad, la historia moderna del ser humano y su relación con los objetos y hábitos de consumo o las nuevas relaciones sociales.

He creido interesante visitar la exposición varias veces desde que pudiera verla en su inauguración y me reafirmo en las siguientes apreciaciones: El planteamiento comisarial es digno de atención y los videos resuelven de una forma clara y locuaz, la notable tesis que tanto Laia como el libro recogen.

En este sentido el trabajo de Korakrit Arunanondchai una vez mas es una delicia, sensible, sugerente y hermoso y de nuevo da en su discurso con la tecla exacta. Aborda la idea de trascendentalidad y el antropoceno, temas trascendentales en su obra, y los anuncia a modo de adelanto con su preciosa escultura de la rata del futuro, que ya pudimos ver en el barco de la (imborrable y memorable) bienal que comisarió DIS en 2016, enfrentándose a ellos con especial clarividencia en su video.

Es un trabajo con un bellísimo tono taoísta y animista, mas narrativo y con mas imágenes de archivo que en otras ocasiones (asunto que el artista explica en algunas entrevistas previas que podéis encontrar online) y con una fuerte presencia de elementos (religiosos, pop y tradicionales) de la cultura asiática, lo que siempre supone un buen aporte y un frescor muy necesario para el discurso cultural contemporáneo internacional. Se trata de una obra magnética.

Así mismo destacaría el formidable video en forma de documental de Emma Charles sobre la infraestructura de la tecnología digital y a Sofía Reyes. Cómo no mencionar el impactante trabajo de Clemens von Wedemeyer sobre el estudio del comportamiento de las masas sociales y los individuos (en el campo de la programación digital) como metáfora de las corrientes de comportamiento humano ante los estímulos externos, una pertinente lección de sociología. La exposición nos propone además algunas reseñables piezas del discurso centradas en el cuerpo; las figuras humanas tubulares heridas y yacentes de June Crespo, las instalaciones gástricas sintéticas de Pakui Hardware y las singulares pinturas de Tomasz Kowalski. Nicolás Lamas presenta, como es frecuente en su obra, una trabajo instalativo inquietante y armónico, con bellos afectos formales por la estética y el discurso arqueológico/antropológico, cuya asociación de elementos tecnológicos y biológicos en forma de ready-made, produce una agradable sensación de incertidumbre. Un trabajo con un carácter enciclopédico muy cautivador. Si tienes interés en conocer mas ampliamente su trabajo reciente puedes ver la exposición individual que acaba de realizar en Meessen De Clercq, Archaeology of Darkness de la que me hacía eco en ésta publicación (Nicolás Lamas en Meessen De Clercq).

Como parte de la exposición Ahogarse en un mar de datos, han programado un ciclo de performances con Pedro Barateiro, Rabih Mroué, Evan Ifekoya, Teatro Praga, Alex Baczynski-Jenkins y Pakui Hardware. Todas ellas tuvieron lugar durante la primera semana de febrero, si bien la de Pakui Hardware en torno al chamanismo y las criaturas marinas inmortales aun hay tiempo de verla por que tendrá lugar el 18 de mayo, formando parte del programa del festival Gelatina.

La Casa Encendida ha publicado también un libro altamente recomendable, con una entidad y un gran valor en si mismo, que recoge los textos de Paul B. Preciado, Erika Balsom, Holly Childs, Jonathan Crary, Sonia Fernández Pan, Jussi Parikka y Flaviu Rogojan.

Disueltos en fluido digital

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Imagenes de Ahogarse en un mar de datos / drowning in a Sea of Data © copyright y cortesía de los autores y artistas.

Ahogarse en un mar de datos / Drowning in a Sea of Data
Korakrit Arunanondchai, Pedro Barateiro, Emma Charles, June Crespo, GIRLISONFIRE (Monika Janulevičiūtė y Antanas Lučiūnas), Evan Ifekoya, Tomasz Kowalski, Nicolás Lamas, Pakui Hardware, Joanna Piotrowska, M Reme Silvestre, Sofía Reyes, James Richards & Leslie Thornton y Clemens von Wedemeyer
Comisariada por João Laia
1.2 – 19.5.2019
www.lacasaencendida.es