
Si estás buscando marcas emergentes para tu armario de 2026 y te mola lo urbano y experimental, tienes que conocer a Andersson Bell.
Andersson Bell no es una marca de streetwear al uso; es un nombre definido por los contrastes y las contradicciones. Dentro de este universo, vemos una tensión palpable entre el minimalismo escandinavo y su estilo depurado y low key. Por el otro lado, esto se subvierte a través de una mirada al streetwear coreano.

Una marca emergente (y con bastante hype) definida por los contrastes
La historia de Andersson Bell es tan caótica como sus nombres y sus inspiraciones. Lo más sorprendente de este nombre es que no es una firma homónima, sino una unión de conceptos y homenajes. Resulta que el fundador de la marca es Dohun Kim, un coreano con un background súper rico. ¿Qué lo hace tan especial? Pues todo lo que estudió y lo que vivió. Él dio palos en las carreras de diseño de producto, cine y fashion business; y a esto súmale una infancia de mercadillos de ropa vintage.

Pero, ahora bien, ¿cómo le vino la idea de hacer una marca de ropa? Pues todo vino con un viaje a Estocolmo; que lo dejó impactado por lo diferente que era la ciudad con respecto a lo que él conocía. Los contrastes entre naturaleza, minimalismo y una forma de vestir ultra relajada chocaron con todo con lo que él había crecido en Corea: ciudades de neón, streetwear, ruido… Y es de ese contraste donde nace el nombre y la idea de Andersson Bell. ¿Qué es el nombre? Pues es una mezcla de uno de los apellidos más comunes de Suecia con la palabra campana en inglés, como guiño a los templos budistas de su tierra natal.

Ahora bien, ¿cómo es el look de esta marca? Pues, en sus inicios a mediados de los 2010, el ethos de diseño de esta marca se movía mucho por el theme de minimalismo y sutileza de los países nórdicos y se apreciaban trazas de lo urbano. Pero, con el tiempo, el look de la marca se fue radicalizando y comenzaron a entrar a la ecuación siluetas más atrevidas, deconstrucciones, elementos de lo underground asiático. Y así es como se lee ahora su estética: una base de prendas minimalistas subvertidas a través de un ojo de high street.

La colección SS26 de Andersson Bell es una joya de las contradicciones (y un armario de espectáculo)
Para SS26, Kim nos propone un armario que redobla en la idea de mirar más a lo callejero y edgy de la cultura coreana; sin perder la base de prendas simples y funcionales de lo escandinavo. ¿Lo nuevo que introduce esta entrega? La inspiración más perceptible viene de figuras promientes de la música underground británica de los 90: PJ Harvey y Jarvis Crocker, el frontman de Pulp. Y de esto, sacamos las claves de cómo se ven los looks: estética punk, feminidad, radicalidad.

En cuanto a las prendas per sé, la nueva colección de Andersson Bell experimenta desde una óptica de deconstrucción. Aquí, prendas arquetípicas como una gabardina, una trucker, una biker o piezas de lencería clásica se amalgaman y deconstruyen para crear complejidad y radicalidad. Pero esto no es solo el estilismo; la deconstrucción es real y la distorsión de estos esenciales da cabida a nuevas formas de entender lo de siempre.

Más allá de esta idea, Andersson Bell SS26 retoma otro de sus grandes pilares de identidad: las prendas de punto. Aquí, vemos cómo los jerséis se deshilachan y plantean un look de pura estética punk. Sobre esta misma idea, los polos a rayas clásicos de siempre se amontonan unos sobre otros como parte media de layerings complejos; engullidos por chaquetas técnicas de inspiración militar, bombers de cuero o abrigos de pelo.