
Bilbao BBK Live 2026: cuando el riesgo volvió a ser el mayor espectáculo … Hay festivales que viven de repetir fórmulas y otros que siguen apostando por sorprender. En su 20º aniversario, volvió a demostrar que pertenece al segundo grupo.
Del 9 al 11 de julio, Kobetamendi reunió a más de un centenar de artistas y volvió a convertir la montaña bilbaína en uno de los grandes puntos de encuentro de la música europea. Más de 112.000 personas pasaron por el recinto durante tres días marcados por la diversidad, la convivencia entre generaciones y una programación que no entiende de etiquetas. El festival volvió a construir un cartel donde convivieron leyendas de la música contemporánea, nuevas voces del pop, guitarras incendiarias y algunos de los nombres más importantes de la electrónica. Una mezcla que, lejos de sentirse caótica, volvió a convertirse en su mayor virtud.
Primera imagen: FKA Twigs / Arriba: Belén Aguilera
FKA twigs convirtió el escenario en una performance total
Hablar de FKA twigs es hablar de una artista incapaz de ofrecer un concierto convencional. Su paso por BBK Live fue una experiencia inmersiva donde la música convivió con la danza contemporánea, el teatro físico y una puesta en escena milimétrica. Cada movimiento estaba calculado y cada canción parecía formar parte de una misma narrativa.
La artista británica transformó el escenario en una obra de arte en constante movimiento. Barras de pole dance, coreografías imposibles y una interpretación magnética acompañaron un repertorio que confirmó por qué sigue siendo una de las creadoras más fascinantes del pop experimental actual. Más que un concierto, fue una demostración de que la música también puede convertirse en performance.
David Byrne es historia viva de la música y de los mejores directos del años, nada mal para estar en sus 70s
David Byrne recordó que un clásico también puede seguir sorprendiendo
Pocas personas entienden el directo como David Byrne. Décadas después de revolucionar el rock con Talking Heads, sigue subiéndose al escenario con la curiosidad de alguien que todavía busca nuevas formas de conectar con el público. Su actuación combinó elegancia, sentido del humor y una naturalidad que desarma. Byrne no necesita grandes artificios para captar toda la atención.
Lo consigue con canciones que ya forman parte de la historia de la música y una banda capaz de convertir cada tema en una celebración colectiva. Fue uno de esos conciertos que recuerdan que los clásicos no sobreviven por nostalgia, sino porque siguen emocionando.
CMAT en el Bilbao BBK Live 2026 (@bilbaobbklive)
El futuro del pop también pasó por Kobetamendi
Si algo confirmó esta edición fue que el pop atraviesa uno de sus momentos más interesantes. Tres artistas muy diferentes compartieron una misma idea: hacer música con personalidad propia. Paris Paloma envolvió al público con su imaginario oscuro y cinematográfico. Sus canciones, cargadas de intensidad emocional, encontraron el escenario perfecto entre el bosque de Kobetamendi.
Por su parte, CMAT volvió a demostrar que es una de las artistas más carismáticas de la nueva generación. Su mezcla de country, pop e ironía convirtió su concierto en uno de los más divertidos del fin de semana. Mientras tanto, Belén Aguilera confirmó el gran momento creativo que atraviesa. Su propuesta visual, inspirada en el universo de Mediterrania, aportó dramatismo y sensibilidad a una actuación donde volvió a demostrar que su crecimiento artístico continúa siendo imparable.
Stuart Murdoch, carismático líder de Belle and Sebastian
Belle and Sebastian demostraron que algunas canciones nunca envejecen
No todos los conciertos necesitan grandes despliegues para emocionar. Belle and Sebastian apostaron por la cercanía, la delicadeza y ese repertorio que lleva décadas acompañando a varias generaciones de amantes del indie. La banda escocesa convirtió su actuación en uno de los momentos más luminosos del festival. Canciones que el público conoce de memoria, melodías que siguen sonando frescas y esa elegancia tan característica que los ha convertido en un grupo imprescindible dentro del pop independiente.
Iddles
IDLES recordaron que la rabia también puede unir
Después de la calma llegó la explosión. IDLES ofrecieron uno de los conciertos más intensos de todo el fin de semana. Pogos, guitarras abrasivas y un público completamente entregado acompañaron una actuación donde la banda británica volvió a demostrar que sigue siendo uno de los directos más potentes del panorama internacional. Pero detrás del ruido siempre aparece el mensaje. Su concierto fue una descarga de energía colectiva donde la rabia, la empatía y la comunidad convivieron durante poco más de una hora que dejó al público sin aliento.

Escenarios con personalidad propia: San Miguel y el espíritu arriesgado del festival… Lily Allen, Belén Aguilera, Charlotte de Witte, Belle and Sebastian… grandes nombres pasaron por el ya mítico escenario
La electrónica volvió a ocupar un lugar central en la identidad de BBK Live. Dos nombres resumieron perfectamente esa apuesta. Por un lado, Soulwax ofrecieron uno de esos directos donde todo parece construido desde la precisión artesanal. Su combinación de electrónica, rock y percusión volvió a demostrar por qué siguen siendo una referencia absoluta sobre un escenario.
Por otro, Charlotte de Witte puso el broche final con un set hipnótico, contundente y perfectamente medido. Su techno oscuro volvió a conquistar Kobetamendi y confirmó por qué continúa siendo una de las DJs más influyentes del mundo. El cierre perfecto para una edición que volvió a mirar hacia la electrónica sin perder su carácter ecléctico.
Lily Allen cantó West End Girl, uno de los mejores discos del 2025, en una una única fecha en España
Lily Allen recordó por qué sigue siendo una de las grandes cronistas del pop británico
Había ganas de volver a verla. Lily Allen regresó con un repertorio repleto de canciones que siguen funcionando igual de bien años después. Su ironía, su naturalidad y ese talento para convertir lo cotidiano en himnos pop hicieron el resto. Fue uno de esos conciertos donde distintas generaciones terminaron cantando las mismas canciones. Un recordatorio de que los buenos discos nunca entienden de fechas de caducidad.
Bilbao BBK Live sigue siendo un festival con identidad propia
Mientras muchos festivales comparten cada vez más nombres y parecen construidos con la misma plantilla, BBK Live continúa defendiendo una personalidad muy reconocible. Aquí conviven artistas que entienden el escenario como una performance, leyendas capaces de seguir reinventándose, bandas que convierten el caos en catarsis y algunos de los nombres más importantes de la electrónica mundial.
Esa mezcla es, precisamente, lo que hace especial a Kobetamendi. En un mismo día puedes emocionarte con David Byrne, dejarte llevar por el universo de FKA twigs, cantar con Belle and Sebastian, acabar entre los pogos de IDLES y despedir la noche bailando con Charlotte de Witte. Pocos festivales consiguen que ese recorrido resulte tan natural. BBK Live volvió a hacerlo y, veinte años después, sigue demostrando que su mejor apuesta continúa siendo el riesgo.